En El Rocío todo es alboroto. Todo es algarabía. Los ánsares y los potrillos de las marismas están nerviosos. Y es que no es para menos. La Virgen dará a luz al Pastorcito Divino en pocos días.
Las camaristas han cambiado de terno a la Virgen y al Niño a las puertas de la Navidad, sobresaliendo el color rojo. En el Pastorcito en su saya y en la Virgen, en su manto. Lucen un conjunto de 2009 obra de Mamé de la Vega a petición de la Hermandad Matriz.
Los ramilletes lo conforman flores preservadas y secas, teñidas. La Patrona de Almonte lleva el cetro conocido como «de las Marías».









