Los diez capataces que explican el auge del costal en Córdoba

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El mundo del costal vive un auge indiscutible en Córdoba. Escasas son las cofradías que no tienen dobladas a sus cuadrillas de costaleros y, en no pocos pasos, llegada la hora de las igualás la lista de espera es cuantiosa. Tras esta eclosión que se viene dando, de forma progresiva, durante las dos últimas décadas hay un buen número de capataces que tienen, bajo su mando, buena parte del futuro del oficio. 

Luis Miguel Carrión

Curro es el capataz que dirige más pasos y, probablemente, de los pocos que se consideran indiscutibles por propios y ajenos. Sus más de tres décadas al mando son la prueba ineludible del trabajo bien hecho y su capacidad de evolución y asimilación y puesta en práctica de conceptos, el aval que lo ha llevado a ser considerado por muchos como un líder. 

David Arce

Desde que separara su camino del de Curro su crecimiento como capataz ha sido exponencial. De hecho, se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que ha llegado al nivel de Curro en la mitad de tiempo que el primero, como avala su experiencia en Sevilla. Por él podría pasar el relevo, si es que decidiera coger más pasos. 

Carlos Lara 

Pocas cosas quedan por demostrar al capataz de la Cena y Soledad, entre otros. Su trayectoria durante las últimas décadas ha sido intachable, así como su personalidad, que lo ha llevado a mostrarse como un capataz distinto a lo acostumbrado y, en consecuencia, tiene un perfil necesario para poner el contrapunto a la norma. 

Rafa Giraldo

Sin duda otro capataz carismático. Su empatía le ha granjeado que sus cuadrillas le profesen respeto y cariño a partes iguales. A su vez, el trabajo realizado durante los últimos quince años le han llevado a convertirse en uno de los valores en alza dentro del mundo de los martillos. 

Ángel Carrero

Como en el caso del anterior, su ascensión se antoja irrefrenable. El dominio de la técnica de Carrero se puede disfrutar con las imágenes de la Caridad y la Expiración, así como dentro del equipo de Vicente Mengual en el misterio de Humildad. Carrero está llamado a ser uno de los futuros dominadores de los martillos. 

Enrique Garrido

Pese a haber salido de una forma un tanto extraña de la Buena Muerte, este capataz ha sido y es uno de los valores seguros en este ámbito. El tiempo que lleva en un estatus privilegiado demuestra que, además de llegar, ha sabido asentarse a base de un estilo personal y muy definido, lo que se agradece en comparación con otros responsables de pasos demasiado parecidos entre sí. 

Juan Carlos Vidal

Su trayectoria durante más de cuarenta años habla por sí sola. Con una capacidad técnica al alcance de los mejores, su pasión por todo lo que rodea al mundo del costal explica que siga siendo uno de los valores seguros en este ámbito. 

Jesús Ortigosa

Su irrupción en el mundo de los martillos supuso una bocanada de aire fresco. Y, pese a ser joven aun y contar con años por delante, es uno de los capataces más experimentados del panorama cordobés. 

Rafael Ramírez Galvín

Popularmente conocido como Toreri, durante los últimos años se ha asentado como uno de los capataces que siempre cumplen con el objetivo marcado por la cofradía. De ahí que su salida del palio de la Esperanza sea difícilmente explicable si no es por motivos ajenos a su labor. 

Javier Santiago 

Su labor al frente de la cuadrilla del Rescatado lo ha consagrado como uno de los mejores capataces de la ciudad. El crecimiento del paso el Domingo de Ramos ha sido contundente e irrefutable.