La hermandad aporta su granito de arena en la concienciación de un extraño tumor llamado Neuroblastoma
Una de las imágenes más veneradas del Viernes Santo cordobés, María Santísima de la Soledad, ha sido ataviada recientemente para la Festividad de la Candelaria. Luce en su mano derecha, junto al pañuelo como símbolo de consuelo, un detalle signitificativo que no ha pasado desapercibido: la pulsera de Valeria.

Valeria Llamas Luque es una niña de la capital, con aproximadamente dos años y medio de edad, que padece una grave enfermedad: el Neuroblastoma, un tipo de tumor muy peculiar, desconocido e igualmente maligno.
«La pequeña guerrera», que es como llaman los familiares, amigos y médicos a Valeria, quien ha luchado sin descanso por curarse, mostrando una determinación y fuerza insólitas para una criatura tan pequeña.
La Fundación Nen, que se dedica a apoyar diversos proyectos de investigación relacionados con el tratamiento del Neuroblastoma, define esta enfermedad como un cáncer poco común del sistema nervioso simpático – la red nerviosa que envía los mensajes desde el cerebro a través del cuerpo-. Nen precisa que el Neuroblastoma es el tumor más frecuente durante los 2 primeros años de vida, representando entre el 8 y el 10 por ciento de los tumores pediátricos con una incidencia estimada de 1 por cada 7.000 recién nacidos vivos.
Valeria ya ha sufrido dos Neuroblastomas, el último de ellos diagnosticado el pasado otoño en la columna vertebral. La pequeña guerrera no se ha dado por vencida, superando infecciones, quimioterapia, radioterapias e inmunoterapias constantes. Posiblemente tendrá que cambiar de ciudad y de hospital para curarse, pero sus ganas de vivir no mudarán, permanecerán intactas en el corazón de esta alma poderosa.
El colegio Santa María de Guadalupe y el Ampa (Asociación de Madres y Padres de Alumnos), donde recibe clases la hermana de Valeria, ha realizado ya una rifa, vendiendo papeletas para recaudar fondos con el fin de ayudar a Valeria e investigar más sobre la patología, en busca de una curación efectiva lo antes posible. También se han preparado pulseras de tela con la inscripción «Fuerza Guerrera Valeria».

Y, fíjense ustedes hasta dónde llega la intercesión de la Virgen que hasta una de esas pulseras ha llegado a la mano de la Señora, la Virgen de la Soledad, para arropar a esta niña que da bocados de vitalidad y amor a la vida con cada nuevo amanecer.
La Soledad es una imagen escultórica realizada por el insigne imaginero Luis Álvarez Duarte en 1975. Procesiona en la tarde de cada Viernes Santo por las calles cordobesas.
Generalmente rogamos al Señor y a su bendita madre por todos los enfermos que sufren y padecen los síntomas de cualquier dolencia. La pulsera de Valeria lleva implícitas las peticiones de millones de hospitalizados, familiares, médicos, enfermeros, investigadores … Es la ofrenda más bella y sincera que puede realizarse a la Madre de Dios.
La lucha por la curación de Valeria y la investigación del Neuroblastomas nos afecta a todos los cristianos. La ayuda económica, los mensajes de aliento y sobre todo la oración pueden lograr que esta pequeña y la infinidad de niños que padecen este tumor se restablezcan.





