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Opinión, Racheando, Sevilla

La vuelta del costalero profesional

Hace unos días recibí una imagen de un anuncio en un conocido portal de Internet en el que una cuadrilla de costaleros sevillanos ofrecían sus servicios a hermandades de cualquier punto de España – “precio a convenir” – con un curriculum de dilatada experiencia, o “muchos pasos a la espalda”. Quizás este anuncio vaticine la vuelta de una profesión olvidada tras la creación de las cuadrillas de hermanos costaleros.

Los “gallegos” que cargaban con todo en la Sevilla de los siglos del Imperio español, se han convertido en “andaluces” para denominar esta nueva vuelta del mundo profesional que saca los pasos con su costal dado el avance de este estilo de andas procesionales ha tenido por todo el país. El mundo costalero ha venido evolucionando al igual que el mundo cofrade. De aquellas fotografías en blanco y negro con costaleros de faja, pantalón de pana y camisa de tergal, hemos pasado a las de color con uniformidad en las trabajaderas, escudos bordados en las tirantas, calcetines altos y pantalones ajustados, en los que la imagen también es importante.

Si bien, me he de preguntar si la vuelta de esta cuadrilla de costaleros profesionales es debido a la situación económica actual o si es por la afición que se ha generado para sacar una parihuela a la calle siempre que se pueda y, en este caso, si lo que va encima en realidad es importante o lo mismo da un bloque de cemento que la imagen del Señor o su Bendita Madre.

Lejos de generalizar, pues solo hay que ver como la gran mayoría de los costaleros esperan años para poder sacar sobre su espalda su mayor devoción, sé, y me consta que, al igual que la existencia en el músico cofrade por afición – sin creer en Dios, solo por el placer del tocar un instrumento -, existen costaleros a los que la música y el ambiente les gusta, pero no les transmite nada.

Hay ateos a los que les apasiona la Semana Santa por su carácter folclórico e idiosincrásico del pueblo andaluz, pero pierden la esencia que nació cuando los hermanos costaleros surgieron en torno a las mayores devociones. La figura del “sacapasos” es como aquellos costaleros profesionales que, por unas pesetas, cargaban con los pasos donde fueran solicitados.

¿Será la vuelta del costalero profesional? ¿Se volverá a ver a “gallegos” sacando pasos en la Semana Santa? Estaremos atentos a los anuncios, porque todo es posible.

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