La Virgen del Voto, en besamanos extraordinario, reproduciendo la iconografía de los siglos XVII y XVIII

En 1541, en Jerez y Lebrija, se crea el grupo espiritual que da lugar a la Congregación de la Granada, que llega su cenit en la primera mitad del XVII, ya con epicentro en la ciudad de Sevilla, origen de la defensa a ultranza del misterio concepcionista. Formaron parte de ella figuras tan destacadas de las artes como Martínez Montañés, Francisco Pacheco, Juan Bautista Vázquez el viejo, Miguel Cid, entre otros.

Encabezaban este movimiento inmaculista clérigos con Mateo Vázquez de Leca y Bernardo de Toro. Aunque son perseguidos en un principio como alumbrados, con no pocos problemas ante la Santa Inquisición, el rey Felipe III comisiona a los dos últimos para la causa de la Inmaculada ante Paulo V, Gregorio XV y Urbano VIII en Roma. Aunque Vázquez de Leca vuelve a Sevilla, Bernardo de Toro fallece en Roma en 1649. Imbuida de este fervor concepcionista, Sevilla se convierte en la embajadora de la defensa del dogma, y surgen movimientos en torno al mismo.

Así, los hermanos de la Sacramental del Salvador, que ya desde 1543 recogía en sus reglas la fiesta de la Inmaculada Concepción, hace juramento o voto público de la limpieza y sin mancha de pecado de la Virgen María desde el momento de su concepción. Al año siguiente, 1654, se encarga la imagen de una Inmaculada que iría unida secularmente a aquel voto que hicieron sus hermanos. Su coste fue de 300 reales y su autor hasta el momento desconocido, aunque nos decantamos por un escultor de primer nivel de la época, dado el estatus de la corporación y los grafismos que presenta la talla.

La enorme devoción que suscita en los siglo XVII y gran parte del XVIII, hace que la Sacramental adquiera para ella enseres de importancia. Presentaba ráfaga de plata y media luna, ambas de plata, hoy desgraciadamente desaparecidas.

 El manto, saya, corpiño, mangas, todos del siglo XVII, son de una ejecución magistral, y han servido de inspiración para piezas más recientes del bordado sevillano. La corona es de plata en estilo rococó, de José Alexandre y Ezquerra (1771). En el besamanos extraordinario podemos contemplar a la Inmaculada Virgen del Voto tal como se presentaba en los muchos grabados que se realizaron de la Virgen.

Fotografías: Daniel Salvador-Almeida y David Arias Pozo