La Virgen de las Angustias de Aznalcázar protagonizará, en agosto de 2026, una salida extraordinaria por el 450 aniversario de la Hermandad de Santiago

El 23 de noviembre, la Virgen de las Angustias será trasladada en procesión extraordinaria hasta el Cementerio Municipal, donde presidirá una Solemne Misa de Réquiem

La Hermandad de Santiago Apóstol de Aznalcázar se prepara para celebrar una efeméride de hondo calado espiritual: el 450 aniversario de su erección canónica, que tendrá lugar entre el 15 de septiembre de 2025 y el 15 de septiembre de 2026. Un año jubilar que conmemorará, mediante un extenso programa de cultos, formación y acción caritativa, los cinco siglos de devoción ininterrumpida a María Santísima de las Angustias, titular mariana de la corporación.

Una devoción perpetuada durante cinco siglos

La historia de la Hermandad de Santiago hunde sus raíces en la primera mitad del siglo XVI, cuando aparecen las primeras manifestaciones piadosas hacia la advocación de las Angustias. Testimonios como las últimas voluntades que encomendaban el alma de los fieles a la protección de la Virgen revelan la profundidad de una devoción que, aún tras la muerte, se mantenía viva. Tanto fue así que, durante siglos, la Hermandad fue conocida sencillamente como la “Cofradía de las Angustias”, y a sus hermanos se los ha identificado históricamente como “los angustiaos”.

La devoción a esta imagen dolorosa ha sido el motor espiritual que sostuvo a la corporación incluso en sus momentos más difíciles. Vestiduras confeccionadas con ropajes funerarios, peticiones de ajuares para enfermos, imágenes de la Virgen esculpidas en lápidas del cementerio… todo habla de una fe arraigada, íntima y constante. De este legado inmemorial nace el lema escogido para la efeméride: “Angustias, Porta Coeli”, expresión que sintetiza su papel como puerta del Cielo y mediadora ante Cristo.

Un año jubilar desde septiembre de 2025

El Cabildo General Extraordinario de Hermanos, celebrado el pasado 13 de junio, aprobó por unanimidad el programa de actos diseñado por la Hermandad. Una vez ratificado por la autoridad eclesiástica, este plan contempla una intensa agenda que se iniciará el 15 de septiembre de 2025, festividad de los Dolores Gloriosos, y concluirá exactamente un año después, con una Solemne Misa de Acción de Gracias.

El centro de todo será el culto, aunque la Hermandad ha articulado el aniversario en torno a los tres pilares fundamentales de su vida como parte de la Iglesia: Formación, Caridad y Culto.

La formación, clave para ahondar en la historia

Uno de los ejes del año jubilar será la profundización en los orígenes y trayectoria histórica de la Hermandad. Para ello, se dará continuidad al ciclo formativo “San Juan Evangelista”, iniciado en 2024, con un enfoque más específico en torno a la figura de la Virgen de las Angustias. El programa se dividirá en tres bloques: Historia y Arte, Iglesia, y Devoción, con el fin de propiciar un espacio de reflexión y encuentro fraterno entre los hermanos.

Una caridad con rostro extraordinario

La vertiente social, que ha tenido un papel protagonista a lo largo de los siglos, cobrará especial impulso durante esta efeméride. A las habituales colaboraciones que mantiene la Hermandad —como las campañas de donación de sangre y órganos— se sumará una acción caritativa extraordinaria aún por presentar, que pretende dejar huella en el tejido social de Aznalcázar como signo concreto del aniversario.

Cultos solemnes y salida extraordinaria de la Virgen

Los actos cultuales revestirán un carácter extraordinario, tanto por su número como por su significación simbólica. Entre ellos, destacan:

La apertura del Año Conmemorativo el 15 de septiembre de 2025, coincidiendo con la festividad de los Dolores Gloriosos. En noviembre de 2025, bajo el título “Angustia Seculorum”, se celebrará un triduo por los hermanos difuntos los días 19, 20 y 21. El 23 de noviembre, la Virgen de las Angustias será trasladada en procesión extraordinaria hasta el Cementerio Municipal, donde presidirá una Solemne Misa de Réquiem.

El momento culminante llegará el 22 de agosto de 2026, en la Fiesta de la Realeza de María, jornada elegida por coincidir con la fecha en que se certifica documentalmente la erección canónica de la Hermandad. Ese día tendrá lugar una Solemne Misa Estacional, seguida de una procesión extraordinaria de la imagen de María Santísima de las Angustias por las calles de Aznalcázar.

Clausura y presentación oficial

La clausura del año jubilar se celebrará el 15 de septiembre de 2026. Para entonces, la Hermandad espera haber consolidado no solo el conocimiento de su pasado, sino también un renovado impulso espiritual entre sus fieles. Por su parte, la presentación pública de todos los actos y cultos tendrá lugar el próximo mes de julio, coincidiendo con las tradicionales Fiestas de Santiago.

Con esta conmemoración, la Hermandad de Santiago Apóstol se propone no sólo rendir homenaje a sus raíces, sino también renovar su compromiso de fe con el pueblo de Aznalcázar, bajo el amparo de María Santísima de las Angustias, Porta Coeli.

