Las portadas del Corpus de Sevilla 2025: un tributo monumental a la iglesia de Santiago y la Capilla de los Marineros

La Capilla de los Marineros y la Iglesia de Santiago el Mayor inspiran los pórticos que ya se alzan en la Plaza de San Francisco. La Hermandad del Beso de Judas y la Esperanza de Triana protagonizan este año las portadas efímeras de la festividad, en referencia a dos acontecimientos de especial relevancia: la coronación canónica de la Virgen del Rocío de la Redención y la Misión de la Esperanza, que llevará a la dolorosa trianera a los barrios del Polígono Sur el próximo otoño.

La presentación oficial de los diseños tuvo lugar este lunes en la Sala Capitular Baja del Ayuntamiento de Sevilla, con la intervención del delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, quien destacó la importancia de estas estructuras como “símbolos efímeros de una fiesta tan antigua como trascendente para la ciudad de Sevilla”.

La arquitectura devocional como eje de los pórticos

Las portadas de este Corpus Christi 2025 son obra de José Manuel Peña Jiménez, delineante del área de Fiestas Mayores. La portada situada más próxima a la Avenida de la Constitución rinde homenaje a la Hermandad de la Redención, en conmemoración de la coronación canónica de su titular mariana, que tendrá lugar en la Catedral el próximo 5 de julio. Para su diseño, se ha tomado como referencia la espadana que corona la Iglesia de Santiago el Mayor, su sede canónica.

En paralelo, el pórtico que se sitúa junto a la calle Sierpes se dedica a la Hermandad de la Esperanza de Triana, como anticipo de la “Misión de la Esperanza”, iniciativa solidaria y evangelizadora que llevará a la Virgen a recorrer parroquias del Polígono Sur durante el mes de octubre, dentro del marco del Año Jubilar de la Esperanza convocado por la Iglesia universal.

Ambas portadas reinterpretan arquitectónicamente sus modelos: en la de Triana, destaca la representación de la majestuosa fachada de la Capilla de los Marineros, con sus pilastras, cornisas y el remate campanil como elementos predominantes. En la portada de la Redención, sobresalen ornamentos inspirados en la nueva saya de coronación de la Virgen del Rocío, confeccionada para la solemne ceremonia del verano.

Esplendor y simbolismo cromático

En términos cromáticos, las portadas han sido concebidas con un lenguaje simbólico: el blanco y azul cobalto dominan en el diseño del pórtico dedicado a la Hermandad del Beso de Judas, mientras que en el de la Esperanza de Triana se ha optado por el blanco y el amarillo albero, evocadores de su sede en la calle Pureza. Ambas construcciones comparten además el verde, presente en el escudo de ambas corporaciones, y el rojo, tono litúrgico del Corpus Christi y nexo unificador entre ambas obras.

Como elemento decorativo, los pórticos estarán adornados con guirnaldas florales enriquecidas con panes y racimos de uvas, en clara alusión a los símbolos eucarísticos que definen la festividad. Esta adición ornamental pretende aportar frescura y dinamismo a los conjuntos, que este año presentarán un formato renovado.

Mayor esbeltez y altura histórica

Una de las principales novedades de esta edición es la ganancia de altura: las portadas superarán los 17 metros, alcanzando una esbeltez nunca antes lograda en estas estructuras efímeras. La portada de la Redención medirá 16,90 metros de alto por 9,50 de ancho, con un vano de paso de 7,75 metros de altura y 3,50 de anchura. La portada trianera alcanzará los 17,35 metros, con una anchura de 9 metros y paso de 6,10 por 3,50 metros, alcanzando un volumen total de 141,50 metros cúbicos.

Este incremento estructural permitirá “una contemplación más armónica desde cualquier ángulo de la plaza y mayor integración visual en el entorno urbano”, explicó Alés.

Un cartel con historia: la Sevilla de 1950

En otro orden de cosas, el delegado anunció que el cartel del Corpus 2025 volverá al formato fotográfico, con una evocadora imagen de archivo tomada en 1950 por el fotógrafo Serrano, donde aparecen los acólitos y los seises ante la Custodia de Arfe, recién salida de la Catedral y en plena Avenida de la Constitución.

Este cambio supone una transición respecto a los encargos pictóricos de los últimos años. Además, a partir de 2026, la imagen oficial del cartel será seleccionada mediante concurso, abierto a todos los fotógrafos profesionales o aficionados. El ganador será premiado con una retribución económica y la publicación de su trabajo como cartel anunciador de una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico sevillano.

“Queremos que la fotografía sea reconocida como disciplina artística y darle un lugar destacado en nuestras fiestas”, subrayó el delegado, quien invitó a todos los creadores gráficos de la ciudad a participar en esta nueva etapa.

Decoro urbano y participación ciudadana

El exorno de la ciudad también tendrá un papel protagonista en esta edición del Corpus. El Ayuntamiento, según explicó Alés, trabaja ya en la ornamentación de balcones, fachadas y escaparates, tanto de propiedades privadas como institucionales, fomentando así la participación ciudadana en el embellecimiento de la ciudad.

En este sentido, se mantendrá el tradicional concurso de exorno de altares, escaparates y balcones, con una Mención Especial del jurado a la creatividad, y se reforzará el papel de los grupos jóvenes de las hermandades, que cada año contribuyen decisivamente a la difusión y dinamismo de esta celebración.

“Gracias a la implicación de todos y con la colaboración del Consejo de Hermandades, lograremos que Sevilla luzca con todo su esplendor en uno de los jueves que, como bien dice el refrán, brillan más que el Sol”, concluyó Alés.

En próximas fechas se anunciará también el concierto oficial de la Banda Sinfónica Municipal y el resto de actividades paralelas que conforman el programa cultural y litúrgico del Corpus Christi 2025, una festividad que, año tras año, reafirma su condición de Fiesta Mayor y de expresión señera de la identidad sevillana.