La Virgen de la Victoria saldrá a la calle vestida como lo hizo entre 1895 y 1905

La Virgen de la Victoria, titular mariana de la Hermandad de Las Cigarreras, que estrenará saya, saldrá a la calle el próximo Jueves Santo, ataviada como lo hiciera a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX. Así lo ha anunciado la corporación de Los Remedios explicando todos los pormenores relacionados con la forma en que ha sido vestida la dolorosa que ya luce espectacular en su paso de palio que además estrena la restauración de sus magníficos respiraderos.

Así, la hermandad ha recordado que en 1894 se inició el proyecto regionalista de un nuevo paso de palio para la Virgen de la Victoria. Una obra que fue encargada al Profesor de Vaciado y Escultura Ornamental de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla Pedro Domínguez López, a quien pocos años antes se le encomendaron por recomendación de José Gestoso, los trabajos de restauración de las fachadas monumentales de la Casa Consistorial de Sevilla, obra de Diego de Riaño.

Era la primera vez que se aplicaba el regionalismo de corte historicista, con predilección por el plateresco de las fachadas de Diego de Riaño en los bordados de un paso para la Semana Santa de Sevilla. Las caídas fueron bordadas por Emilia Salvador, y al año siguiente se acometió el manto en dos fases, entre 1895 y 1897, diseño del mismo Domínguez López y ejecución de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, al que le influyó de manera determinante para sus primeras obras regionalistas, especialmente los mantos de la Virgen de Regla (1898) y el verde de la Macarena (1900).

Hasta 1905 la Virgen procesionó con una saya del último cuarto del siglo XIX, en cuyo diseño se basa la que estrena este año aunque no es una copia mimética de la misma, de clara influencia Arts & Crafts. En 1905 la Virgen tuvo ya la primera saya regionalista bordada por Rodríguez Ojeda sobre terciopelo blanco (luego pasada a tisú de plata en 1956 por el Taller Caro).

La Virgen, por tanto se presenta ataviada como lo hizo aproximadamente entre 1895 y 1905, una etapa en la que se vislumbra la transición de los bordados con ornamentación vegetal y asimétrica al regionalismo (con preeminencia plateresca), cuya obra precursora fueron el palio y manto de la Virgen de la Victoria. Es pues, el momento justo, en que se estaba iniciando un cambio de rumbo en la ornamentación de los bordados procesionales sevillanos.

El tocado que luce la Virgen está basado en el que tiene en la fotografía que fue regalada por la comisión de la Hermandad que visitó en Palacio a S.M. el Rey Alfonso XIII, Hermano Mayor Efectivo en 1902, con motivo de su coronación y mayoría de edad.