Lágrimas como Rocío de la mañana

Los primeros rayos de la mañana, curiosos, despiertan a la Reina de Iglesia de San Roque. Aunque parezca imposible, el rocío mañanero a cubierto el interior de la parroquia, para aliviar a una princesa hebrea que llora desconsolada.

Rocío y lágrimas. Gotas de agua fresca, perlas cristalinas y saladas. Es curioso Madre, que tus mismas lágrimas dolorosas, derramadas por la muerte de mi Padre, sean gotas de lluvia que despierten a la vida cada mañana.

Quiero pedirte Perdón, Madre, y sé que haciéndolo no me equivoco, pero esas lágrimas en ti lucen tan bellas que al mirarte, me descoloco.

Y es que eres, Madre Bella, la flor más bonita de las que, con tu dolor, cubres cada mañana, pues no hay mayor belleza y consuelo que pueda ser la encargada, de con su ternura paliar mi llanto y con su dulzura, despertarme por la mañana.