La tarde noche del sábado 26 el pueblo de Villafranca, junto a numerosos feligreses de pueblos cercanos y familiares desplazados a otros lugares de la geografía, vivió la Traída de la Virgen de los Remedios desde su ermita hasta la Parroquia donde se celebrarán las fiestas en su honor, con la novena como acto cultual y pleno de devoción.
A petición de la Junta de Gobierno de la Hdad de la Soledad al presidente de la Hdad de la Virgen de los Remedios la procesión de la Traída transcurrió por la ermita de las Angustias, en la cual la Virgen de los Remedios visitó a la Virgen de la Soledad.
Con un gran trabajo de sincronización los porteadores de la Virgen de los Remedios, magistralmente dirigidos por su capataz, entraron en la ermita y pusieron a las dos vírgenes enfrente, mirándose. La Virgen de la Soledad esperaba este encuentro a pie de altar, en cercanía, en proximidad. Durante el mágico encuentro no faltaron los ¡Vivas!, el rezo del Ave María, así como el canto del himno de la Virgen de los Remedios. Un momento vibrante, emotivo y muy trascendental, cargado de profundos sentimientos de Fe, dirigidos por una intensa devoción mariana.
Desde la Hdad de la Soledad, queremos agradecer a todas las personas que han hecho posible esta visita, este encuentro; tanto a la Junta Directiva de los Remedios, como a don Fernando, autoridades, porteadores y, en concreto y con más contundencia, al pueblo de Villafranca que ha sabido valorar este esfuerzo con su visita y continuas muestras de felicitación y agradecimientos. No debemos olvidar y que sea siempre nuestra premisa, que es la Virgen María, en sus advocaciones, la que une, aglutina y en un derramamiento de magia, es capaz de hacer posible estos intensos momentos con la Fe como motor.





