Los fines de las Hermandades y Cofradías religiosas de este país son diversas, desde el sufragio del sepelio de un cofrade, pasando por la caridad, hasta el rezo por las almas de aquellos que aguardan en el Purgatorio. Pero todas, tienen como fin rendir culto al Señor y a su Bendita Madre sea de la advocación que sea. Una misión evangelizadora que algunos no saben o quieren ver, al considerar a las hermandades y a sus hermanos focos de problema o focos de la «folclorización» de la religión.
Algunos de los que piensan así llevan sotana y alza cuellos, incluso mitras, y lanzan exhortaciones a evangelizar, pero sólo a través de los canales que puedan ser manejados directamente por la jerarquía eclesial, no en aquellos que no están consagrados directamente a una vida pastoral.
Me van a permitir, como cofrade y hermano de varias corporaciones, como cristiano y católico, que les recuerde a aquellos que se dan golpes de pecho en un altar, que somos los cristianos de a pie los que llenamos las Iglesias cada domingo, en cada celebración solemne aunque es verdad que, sobre todo, en las fechas en las que conmemoramos la Pasión del Señor.
Estos miembros de la jerarquía eclesial, en el caso de estar rodeados de una Semana Santa arraigada, ofrecen a sus más allegados los beneficios necesarios para conseguir esas muestras públicas de fe llamadas mundanamente «extraordinarias».
En el norte, de donde yo soy, apenas conocemos el significado de extraordinarias, tanto por parte de las Cofradías, que sólo de unos años a ahora han empezado a querer llevar su labor fuera de la Semana Santa, como por parte de aquellos que consideran lo que anteriormente he comentado, o bien, que lo de los pasos fuera de fecha no quedan bien, y ya no digamos si van con música «de esa que molesta tanto con sus cornetas y sus trompetas».
Pero quizás lo del norte ya me tiene en parte acostumbrado, no así lo del sur, cuando en algunos palacios deciden con el «Tú si, tún no las efemérides que algunas hermandades con tanto esfuerzo quieren mostrar públicamente el amor a sus titulares.
Sé, y soy consciente, de que lo extraordinario en algunos casos se está convirtiendo en ordinario, pero no entiendo esa capacidad de dar síes o noes dependiendo del nombre que firme la petición de salida.
Ojalá llegue el día en el que todas las corporaciones sean iguales sin importar ni el número de hermanos ni su antigüedad, y que todos los grupos que formamos la Iglesia, seamos tratados por igual, estemos dirigidos ya sea por laicos o por clérigos. Espero, y deseo, que llegue también el día en el que las altas esferas, se den cuenta de que los cofrades, además de seguir una tradición, evangelizamos a través de nuestra penitencia.
En imágenes, el besamanos de la Virgen de los Dolores, de la Hermandad del Descendimiento
El Rincón de Costal Hero | La realidad siempre supera a la ficción, mi arma
¿Cuál será la nueva banda del Nazareno del Cerro?
Francisco José Valderas toma las riendas del Cerro del Águila en unas elecciones con un resultado increíble, con un empate a 600 votos
El Gran Poder de La Línea llevará sones de Rosario de Cádiz en su salida extraordinaria de 2027
Disonancias musicales | Más allá del atril: El director musical como activo estratégico
La crónica | La Virgen del Socorro convierte Córdoba en un altar de emociones
La crónica | La Virgen de los Dolores y del Rayo devuelve al Campo de la Verdad el latido de una devoción de cuatro siglos
La Crónica | El sábado más radiante de la historia de Baeza
El Nazareno de Córdoba aprueba llegar a Carrera Oficial a medianoche y «recupera la Madrugada»
La Virgen del Socorro Coronada vuelve a las calles de Córdoba con la Banda de la Estrella y un tramo azul para una procesión más inclusiva
Todo lo que debes saber de la procesión de la Virgen de los Dolores y del Rayo: itinerario, horario y banda
El cirineo | Completamente enamorado
El capirote | Luz de tristeza
La crónica | La Esperanza convierte las calles de La Línea en un suspiro de magia y devoción para la historia 




