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Lola Reina: «Yo de pequeña veía a la Macarena como alguien más de mi familia»

Gente de Paz tiene el placer de compartir una interesante entrevista con una artista con una voz prodigiosa, Lola Reina.

Sobrina de la tonadillera y Patrimonio Inmaterial Macareno Juanita Reina, Lola abre su alma para recordar a su tía, detallar su trayectoria artística y emocionarse con todo lo vivido junto a la Virgen de la Esperanza.

– Eres sobrina de una de las grandes voces de la copla española del siglo XX, Juanita Reina. ¿Qué supone esto para ti?

Para mí ser sobrina de Juanita Reina es un orgullo, y como yo también canto es al mismo tiempo un hándicap para estar a la altura de lo que se espera de mí. Por ello intento respetar su legado y dignificarlo.

Juanita Reina. Foto: Ecured.

– ¿Qué recuerdos tienes de ella?

Todos maravillosos por mi tía ha significado mucho dentro de la copla y de la música española. Ella continúa teniendo muchos seguidores después de 20 años de su fallecimiento y desde el año 1942 en el que debutó. Todavía mantiene muchas personas interesadas en su obra, especialmente en las redes sociales, donde bastantes jóvenes que no la llegaron a conocer me preguntan acerca de ella; y al hablar conmigo es como si se sintieran cerca de ella. Para mí siempre es un orgullo.

«Ella continúa teniendo muchos seguidores después de 20 años de su fallecimiento y desde el año 1942 en el que debutó (…)»

– ¿Cuándo descubrió su pasión por la música?

Yo siempre he sentido inclinación artística, ya que mi casa de la calle Fray Isidoro de Sevilla era muy familiar y siempre ha tenido detalles relacionados con el arte. Mi abuelo siempre traía elementos del teatro de los espectáculos de mi tía, como vestuario o cortinas. Todo ello me llamaba mucho la atención, aunque de pequeña me gustaba más ser actriz y las representaciones teatrales.

Mi ilusión por la canción nace de escuchar a mi madre cantar. Ella era una gran admiradora de Juanita Reina y aficionada a la copla, y tuvo la suerte de casarse con su hermano, mi padre. Entonces yo le preguntaba sobre esas canciones y los artistas que las interpretaban.

Y ese gusanillo me lo fue metiendo poco a poco. A mí me apasiona la copla y todo tipo de estilos, pero la música clásica es la madre de todas ellas. Me encanta la Ópera y la Zarzuela. Y justo antes de la pandemia pude ver una ópera por primera vez en directo, en el Maestranza.

Lola Reina. Foto: Sevilla Press.

– ¿Cómo fueron sus inicios profesionales?

Cuando me surge esa ilusión y la intención de dedicarme profesionalmente a ello fue en los últimos años del colegio. Deseaba tener formación musical y aprender a utilizar mis cuerdas vocales, pues no deja de ser otro instrumento.

Y de hecho era también el consejo que recibí de mi tía Juanita cuando conoció mis inclinaciones musicales: Que estudiara y me preparara. Estuve durante 9 años estudiando piano, canto, coral, solfeo …

«El conservatorio me enseñó canto clásico, pero fue en la academia de Adelita Domingo, que se ubicaba en la Alameda de Hércules, donde me formé en la copla»

Me preparé musicalmente y eso me ayudó mucho a la hora de cantar, permitiendo aprovechar mejor mi voz y perfeccionar los temas que iba a cantar.

El conservatorio me enseñó canto clásico, pero fue en la academia de Adelita Domingo, que se ubicaba en la Alameda de Hércules, donde me formé en la copla.

Y yo tenía predilección por la copla porque no había que ceñirse tanto a un patrón como en el canto clásico, sino que te permitía crear y aportar tu propio estilo manteniendo los cánones del género.

– ¿Qué proyectos profesionales tiene en la actualidad?

Lola Reina. Foto: El Giraldillo.

Pues tenía algunos proyectos muy buenos e importantes para mí, pero con el tema de la pandemia se han frenado. Estamos intentando resucitarlos. Y por supuesto quiero seguir cantando y luchando tanto en Sevilla como en los lugares donde se tercie. Siempre con ganas e ilusión.

– ¿En su repertorio sigue predominando la copla?

Sí, lo que más suelo cantar es copla, aunque en mis actuaciones también incluyo algún bolero o un tango, particularmente porque me parezco mucho a mi tía cantando; y por ello tiendo a variar en alguna ocasión el estilo musical y las canciones, para que se vea mi propia personalidad como cantante.

