Los nuevos estrenos de la Sentencia ya lucen en su altar de insignias

Aún estamos comenzando a vivir las primeras horas de intensidad cofrade del Domingo de Ramos y ya fluye el pensamiento de manera inconsciente al inminente Lunes Santo que florecerá en apenas un suspiro en cada rincón de la Córdoba íntima y profunda, la que se encara con su propia esencia cada primavera rebuscando en las entrañas de la memoria colectiva de sus gentes retazos de su idiosincrasia. Una intensidad que se apreciara de manera especialmente singular en San Nicolás, donde habita una de las hermandades que mayor evolución, crecimiento y vitalidad han experimentado en los últimos tiempos y cuya rotunda realidad se manifiestas de manera fehaciente en el ambicioso proyecto de manto para María Santísima de Gracia y Amparo y en un cortejo creciente para ejemplo de las cofradías cordobesas.

Pero antes de que llegue la nueva joya de Rafael de Rueda y Francisco Pérez Artés a integrar el ajuar del a dolorosa de la Sentencia, la hermandad estrenará dentro de unas horas varias piezas que lucirán en su cortejo, además de un encaje de hojilla para María Santísima de Gracia y Amparo. Unas piezas que ya lucen en el altar de insignias de la cofradía. Se trata en primer lugar de una interesante naveta de inspiración marina. Cuenta con un pie de bronce en su color delicadamente cincelado, original del S. XIX, decorado con rocallas y elementos eucarísticos que integra una caracola natural de gran tamaño, que hace de copa. Está inspirado en piezas de los siglos XVI y XVII, donde la fascinación por los elementos marinos, convierten a estos curiosos objetos en elementos muy apreciados, ocupando un lugar muy destacado en composiciones tanto sacras como profanas.

Además, la cofradía estrenará un juego de faroles para el simpecado, que están inspirados en faroles recogidos en grabados antiguos de los que posesionaban en rosarios de la aurora escoltando a Simpecados de la Santísima Virgen. Tienen la singularidad por tener forma de estrella. A fin de recrear los modelos originales de entonces, están montados sobre un mástil de madera forrado de terciopelo. Unas piezas que se incorporan al magnífico patrimonio que en los últimos años viene cuajando la Hermandad de la Sentencia para satisfacción de sus hermanos y en beneficio colectivo de toda la Córdoba Cofrade.