Daroal firma el cartel conmemorativo del 450.º aniversario de la Hermandad de Santiago de Aznalcázar

Con el título Angustias Porta Coeli, el cartel conmemorativo del Año Jubilar por el 450.º aniversario de la erección canónica de la Hermandad de Santiago de Aznalcázar ha sido realizado por el prestigioso taller Daroal, integrado por David Romero y Francisco Rovira, a quienes la Junta de Gobierno ha querido felicitar y agradecer públicamente por su entrega absoluta a esta conmemoración histórica.

La obra, rica en simbolismo y de notable carga devocional, sintetiza el itinerario espiritual de la Hermandad a través de tres etapas clave: los orígenes fundacionales del siglo XVI, documentados en antiguos testamentos; la impronta artística de la imagen barroca de la Virgen; y la expresión contemporánea de una devoción que pervive con intensidad en el presente.

En el rostro sereno de la Virgen de las Angustias, los autores han concentrado el legado emocional y religioso del pueblo, evocando de forma visual los himnos, coplas y enseres que a lo largo del tiempo han exaltado su figura. Destaca especialmente la alusión al manto diseñado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, una de las joyas del ajuar de la Dolorosa, que también alcanza este año su centenario.

El cartel muestra a la Virgen contemplando a su pueblo, que aparece simbólicamente teñido de azul, expresión de fe, consagración y amor filial a quien es reconocida como Reina, Madre y Puerta del Cielo.

Un sello conmemorativo recoge el espíritu del Año Jubilar ‘Angustias Porta Coeli’

La Hermandad de Santiago de Aznalcázar ha presentado el sello conmemorativo del 450.º aniversario de su erección canónica, una obra simbólica y de hondo calado espiritual concebida por el artista Miguel Ferrera, a quien la Junta de Gobierno ha felicitado expresamente por su dedicación, sensibilidad y plena disponibilidad al servicio de la corporación.

Este distintivo gráfico, concebido como emblema corporativo del Año Jubilar, encuentra su inspiración formal en la heráldica de la Hermandad, y más concretamente en el diseño tradicional de su medalla. En su centro se sitúa la Santísima Virgen de las Angustias, eje devocional y espiritual del aniversario, adoptando una posición simbólica de intercesora entre sus fieles y el cielo, representado mediante estrellas que reproducen el modelo de la ráfaga que luce la imagen.

A ambos lados de la Virgen se disponen elementos de alto valor simbólico, tomados también del diseño de la medalla. Por un lado, las palmas aluden a la victoria de las almas que, amparadas por su mediación maternal, han alcanzado la gloria eterna. Por otro, en sus manos aparecen representadas las dos dimensiones esenciales de la Hermandad: el pañuelo, como signo de su carácter penitencial y de la unión inseparable con el Santísimo Cristo del Buen Fin; y el cetro, expresión de júbilo, realeza y vinculación espiritual con el apóstol Santiago.

La composición se inspira en la salve compuesta por Manolo Garrido, donde se alude a la letanía mariana “Puerta del Cielo” con la frase: “Aznalcázar espera tu gracia. Y en tu mano, con cetro o pañuelo, ¡Ay! ¡Madre de las Angustias!, ha puesto su alma”, que ha servido como base conceptual para plasmar el sentir del pueblo angustiao.

El conjunto se realiza íntegramente en tonalidades azules, color corporativo que identifica a la Virgen de las Angustias y a cuantos se reconocen como hijos espirituales de su amparo.

La papeleta de sitio para la salida extraordinaria al cementerio, una obra simbólica de Ángel Delgado para el Año Jubilar

Con motivo del 450.º aniversario de la erección canónica de la Hermandad de Santiago de Aznalcázar, la corporación ha presentado la papeleta de sitio para la salida extraordinaria de María Santísima de las Angustias al cementerio municipal, una pieza artística de especial significación realizada por Ángel Delgado Suárez, hermano de la corporación, a quien la Junta de Gobierno ha querido felicitar y agradecer de forma pública por su entrega y compromiso.

La obra ha sido ejecutada en técnica mixta sobre tabla, combinando acrílico y pastel en un formato de 84 x 60 cm, y preside su composición la imagen de la Virgen de las Angustias, representada con mantilla en actitud de recogimiento y sobriedad, acorde al carácter íntimo y orante de esta procesión extraordinaria que tendrá lugar el próximo 23 de noviembre, cuando se celebrará una Solemne Misa de Réquiem en el camposanto local.

En el fondo de la composición se extiende una constelación de estrellas, que simboliza el alma de todos los fieles devotos de la Virgen —los llamados angustiaos— que han partido a la Casa del Padre a lo largo de cinco siglos de historia y veneración mariana. Este cielo estrellado remite directamente al lema que preside este Año Conmemorativo: Angustias Porta Coeli, que consagra a la Virgen como puerta de acceso a la gloria celestial.

Coronando la obra aparece el título Angustias Saeculorum (Angustias, por los siglos de los siglos), divisa bajo la cual se agruparán todos los actos que la Hermandad celebrará durante el mes de noviembre, con especial atención a la memoria de sus hermanos difuntos.

Esta papeleta de sitio no solo permite participar en el cortejo, sino que se convierte, por su carga estética y simbólica, en una pieza conmemorativa y devocional de incalculable valor emocional para la Hermandad y su historia.