Los nuevos tambores de la Centuria Macarena, inspirados en el histórico tambor de Pepe Hidalgo, preservan el sonido patrimonial de la Hermandad

La Banda de Cornetas y Tambores de la Centuria Romana Macarena ha estrenado una nueva batería de tambores diseñados especialmente para la formación, siguiendo fielmente el modelo del instrumento que perteneció a José Hidalgo —conocido cariñosamente como Pepe Hidalgo—, pieza que hoy se conserva en el museo de la Hermandad de la Macarena.

Este nuevo conjunto de percusión no solo renueva la dotación instrumental de la banda, sino que garantiza la permanencia íntegra del inconfundible sonido centuria, un sello sonoro que forma parte esencial de la identidad macarena. Dicho timbre, reconocido por la Hermandad como Patrimonio Inmaterial Macareno, representa una herencia musical única que seguirá viva gracias a esta cuidada recreación.

En la nueva batería de tambores de la Banda de la Centuria Romana Macarena se ha apostado por una cuidada combinación de tradición e innovación, empleando materiales de última generación y técnicas renovadas que, como hemos subrayado, respetan la esencia del modelo original de Pepe Hidalgo. Cada instrumento presenta un casco de aluminio anodizado en color morado, símbolo distintivo de la formación; aros reforzados y de altura especial que mejoran la proyección del sonido; una bordorera ampliada con un mayor número de cuerdas que enriquece el timbre; y diez puntos de afinación simétricos que garantizan un tono más estable y equilibrado. Este proyecto, fruto del respeto por la historia y la búsqueda de la excelencia musical, refleja el propósito de la Centuria de preservar su sonido único e inconfundible, aquel que desde hace décadas constituye una auténtica seña de identidad macarena.

El legado de Pepe Hidalgo

José Hidalgo, figura clave en la historia de la Centuria Macarena, dirigió la Banda de Cornetas y Tambores durante más de tres décadas, dejando una huella imborrable con su particular estilo y su magistral toque de tambor. En septiembre de 2018, Hidalgo comunicó a la Hermandad su decisión de dejar la dirección de la banda para dedicarse plenamente a la formación de la Banda Juvenil.

La Junta de Gobierno acogió su decisión con profundo respeto, expresándole, a través del Hermano Mayor, su agradecimiento por una trayectoria ejemplar al frente de la Centuria y por haber forjado un sonido propio y reconocible, hoy considerado una seña de identidad de la Hermandad. Asimismo, la corporación reafirmó su confianza en el talento pedagógico de Hidalgo para guiar a las nuevas generaciones de músicos que integrarían en el futuro la Centuria Romana Macarena.

En reconocimiento a su legado, la Junta manifestó además su propósito de incluir el característico redoble del maestro —conocido como el redoble de Pepe Hidalgo— dentro del tesoro inmaterial de la Hermandad, elevando su toque al rango de bien patrimonial.

La entrega de un símbolo

En agosto de 2019, apenas un mes después del fallecimiento del recordado director y cabo tambor, su familia hizo entrega a la Hermandad del tambor con el que Pepe Hidalgo marcó durante años el compás de la Centuria.

El emotivo acto, celebrado en la sede de la corporación, contó con la presencia de los hijos del músico, el Hermano Mayor, los Mayordomos de la Esperanza y del Santo Rosario, así como el Prioste del Santo Rosario. Desde entonces, el instrumento forma parte del museo de la Hermandad, como símbolo de una tradición sonora que hoy renace con los nuevos tambores inspirados en su legado.

Con esta iniciativa, la Centuria Romana Macarena no solo honra la memoria de quien definió su identidad musical, sino que asegura que el espíritu y el sonido de Pepe Hidalgo seguirán resonando, inconfundibles, en cada procesión macarena.