La Virgen de los Desamparados de Parque Alcosa será restaurada tras la aprobación unánime de los hermanos

La intervención, que realizará el restaurador Darío Ojeda, se llevará a cabo tras la festividad del Corpus Christi y tendrá una duración aproximada de cuatro meses

La Hermandad de los Desamparados de Parque Alcosa, en Sevilla, ha anunciado la próxima restauración de la imagen de Nuestra Señora de los Desamparados, una decisión que ha sido respaldada por unanimidad de los hermanos durante el Cabildo General Extraordinario celebrado en la noche reciente.

El acuerdo adoptado contempla la intervención sobre la Santísima Virgen, titular de la corporación, con el objetivo de garantizar la correcta conservación de la imagen. No obstante, la actuación queda pendiente de la obtención del correspondiente permiso por parte de la Autoridad Eclesiástica, trámite necesario para proceder a su ejecución.

Retirada del culto tras la festividad del Corpus Christi

Una vez concedida la autorización eclesiástica, la imagen mariana será retirada del culto después de la solemnidad del Corpus Christi, momento a partir del cual comenzará el proceso de restauración.

La intervención se prolongará durante un periodo estimado de aproximadamente cuatro meses, tiempo en el que la talla permanecerá fuera de su lugar habitual de culto mientras se desarrollan los trabajos necesarios para su conservación.

Una restauración que será realizada por Darío Ojeda

Los trabajos han sido confiados al restaurador Darío Ojeda, profesional encargado de llevar a cabo la intervención sobre la imagen. Con esta actuación, la hermandad pretende asegurar el adecuado estado de conservación de su titular mariana, garantizando así la preservación de un elemento central en la vida devocional de la corporación.

La decisión adoptada en Cabildo supone, por tanto, un paso relevante en la protección del patrimonio artístico y devocional de la Hermandad de los Desamparados, que afronta este proceso de restauración con el respaldo unánime de sus hermanos.

Una imagen vinculada al origen del barrio de Parque Alcosa

La talla de Nuestra Señora de los Desamparados constituye una de las devociones más arraigadas del barrio, ya que acompaña a sus vecinos prácticamente desde los inicios de la comunidad parroquial. La imagen fue concluida en el año 1974 y bendecida el 12 de enero de 1975 por el entonces obispo auxiliar, monseñor Montero Moreno.

Se trata de una escultura de candelero de tamaño natural, realizada por Ricardo Comas Fagundo, doctor en Bellas Artes y profesor titular de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla. La ejecución de la obra se produjo tras un encargo del entonces hermano mayor de la hermandad, Luis Comas Fagundo, hermano del propio autor.

Un hecho singular de esta creación artística es que el escultor no percibió remuneración por su trabajo, limitándose la hermandad a abonar el coste de los materiales empleados, que ascendió a 56.000 pesetas.

Características técnicas y materiales de la talla

Desde el punto de vista técnico, la imagen presenta un candelero y torso realizados en madera de pino de Flandes, mientras que la mascarilla y las manos fueron talladas en madera de ciprés. A lo largo de los años, la escultura ha sido objeto de diversas intervenciones de conservación llevadas a cabo por el propio autor.

La última restauración realizada sobre la imagen tuvo lugar en 2006, intervención que fue ejecutada por el escultor José Pulgar, responsable de los trabajos de conservación en aquel momento.

Cultos y celebraciones en honor a la Virgen

La vida litúrgica y devocional en torno a Nuestra Señora de los Desamparados se concentra especialmente durante el mes de mayo, periodo en el que la hermandad celebra los principales cultos en honor de su titular. En ese contexto se desarrolla el Solemne Triduo previo a la festividad, así como la Solemne Función Principal de Instituto, que tiene lugar el segundo domingo de mayo, coincidiendo con la festividad litúrgica de la Virgen de los Desamparados.

Durante estas jornadas también se celebra un Solemne y Devoto Besamanos, en el que la imagen permanece expuesta a la veneración de los fieles al menos uno de los días del mes de mayo. Los cultos culminan con la salida procesional de la Virgen por las calles del barrio, que se celebra el último sábado de mayo.

La imagen procesiona al pie de la Santa Cruz, representación que recuerda a María como Madre de Cristo y primer Sagrario, erguida ante la Cruz como testigo de la Gloria del Señor y aceptando la voluntad divina, a pesar de las lágrimas que brotan de sus ojos.

El Rosario de la Aurora en septiembre

Además de los cultos de mayo, la hermandad celebra otro acto devocional en torno a la imagen durante el mes de septiembre. En el domingo posterior a la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, la Virgen recorre las calles próximas a la parroquia en Rosario de la Aurora, celebración que precede a la Solemne Función dedicada a dicha festividad.

Procesiones extraordinarias y presencia en actos de la ciudad

La devoción a Nuestra Señora de los Desamparados ha protagonizado también momentos destacados en la vida reciente de la hermandad. El 15 de junio de 2024, con motivo del L aniversario de la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados, la imagen procesionó por primera y única vez hasta ahora bajo palio, en una salida extraordinaria de carácter conmemorativo.

Un año después, en 2025, la Santísima Virgen tuvo igualmente un papel destacado en la vida cofrade de la ciudad, al presidir el Pregón de las Glorias de Sevilla, celebrado el 2 de mayo en la Iglesia Colegial del Divino Salvador. El acto fue pronunciado por Fernando Vaz Calderón.

Una devoción reflejada también en la tradición musical

La devoción popular hacia la imagen se expresa igualmente a través de composiciones musicales como la Salve dedicada a Nuestra Señora de los Desamparados, cuya letra fue escrita por Arcadio Saldaña. El texto describe a la Virgen como “flor franciscana llena de gracia, vida y dulzura de nuestro ser”, invocándola también como “rosa divina de Jericó” y “rocío amoroso” que derrama consuelo en el corazón de los fieles.

La composición concluye proclamando a la Virgen como “sublime reina del Parque Alcosa”, reflejo de la profunda vinculación entre la imagen y el barrio sevillano que la venera desde sus orígenes. Con la próxima restauración aprobada por sus hermanos, la hermandad busca garantizar la conservación de una talla que forma parte esencial de la identidad religiosa y social de la comunidad.