Córdoba, El Rincón de la Memoria, Portada

Las Angustias restaura la centenaria diadema de Aumente Barazal

Se trata de una presea de plata dorada con incrustaciones de brillantes, amatistas y perlas, rematada además por un original diseño de estrellas.

La Junta de Gobierno de la Hermandad de las Angustias, que preside Antonio Susín, acaba de acometer la restauración y enriquecimiento de una de las importantes joyas que componen el espectacular patrimonio material de la corporación de San Agustín. Un caudal heredado, que se transmite de generación en generación, y se erige como uno de los más relevantes de cuantos conforman el patrimonio colectivo de las hermandades de la ciudad de San Rafael.

La impresionante diadema ha sido restaurada por un hermano, recuperando todo su esplendor, fruto de esta intervención, para lucir en las sienes de la maravillosa dolorosa del inmortal imaginero Juan de Mesa. A la alhaja, que ha sido sometida a una limpieza y un plateado, se le han repuesto las piedras que se hallaban deterioradas o eran de calidad sensiblemente inferior por piedras semipreciosas, al tiempo que algunas piezas que estaban realizadas en metal han sido sustituidas por otras en plata de ley.

Entrando en el detalle de la intervención, después de desmontar completamente toda la diadema y todas sus partes, quitando todas las piedras blancas, amatistas y perlas, desmontando los mástiles, chatones y estrellas, se procedió a soldar con plata toda la parte de orfebrería que se encontraba rota o partida.

Se eliminó el tornillo central para soldarle en plata otro que dotase de más fuerza a la parte trasera del caparazón. Se hicieron catorce muelles macizos en plata de ley soldándolos a las estrellas y cruz central, repasándolos a su vez. Se repasaron todos los chatones y mástiles, soldándoles con plata de ley todos los engarces que faltaban o estaban partidos.

Se enderezó la cruz, se restauró y soldó con plata de ley. Se han sustituido todas las piedras 745 cristales de Swarovsky, 25 amatistas semipreciosas, 27 perlas naturales de 9 mms, donadas por un joyero cordobés. Para terminar la restauración se plateó y envejeció la misma, quedando en el estado primitivo.

Se trata de una magnífica presea de plata realizada por José Aumente Barazal, con incrustaciones de brillantes, amatistas y perlas, rematada además por un original diseño de estrellas. Una verdadera joya de la que ya nos habló hace tiempo David Pinto Sáez en Gente de Paz.

Bendecida el 22 de marzo de 1925 por fray Inocencio Fernández, superior de la Residencia de Córdoba, fue donada por Manuel Revuelto Nieto en memoria de sus padres fallecidos. La hermandad reemplazaba así una aureola de escaso mérito que portaba la Virgen, quedando prácticamente en el olvido del ajuar de la imagen. Meses antes, el 30 de diciembre de 1924, la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena aceptaba el nombramiento de camarera honoraria de la Virgen.

Estampita de Nuestra Señora de las Angustias en su camarín de San Agustín, portando la diadema de José Aumente | Foto Costaleros del Calvario