La Virgen del Alcázar entra por primera vez en la Academia de la Guardia Civil de Baeza en una jornada histórica hacia su Coronación

Más de 1.500 personas participaron en la eucaristía celebrada en el Patio de Armas tras el traslado extraordinario de la Patrona de Baeza al centro formativo de la Benemérita

La ciudad de Baeza ha vivido uno de esos episodios llamados a quedar inscritos en la memoria colectiva de su historia religiosa con la visita de Santa María del Alcázar, Excelsa Patrona de Baeza y Alcaldesa Perpetua, a la Academia de Cabos y Guardias de la Guardia Civil, un acontecimiento extraordinario desarrollado en la tarde del pasado 28 de mayo y promovido en el marco de los actos preparatorios de su próxima Coronación Canónica y Pontificia. La jornada convirtió por unas horas el recinto académico de la Benemérita en escenario de un acontecimiento de profunda carga simbólica, espiritual e institucional.

La presencia de la imagen mariana en el centro formativo adquiere un significado singular por cuanto supone la materialización de una relación histórica mantenida durante décadas entre la Academia y la Patrona de la ciudad. Desde la implantación de la institución en Baeza durante la década de los ochenta, la vinculación con la Virgen del Alcázar ha permanecido constante, manifestándose en gestos devocionales e institucionales que han reforzado progresivamente esta relación.

Una relación histórica entre la Benemérita y la Patrona de Baeza

La estrecha conexión entre la Academia y Santa María del Alcázar se ha expresado tradicionalmente mediante diferentes muestras de devoción y presencia pública. Entre ellas destaca la existencia de un cuadro de la Virgen del Alcázar en la capilla del centro formativo, así como la participación anual de la Guardia Civil en la tradicional ofrenda floral celebrada durante el mes de mayo, además de la presencia habitual de autoridades, mandos y efectivos en los cultos y procesión de la patrona.

A ello se suma la participación reciente de representantes de la Benemérita en el cortejo que acompañó a la imagen durante la procesión magna celebrada en Jaén el pasado mes de octubre, un hecho que reforzó aún más el vínculo entre ambas instituciones religiosas y civiles.

En este contexto, y con motivo del año de la Coronación Canónica y Pontificia de la Virgen, la Academia optó por sustituir la tradicional ofrenda floral realizada en la Parroquia de San Andrés por una invitación inédita: abrir las puertas del complejo para recibir directamente a la Patrona de Baeza en sus instalaciones.

Un traslado extraordinario marcado por la emoción, la devoción y el acompañamiento del alumnado

Desde primeras horas de la tarde, decenas de alumnos y alumnas comenzaron a congregarse en las inmediaciones de la Parroquia de San Andrés, punto de partida de una jornada que congregó emoción, fervor y expectación entre vecinos y fieles.

A las 18.00 horas, el toque de “la Beltrana” anunció la salida de la Virgen del Alcázar a las calles de la ciudad. En esta ocasión, la imagen fue escoltada, acompañada y portada por alumnado, plantilla y dirección de la Academia de la Guardia Civil, reforzando el carácter excepcional de una visita inédita. El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores y de la Sección de Música del propio centro, cuyos sones acompañaron el avance procesional.

Durante el recorrido, la Virgen transitó por las calles pertenecientes a las feligresías de San Andrés y El Salvador, recibiendo continuas muestras de afecto popular entre vivas espontáneos, aplausos, muestras de emoción, petaladas y ofrendas florales depositadas por vecinos desde balcones y hogares.

El barrio de Belén convierte un día ordinario en una jornada festiva

Uno de los momentos más significativos de la jornada se produjo durante el paso de la comitiva por el barrio de Belén, donde la llegada de la Patrona transformó una jornada ordinaria del calendario en un auténtico acontecimiento colectivo.

Los vecinos aguardaban la llegada de la Virgen bajo una pancarta de bienvenida, convirtiendo las calles del barrio en un improvisado espacio de convivencia y encuentro vecinal. Según ha destacado la organización, la presencia de la Virgen favoreció además el reencuentro entre personas que llevaban años sin salir de sus domicilios y que, con motivo de este acontecimiento, volvieron a reunirse en torno a la devoción mariana.

Entrada solemne en la Academia y multitudinaria misa en el Patio de Armas

La llegada de Santa María del Alcázar a la Academia de Cabos y Guardias de la Guardia Civil estuvo marcada por una recepción solemne entre aplausos y los sones del Himno Nacional, siendo recibida por el coronel-director del centro, Eugenio Ruiz Trillo, y por el vicario episcopal de la Guardia Civil, Víctor Jesús Hernández Rodríguez.

Posteriormente, la imagen avanzó con solemnidad hacia el Patio de Armas, espacio en el que se había dispuesto un altar para la celebración de una Santa Misa concelebrada en la que participaron más de 1.500 personas, entre alumnado, miembros de la plantilla, autoridades, fieles y vecinos.

La celebración litúrgica se desarrolló mientras los últimos rayos de la tarde iluminaban el rostro de la patrona, en un ambiente definido por el respeto, la solemnidad y la participación colectiva. La ceremonia contó con el coro del centro formativo como capilla musical y durante la homilía se animó a los presentes a no relegar la fe a espacios concretos, sino a incorporarla a la vida cotidiana, proponiendo a la Virgen María como modelo de referencia espiritual.

Un final cargado de simbolismo junto al himno de la Guardia Civil

La histórica visita concluyó mediante un intercambio de recuerdos institucionales y el canto del himno de la Guardia Civil, interpretado y ofrecido a la Virgen por miembros del cuerpo y alumnado de la Academia, poniendo el cierre a una jornada marcada por la devoción popular, el simbolismo institucional y una profunda conexión entre la Patrona de Baeza y la Benemérita en vísperas de la Coronación Canónica y Pontificia de Santa María del Alcázar.