El consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha hecho un llamamiento a las hermandades de Semana Santa para que tomen decisiones con «sensatez y responsabilidad» frente a la amenaza de lluvias que afecta a numerosas localidades andaluzas durante estos días festivos.
Durante una visita a la hermandad del Caído, en la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios de Cádiz —una de las que se vio sorprendida este Martes Santo por un fuerte aguacero—, Sanz expresó su preocupación tanto por la seguridad de los participantes como por la conservación del valioso patrimonio sacro andaluz.
«Es comprensible la emoción que despierta ver a las hermandades recorrer nuestras calles, pero no podemos dejar de lado la prudencia», comentó el consejero en una entrevista con Canal Sur. «El corazón muchas veces empuja, pero debemos actuar con cabeza. Las procesiones implican una logística compleja, con muchos niños, mayores y una enorme carga emocional que puede verse truncada por las inclemencias del tiempo».
Sanz subrayó que más del 80% del patrimonio cultural de Andalucía está representado en su arte religioso, el cual definió como «uno de los más valiosos a nivel mundial». Por ello, instó a proteger las imágenes y enseres que forman parte de este legado. «Salir con lluvia pone en riesgo auténticas joyas culturales que son orgullo de toda Andalucía», afirmó.
Además de los aspectos patrimoniales, el consejero se refirió al impacto emocional que la cancelación de procesiones tiene en los fieles y en los jóvenes cofrades, quienes viven estos días con especial intensidad. «Duele ver la decepción de quienes han esperado todo el año este momento, pero hay que recordar que la hermandad se vive durante todo el año, no sólo en la calle», expresó, citando las palabras del hermano mayor de la cofradía gaditana, Mauricio García.
En cuanto al ámbito turístico, Sanz quiso transmitir un mensaje de optimismo: «La Semana Santa no es sólo una expresión de fe, es también un motor de unión y un atractivo cultural y turístico de primer nivel». En ese sentido, animó tanto a los residentes como a los visitantes a seguir disfrutando de Andalucía, más allá de las procesiones. “Tengamos esperanza, todavía queda Semana Santa por delante. Y aunque el cielo no acompañe, nuestra tierra sigue siendo un destino inigualable, con su gastronomía, su historia, su arte… y por supuesto, sus playas”.





