Los titulares del Perdón recibirán culto en la iglesia de la Trinidad a partir de ahora

La Hermandad mantiene San Roque como sede oficial

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón ante Anás, María Santísima del Rocío y Lágrimas y San Miguel Arcángel ha informado en la tarde del 18 de septiembre de 2025 que, tras la celebración de un Cabildo General Extraordinario, se ha aprobado el traslado de sus titulares a la iglesia de San Juan y Todos los Santos (la Trinidad) para la celebración del culto público.

La corporación mantiene como sede oficial la capilla de San Roque, desde donde continuará efectuándose la salida procesional en Semana Santa. De este modo, se establece una nueva distribución en la vida ordinaria de la hermandad, que a partir de ahora compartirá la liturgia en el histórico templo de la Trinidad y la estación penitencial desde su capilla tradicional.

En el comunicado oficial difundido tras la votación, la Junta de Gobierno expresó su gratitud hacia el consiliario José Juan Jiménez Güeto, destacando su apoyo y disposición en el proceso de toma de decisiones.

Con este cambio, la hermandad abre una nueva etapa en la que conjuga continuidad y renovación, manteniendo los vínculos con San Roque y al mismo tiempo vinculando la devoción a sus titulares con un templo de gran arraigo en la historia cordobesa.

Una trayectoria marcada por la devoción y el esfuerzo de sus hermanos

La corporación nació en el seno de la parroquia de San Miguel, aunque con el paso de los años ha transitado por diversos templos hasta alcanzar su actual vinculación con San Roque. Su primer titular fue María Santísima del Rocío y Lágrimas, presentada en 1990 y convertida en emblema de una hermandad que encontró en ella el impulso fundacional. Cuatro años después llegaría la talla de Nuestro Padre Jesús del Perdón, pieza concebida por el imaginero cordobés Francisco Romero Zafra y entregada en 1993.

El orden de incorporación a las calles se desarrolló de forma singular: en 1996 se estrenó el paso de misterio y no sería hasta el año 2000 cuando la cofradía procesionara también bajo palio.

El misterio de Anás: una lección de dramatismo

La imagen de Jesús del Perdón aparece como protagonista de la escena en la que es llevado ante Anás, suegro del Sumo Sacerdote Caifás. El pasaje representa el instante en que, tras ser interpelado por su doctrina y sus discípulos, Cristo responde que no tiene nada que declarar, pues siempre predicó en público. Este gesto deja en evidencia a Anás, lo que provoca la reacción de un guardia, que le propina una bofetada.

El Señor se muestra de pie, ataviado con túnica blanca bordada en oro, con las manos atadas a la espalda y la cabeza girada bruscamente hacia la derecha, evocando el impacto del golpe. Su rostro refleja un aturdimiento sereno, con la boca entreabierta y una expresión que transmite dolor y dignidad al mismo tiempo.

El resto del conjunto fue tallado por Manuel Luque Bonillo. Entre las figuras que lo acompañan se encuentran el soldado que ejecuta la bofetada, un miembro del sanedrín que presencia la escena, otros dos guardias y el propio Anás, representado sentado en su trono, completando un grupo escultórico de gran teatralidad.

La Virgen del Rocío y Lágrimas, origen de la hermandad

El germen de la cofradía estuvo en la creación de la Dolorosa del Rocío y Lágrimas, surgida en el taller de Romero Zafra a comienzos de los años noventa. La belleza de aquella talla encendió el entusiasmo de un grupo de jóvenes cofrades que decidieron fundar la hermandad.

La Virgen es una imagen de candelero, con rostro y manos tallados. Presenta tez clara, labios carnosos y la mirada baja, transmitiendo un profundo dolor contenido. Sus ojos, ligeramente enrojecidos por el llanto, junto con el ceño fruncido y la boca casi cerrada, refuerzan la intensidad de su expresión.