Los Tedax encuentran tres granadas de la Guerra Civil en la Casa desde la que salieron dos cofradías cordobesas

Una confirmación que eriza el vello, imaginando el riesgo que sufrieron aquellos cofrades que forman parte de la historia de la Semana Santa de Córdoba

Los agentes del grupo Tedax de la Policía Nacional, especializados en la desactivación de explosivos, han hallado una tercera granada supuestamente de la Guerra Civil tras la segunda encontrada sobre las 11:30 horas de este miércoles y la primera del lunes, concretamente en una obra para construir un hotel en la Casa de los Guzmanes, que perteneció al general Varela, en la zona del Realejo en Córdoba. Según han confirmado fuentes policiales, se procede del mismo modo que en los casos anteriores con el tercer artefacto explosivo, si bien en esta ocasión los agentes del Tedax están inspeccionando el terreno ante la posibilidad de que se puedan encontrar más granadas en la vivienda en obras. Al respecto, las dos primeras han sido localizadas por un mismo obrero y los agentes han asegurado la zona, con el corte de tráfico y desalojo de las viviendas y comercios colindantes, y no se han registrado daños. A la zona se han desplazado los agentes de la Policía Local, Policía Nacional y los bomberos. Los agentes del Tedax trasladarán los artefactos a un lugar seguro para su desactivación.

Se da la circunstancia de que una hermandad cordobesa utilizó esta casa para realizar su salida procesional, Las Penas de Santiago, que vivió un auténtico periplo por diversos templo de la ciudad desde que en diciembre de 1979 un gran incendio destruyese en pocas horas la Parroquia de Santiago. Las consecuencias patrimoniales de aquel desastre fueron incalculables quedando reducidos a cenizas parte del patrimonio de la cofradía, entre el que se encontraban el paso del Cristo y los respiraderos del nuevo palio en el que por vez primera había procesionado, acompañada de San Juan la Virgen de los Desamparados.

Tras el incendio, la Hermandad se vio obligada a trasladarse a la vecina Basílica de San Pedro. Finalmente, gracias al gran esfuerzo de sus hermanos y vecinos, la Cofradía consiguió realizar su Estación de Penitencia en la tarde-noche del Domingo de Ramos de 1980. En ella, el Cristo fue llevado en unas parihuelas a hombros de sus hermanos, las cuales fueron generosamente prestadas por la Hermandad de las Aguas de Sevilla, mientras que el paso de palio salió sin respiraderos, colocándose en su lugar unos paños de terciopelo negro recogido a modo de bambalinas. Durante dos años, el Cristo de las Penas tuvo que salir a hombros de los hermanos, hasta que en 1982, se estrenó su nuevo paso.

En 1985, debido al cierre de San Pedro por obras, la Hermandad del Socorro ofreció su pequeña ermita para acoger a la corporación de Santiago. Allí, las Imágenes recibieron culto, hasta que en octubre de 1990 fueron trasladadas a la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen donde recibieron unos meses culto. Durante este periodo de tiempo, cada año, las imágenes eran trasladadas a la casa del General Varela, situada en el Realejo, desde donde realizaba la Hermandad su Estación de Penitencia. En 1991 concluyó la restauración de la Iglesia de Santiago, y la Cofradía volvió a su lugar de origen, donde permanece hasta la actualidad.

Con todo, no fue las Penas de Santiago la única hermandad que realizó su salida procesional desde este enclave toda vez que otra corporación cordobesa, el Buen Suceso, realizó desde ahí su primera salida procesional, en 1974, pues hasta el año siguiente no estuvieron terminadas las obras que permitirían la salida desde San Andrés. Ahora, décadas después de aquello, hemos sabido que al menos tres granadas se encontraban almacenadas en el lugar. Una confirmación que eriza el vello, imaginando el riesgo que sufrieron aquellos cofrades que forman parte de la historia de la Semana Santa de Córdoba.


Foto: A. Varo