Incluso en una ocasión por homenajear y no interpretar siempre los temas de mi tía Juanita, hice un espectáculo llama «Reencuentro» en el que canté canciones de Imperio Argentina (a quien mi tía admiraba antes de empezar su carrera musical) y de Juanita Reina. Las uní sin estar en vida. Y antes de empezar el espectáculo se escuchaba mi voz en off explicando está circunstancia tan especial.

Pero sí es verdad que con las canciones de mi tía me crezco. Y como tengo en mi voz reflejos muy similares a los de mi tía Juanita, me siento muy cómoda interpretando los temas compuestos para ella.

«(…) con las canciones de mi tía me crezco»

Esperanza Macarena. Foto: Hdad. De la Macarena.

– Junto a su pasión por la música, usted es creyente y muy devota de la Esperanza Macarena. ¿Fue su tía Juanita Reina, reconocida hermana de la cofradía, quien le inculcó su amor por la Virgen?

Fueron más bien mis abuelos, Miguel y Lola, que son los padres de Juanita y de mi padre. Y de hecho yo cuando era pequeña veía a la Macarena como alguien más de mi familia porque ella estaba por todos los rincones de mi casa. El Cristo de la Sentencia y el Gran Poder también estaban presentes en mi hogar, pero sobre todo la Esperanza.

Mi tía Juanita es cierto que al ser tan conocida es quién más ha llevado a la Macarena por bandera, pero el más macareno de la familia era mi padre. Era un macareno de los del atrio, hasta tal punto que fue de consiliario en la candidatura de Fernando Cano. Mi padre no era cofrade, era macareno; y lo era hasta tal punto que fue el primero al que hicieron hermano de todos mis tíos y el que murió con 80 años de antigüedad en la cofradía, llegando a recoger el diploma de los 75 años.

«(…) ese amor por la Macarena lo tuvimos arraigado desde que echamos los dientes»

Y después mi abuelo Miguel fue consiliario en junta de gobierno en los años de la coronación canónica de 1964. Incluso lo propusieron de hermano mayor, pero él se ocupaba de los reclamos profesionales de mi tía Juanita y entendió que no iba a poder atender adecuadamente el cargo.

Entonces tenemos a mi tía como personaje destacado, pero ese amor por la Macarena lo tuvimos arraigado desde que echamos los dientes.

– ¿Y cómo recuerda esa Semana Santa de su niñez y juventud?

Pues en mi casa lo que se escuchaba era siempre la Macarena, así que fui yo la que descubrí poco a poco en la juventud toda la Semana Santa. Recuerdo que mi madre me llevaba de pequeña a ver la Hiniesta. Y luego iba a recoger el Viernes Santo a mi padre en la Macarena. El resto no lo veía. Y ya en mi juventud si me pateaba la ciudad disfrutando de todas las hermandades, que es como realmente se vive y se conoce la Semana Santa.

– ¿Es cierto que Juanita Reina tenía contratada a la Macarena como una trabajadora más de sus espectáculos?

Juanita Reina. Foto: Google.

Sí. Mi abuelo, cuando pagaba a los artistas que trabajaban con mi tía Juanita, incluía en nómina a una artista que nadie sabía quién era, siendo realmente la Hermandad de la Macarena, aportándoles una cuota a beneficio de la corporación.

Eso ocurrió durante muchos años, desde mediados de los 40 hasta mediados de los 50 del siglo pasado. Y después mi tía hizo varias donaciones: El canasto del paso del Señor de la Sentencia; una de las túnicas bordadas del Señor; o unos brillantes para la corona de Joyería Reyes que fue enriquecida para la coronación canónica (uno de mi abuelo, otro de mi abuela y el tercero de mi tía Juanita.

Todo ello sin contar la cesión de su cabello para la Virgen.

Macarena con el cabello descubierto. Foto: Pepe Garduño / Hdad. de la Macarena.

– ¿Cómo ocurrió lo del cabello?

Eso pasó en el tiempo previo a la coronación canónica de 1964. Estaba Ricardo Zubiría de hermano mayor. Él habló con mi tía para que ella, que viaja con tanta frecuencia a Madrid, buscara allí un pelo natural para cambiarle el cabello a la Virgen.

Y Juanita le preguntó: ¿Y si me lo corto yo?

El hermano mayor estuvo encantado con la idea y así se hizo: Juanita Reina se cortó el pelo y lo entregó a la hermandad para que lo portara la Virgen.

– El pasado otoño se publicó el libro sobre el Patrimonio Inmaterial Macareno, con grandes representantes de la hermandad entre los que se incluía su tía Juanita. ¿Qué supuso este reconocimiento para la familia?

