Los primeros palios que anuncian la Semana Santa

En Sevilla y Granada ya pueden verse las primeras señales de una Semana Santa inminente

Inmersos en la Cuaresma, y cuando queda menos de un mes para que dé comienzo la Semana Santa, aparecen los primeros palios en el interior de los templos. En Sevilla, la hermandad de Santa Cruz ha sido la primera en montar el paso de palio en el interior de la sede canónica de la corporación. Antes del Día de Andalucía, en Mateos Gago ya podía verse el palio que cobija a la dolorosa cada Martes Santo.

Tras diferentes intentos fallidos de apostar por un paso de palio, por fin en un cabildo extraordinario celebrado el 29 de mayo de 1962 se aprueba la realización del palio que cobijaría a la dolorosa ya el Martes Santo de 1965. De inspiración renacentista, fue realizado en el taller de Emilio García Armenta todo el trabajo de orfebrería en metal plateado, a excepción de la candelería, que fue posteriormente sustituida. Por su parte, los bordados se deben a Guillermo Carrasquilla. En cuanto a la candelería, es obra de los Hermanos Delgado, siendo realizada en 1988.

Por otra parte, en el barrio granadino de los Vergeles es el palio de Santa María del Triunfo el que aparece montado en el interior de la iglesia de San Miguel Arcángel, de la hermandad de la Resurrección. La dolorosa, obra de Miguel Zúñiga realiza su salida procesional cada Domingo de Resurrección bajo uno de los palios más completos de cuantos salen a la calle durante la Semana Santa granadina.

Los varales, respiraderos, candelabros de cola y jarras fueron realizadas por el orfebre Brihuega. El sevillano las realizó todas estas piezas entre 1991 y 1995. Finalmente, el paso se completó con ángeles, jarras entrevarales y otros adornos salidos del taller motrileño de Aragón y Pineda. En cuanto a la peana y el llamador, son obra de Manuel de los Ríos. Finalmente, el palio fue bordado por las madres dominicas de Alcalá la Real entre 1991 y 1993, perdiéndose en el incendio del año 2000. Fue recuperado en el año 2002 bordado bajo el mismo diseño y enriquecido en los talleres sevillanos de García y Pro.