Córdoba

Las Penas de Santiago se despide de la Soledad en una emotiva carta

Sobradamente conocida es la marcha de la Hermandad de la Soledad de Santiago a la Parroquia de Guadalupe que deberá consumarse en los próximos meses. Este debía ser su último Viernes Santo saliendo del que ha sido su hogar, más de allá de periodos circunstanciales, desde su fundación lo que ha propiciado que las Penas de Santiago, la hermandad que ha sido su vecina desde siempre, haya publicado una emotiva carta de despedida. Conviene recordar que el pasado 19 de enero, los hermanos de la Soledad, reunidos en Cabildo de carácter Extraordinario, adoptaron una decisión que marcará, sin ningún género de duda, el devenir histórico de la corporación cordobesa, toda vez que otorgaron su anuencia a la propuesta de cambio de sede canónica de la hermandad. Una decisión que marca un hito en la historia de la cofradía franciscana que rinde culto a la bellísima dolorosa que gubiase el insigne imaginero, recientemente desaparecido, Luis Álvarez Duarte.

«Estas son las palabras que jamás pensé que escribiría, pero ha llegado el momento -desvela la misiva-. Una relación tan estrecha como la nuestra merecía algo a la altura de lo mucho que vivimos juntos, Soledad. Por lo que vivimos juntos, por lo que sentimos, por tantas y tantas vivencias que nos unieron. Aunque el separarnos, tengo que admitir que la tristeza me invade por dentro. Y día a día que pasa se acerca el momento».

«Llegaste a nuestra casa en el año 1976, a nuestra Parroquia de Santiago. Desde ese momento nuestras historias se enlazaron de manera muy estrecha hasta nuestros días. Tantos y tantos momentos de recuerdos felices y otros más amargos. Desde sufrir juntos el incendio de nuestro templo en 1979, hasta nuestras Casetas en la Feria de la Salud en la Calle Corredera… Juntas, siempre juntas como si un ligero juego del destino siempre nos llevase a encontrarnos», precisa la bella carta que recuerda «tantas Cuaresmas de montajes y desmontajes -prosigue la nota-, en los que hemos trabajado bajo el mismo techo. Tantos Domingos de Ramos en los que has sido testigo silenciosa de nuestro día grande. Tanto Soledad… Tanto… Nunca podríamos imaginar que tu última Cuaresma en casa podría ser de esta manera… en tu advocación… en Soledad. Soledad que tanto tú como nuestros Sagrados Titulares estáis viviendo entre los muros de la Fernandina Parroquia de Santiago».

«El hueco que va a quedar en nuestro corazón, en casa y en nuestra historia, ya se hace notar tan sólo de pensar que va a llegar el día en el que al entrar a saludar al Señor en el Sagrario, Tú no estarás allí. El día en que las escaleras de la antigua Casa de Agustín Moreno N.28 no resuenen ecos de franciscanas maneras. Desde aquí y hoy, Viernes Santo, tu Hermandad de las Penas quiere mostrarte todo el amor y cariño que nuestra vinculación a lo largo de la historia nos ha otorgado. Franciscana Hermandad de María Santísima en su Soledad de Córdoba siempre serás de Santiago. Porque en el Corazón de Santiago, para siempre, quedará la Soledad que tú dejarás en el Sagrario de Casa. Tan sólo nos queda orar. Rezarte en estos meses en los que aún podremos disfrutar de tu presencia en nuestra casa», culmina la emotiva carta.