Los hermanos de Las Angustias aprueban la presencia del grupo escultórico en la exposición del IV centenario de Juan de Mesa del Museo de Bellas Artes de Sevilla

Del total de 72 votos emitidos, 40 han sido favorables, lo que representa el 55,56%, mientras que 31 se han manifestado en contra, equivalentes a un 43,06%, con 2 votos en blanco, que suponen un 2,78% del total,

La Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias de Córdoba ha aprobado en Cabildo General Extraordinario la participación de su histórico grupo escultórico en la gran exposición conmemorativa del IV centenario del fallecimiento de Juan de Mesa, una muestra que se celebrará entre finales de 2026 y comienzos de 2027 en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. La decisión, adoptada en la convocatoria celebrada en el salón de actos de la Iglesia Conventual de San Agustín, supone el respaldo de los hermanos a la cesión temporal de una de las piezas más sobresalientes de la imaginería barroca andaluza. Del total de 72 votos emitidos, 40 han sido favorables, lo que representa el 55,56%, mientras que 31 se han manifestado en contra, equivalentes a un 43,06%, con 2 votos en blanco, que suponen un 2,78% del total, configurando así un resultado ajustado en el que se aprecia una clara diferencia entre las dos principales posiciones expresadas.

La propuesta había sido formulada de manera oficial por la dirección del museo sevillano, institución dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, que trasladó a la corporación cordobesa un ofrecimiento formal para integrar el conjunto escultórico en el discurso expositivo diseñado con motivo del cuarto centenario de la muerte del escultor. Antes de la celebración del cabildo, la hermandad había solicitado información detallada sobre las condiciones concretas de estancia, conservación y exhibición de esta obra durante su permanencia en el recinto museístico, tal y como había explicado el hermano mayor Antonio Susin.

El grupo escultórico permanecerá expuesto en la muestra desde el mes de noviembre, coincidiendo con su inauguración, hasta el próximo 25 de enero de 2026, configurando así un periodo de exhibición que abarca varias semanas de especial relevancia para su contemplación pública. Durante ese intervalo, las piezas estarán ubicadas en el espacio de San Agustín, donde se integrarán de manera estable en el discurso expositivo previsto, garantizando su adecuada visibilidad y conservación en el contexto museográfico. Esta permanencia permitirá, además, que el conjunto pueda encontrarse en dicho enclave en el marco de la celebración de los cultos, tal y como estaba previsto, sin alteración alguna de su ubicación, en una decisión que responde a la normalidad y coherencia del programa previsto para dichos actos.

Una obra capital en la producción escultórica de Juan de Mesa

La inclusión del conjunto de Nuestra Señora de las Angustias en esta cita cultural adquiere una relevancia singular al tratarse de una obra considerada por numerosos especialistas como la última realizada por Juan de Mesa, figura esencial de la escultura barroca andaluza y uno de los máximos referentes de la imaginería procesional.

El grupo escultórico destaca por la intensidad emocional de su lenguaje artístico, donde confluyen el dramatismo compositivo, la precisión anatómica y un extraordinario dominio técnico. Desde su incorporación al patrimonio devocional cordobés, la obra ha alcanzado una profunda implantación popular, convirtiéndose en uno de los principales focos de devoción de la ciudad y reforzando así el interés de su inclusión dentro de una muestra destinada a revisar el legado artístico del escultor.

Una iconografía marcada por el dolor contenido y el simbolismo devocional

La imagen de Nuestra Señora de las Angustias, concebida como talla completa aunque destinada a vestirse, aparece representada en actitud sedente sosteniendo sobre su regazo el cuerpo sin vida de su Hijo. El rostro de la Virgen, surcado por cinco lágrimas, expresa un dolor de intensa carga emocional en el que se funden el dramatismo y una delicada belleza formal.

La composición incorpora además un elaborado simbolismo devocional. En la mano derecha, la Virgen sostiene una espina, evocando el instante de su extracción de la ceja del Cristo, donde todavía permanece visible la señal, mientras que con la izquierda sostiene la cabeza del Señor, configurando una escena de fuerte contenido espiritual y emocional.

El Cristo, de extraordinaria calidad anatómica, presenta una disposición característica en la que el brazo izquierdo cae hacia los pies de la Virgen, mientras el izquierdo permanece extendido lateralmente con cierta rigidez. Aunque a lo largo del tiempo se han ensayado otras configuraciones, incluso en el ámbito procesional, distintas fuentes iconográficas fechadas entre los siglos XVII y XVIII han evidenciado que la disposición actual responde al modo tradicional de veneración, razón por la que se ha mantenido inalterada.

Singularidades técnicas y debate historiográfico en torno al conjunto

Las dos figuras fueron talladas de forma independiente, circunstancia que ha suscitado interpretaciones historiográficas entre especialistas e investigadores. La imagen del Cristo responde de manera plena a los parámetros estilísticos de Juan de Mesa, especialmente por el intenso realismo de su rostro, donde se representan con gran veracidad los efectos físicos de una muerte violenta.

El brazo izquierdo presenta una disposición anatómicamente natural, mientras el derecho evidencia una postura más forzada, aspecto que ha llevado a algunos expertos a plantear hipótesis acerca de si la talla fue concebida originalmente para una posición distinta o incluso para otro contexto escultórico. No obstante, estas interpretaciones carecen de confirmación documental.

Por su parte, la Virgen sobresale por una extraordinaria calidad escultórica, concentrando en su expresión múltiples matices del sufrimiento humano. El leve fruncimiento del ceño, el enrojecimiento del rostro y las cinco lágrimas intensifican un lenguaje expresivo profundamente ligado a la representación de la quinta angustia de María.

Restauraciones, conservación y estado patrimonial del conjunto

A lo largo de su historia, el grupo escultórico ha sido sometido a dos restauraciones documentadas. La primera tuvo lugar en 1976, cuando el profesor Peláez del Espino intervino sobre la imagen de la Virgen debido a su estado de conservación, circunstancia que incluso impidió la salida procesional de aquel año.

La segunda intervención se produjo en 2010, desarrollada por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, que ejecutó una restauración integral del conjunto mediante la limpieza de policromías, la recuperación de elementos perdidos y la sustitución de las lágrimas de la Virgen, devolviendo a la obra su integridad estética.

El ajuar de la Virgen y el valor añadido de su patrimonio artístico

El ajuar de la imagen mariana constituye otro de los elementos destacados vinculados a la relevancia patrimonial del conjunto. Entre las piezas más sobresalientes figura la corona de plata cincelada ejecutada por Rafael Peidró, bendecida en 1953 y utilizada posteriormente durante la Coronación Canónica de 1987.

A ello se suman el manto negro bordado en 1817, reformado en 1958 y habitual en la estación de penitencia del Jueves Santo, así como el manto morado bordado en oro realizado por las Adoratrices en 1976, reservado para celebraciones de carácter extraordinario.

Una decisión de trascendencia cultural y devocional

La aprobación del cabildo abre el camino para que una de las obras más relevantes de la imaginería barroca andaluza abandone temporalmente su ámbito cultual y devocional para integrarse en un proyecto expositivo de dimensión internacional, orientado a ofrecer una nueva lectura sobre el legado artístico de Juan de Mesa.

La presencia del conjunto escultórico de Las Angustias en esta exposición permitirá proyectar el valor artístico, histórico y devocional de una obra profundamente arraigada en la identidad religiosa cordobesa, reforzando además el reconocimiento patrimonial de una de las grandes creaciones del barroco andaluz.