Una alegría muy grande por saber que mi tía ya estaba unida a la hermandad.

El hecho de que esté escrito, se haya publicado un libro y las generaciones venideras conozcan la relación entre mi tía y la cofradía es una satisfacción enorme ya no solo por ella, sino por mi abuelo y el resto de la familia.

– Usted también está dejando un excepcional legado macareno interpretando durante décadas el tema «Esperanza y Macarena» …

Esperanza y Macarena es una marcha compuesta por el maestro Quiroga para la Esperanza, que posteriormente es adaptada a canción con letra de Rafael de León para que la cante mi tía Juanita.

«Desde siempre he interpretado Esperanza y Macarena en cada recital(…)»

Este tema lo canté por primera vez en la academia de Adelita. Ella hacía unos homenajes cada año, y me pidió que lo cantara con el acompañamiento del que sigue siendo mi pianista.

Desde entonces siempre la he interpretado en cada recital que he hecho, aunque no estuviera en el repertorio. La verdad es que me gusta mucho cantarla.

Lola Reina interpreta «Esperanza Macarena» en la Gala del Olivo de Plata de la Redención junto a la Banda de las Nieves de Olivares (año 2012).

– Junto a ello, usted guarda en su corazón un vínculo muy especial con la Virgen de la Esperanza …

Así es. Hace 10 años tuve cáncer de mama. Me lo dijeron en plena Cuaresma, por lo que viví la Pasión del Señor sabiendo lo que tenía. Solo conocían mi enfermedad mi marido Luis y mi primo Eduardo Moreno Reina, que es médico.

Eso es un palo muy gordo, pero yo siempre he sido una persona de fe. El caso es que sentí que la Macarena me habló en esos momentos. Te lo cuento.

Yo estaba en el barrio de San Lorenzo para ver al Cristo del Buen Fin y me llama un amigo para avisarme de que me fuera rápidamente a la Basílica de la Macarena porque a la Virgen de la Esperanza la iban a subir al paso.

Puede imaginar lo que sentí cuando me encontré frente a frente con la Macarena, solamente ataviada con la saya y un velo sobre la cabeza. Empecé a llorar lo más grande porque tenía un toro muy grande que lidiar y buscaba su esperanza. Fíjese si lloraría que un señor amigo de mi padre, Pepe Andreu, me dije: «No llores tanto delante de la Macarena».

«Es como si la Virgen hubiera querido que me diera las gracias cantando. ¿Me habló o no me habló la Macarena?»

Pasa la Semana Santa, me operan en el mes de julio y me realizan un tratamiento de quimioterapia hasta el mes de noviembre. En ese momento me llama mi amiga Ana Oliveros, y me ofrece asistir al Turno de vela del besamanos de la Virgen en el mes de la Virgen. Y me vi de nuevo ante la Virgen, pero esta vez iluminada exclusivamente por un foco y ataviada de reina, con todo su esplendor, como si me estuviera diciendo que aparecía resplandeciente después de haberme avisado meses antes que todo saldría bien. Así lo interpreté yo, como si la Virgen me hubiera hablado a través de las personas.

Posteriormente, empiezo las sesiones de radio, que duran hasta febrero de 2012. La doctora me informó el 16 de febrero de que todo ha salido correctamente. Al día siguiente me llaman para informarme de que se celebra la ceremonia de entrega del Olivo de Plata de la Redención, y me proponen cantarle a la Macarena la plegaria de la que antes hablábamos, «Esperanza y Macarena». Yo dije que sí sobre la marcha aún estando sin pelo por el tratamiento.

Una semana más tarde le estaba cantando a la Macarena con una mantilla antigua muy bonita que me prestó mi amigo Enrique Jaén, y me la colocó el vestidor Antonio Bejarano. Es como si la Virgen hubiera querido que me diera las gracias cantando. ¿Me habló o no me habló la Macarena?

Coronación Canónica de la Esperanza Macarena. Año 1964. Foto: ArchiSevilla.

– La Hermandad de la Macarena ha vivido recientemente el 57 aniversario de la coronación de la Virgen y el 50 aniversario de la Imposición de la medalla de la ciudad. ¿Qué suponen estas celebraciones para los macarenos?

Mucha felicidad. Ver coronada a la Virgen, que es nuestra Madre del Cielo, es magnífico. Pero además no solamente es un orgullo para los macarenos sino para toda Sevilla y de fuera de la ciudad, pues la devoción a la Esperanza es universal.

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