Córdoba, Varios

Las Angustias llora la pérdida de una de sus camareras

Resulta imposible de explicar para quienes han articulado parte esencial de su existencia en la cercanía de la imagen devocional que ocupa un lugar de privilegio en el altar de sus devociones más íntimas, lo que significa hallarse en la presencia de la Madre de Dios, cuando su mirada se refleja en las pupilas de Aquella que con el paso del tiempo se acaba convirtiendo en madre, confidente y amiga, con la que se comparten emociones y hasta aquellos secretos que solamente a Ella se desvelan.

Una relación cercana, íntima y trascendental, solamente al alcance de quienes habitan esa cercanía vetada para el común de los mortales y reservada casi en exclusiva para quienes tienen el privilegio de vestirla o de ejercer de cuidadora del ajuar que se ha ido alimentando a lo largo de los siglos del cariño imperecedero de quienes siempre pronuncian su nombre.

Este sábado de septiembre, la Hermandad de las Angustias ha transmitido a la Córdoba Cofrade su inmenso dolor por la pérdida de una de estas personas elegidas que han tenido la fortuna de estar cerca de Ella en vida y que han sido llamadas a la presencia del Creador, Dña. Rafaela Rodríguez de Austria Porras, según precisa el comunicado de condolencias emitido por la cofradía de San Agustín, una hermana perteneciente a «una de las familias de más rancio abolengo y señera en el seno de nuestra Hermandad».

Sus restos mortales se encuentran en el «Tanatorio El Granadal» hasta que este domingo, a las 17 horas, en la Real Iglesia de San Pablo, tenga lugar la misa funeral por el alma «de quien tanto amaba a Nuestra Señora de las Angustias y custodió su ajuar durante tantos años como Dama Camarera», y que a buen seguro se hallará una vez más muy cerquita de Ella en el Cielo.