La Virgen de la Sierra será trasladada de forma permanente a la Parroquia de la Asunción en Montemayor

Una jornada histórica para la Hermandad de Jesús Nazareno y todo el municipio

El próximo domingo 29 de junio, el municipio cordobés de Montemayor vivirá una de las jornadas más señaladas de su calendario devocional con el traslado solemne y definitivo de la Virgen de la Sierra desde la ermita de Jesús Nazareno hasta la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde la venerada imagen permanecerá de forma permanente.

Este acontecimiento marca un antes y un después en la historia reciente de la Hermandad de Jesús Nazareno, pues la talla mariana, hasta ahora albergada en la ermita homónima, solo había sido trasladada anteriormente a la parroquia con motivo de su bendición, el 1 de septiembre del pasado año 2024. Tras concluir los cultos en su honor el 8 de septiembre, la imagen regresó a la ermita al no contar entonces con los preceptivos permisos de la Delegación de Cultura, dado que el templo parroquial está declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

Ahora, una vez superados los trámites administrativos, la corporación ha anunciado que el traslado de este 29 de junio supondrá el establecimiento definitivo de la Virgen de la Sierra en el templo mayor de la localidad, quedando así vinculada a su sede canónica en adelante. El recorrido, que discurrirá por las calles del centro histórico de Montemayor, se desarrollará en un ambiente de oración, durante el cual se rezará el Santo Rosario en distintos puntos del trayecto, confiriendo al acto un profundo carácter espiritual y popular.

El cortejo estará acompañado por el coro de campanilleros de Monturque, cuya presencia musical aportará un tinte singularmente emotivo a esta procesión de carácter extraordinario. Desde la propia hermandad se ha subrayado el carácter «histórico y excepcional» de esta salida, pues en un principio se contemplaba que la imagen solo abandonara su sede en contadas ocasiones de carácter extraordinario.

Montemayor se prepara, por tanto, para una jornada de gran trascendencia religiosa y patrimonial, en la que devotos y vecinos acompañarán a la Virgen de la Sierra en su caminar definitivo hacia la parroquia, donde desde ahora presidirá de forma estable la devoción del pueblo.