Córdoba, Portada

Luces y sombras de la Semana Santa más esperada

Ya han pasado los días de la Semana Santa más esperada. Cuando ya ha dado tiempo para recoger enseres, desmontar misterios y palios, hacer alguna mudá de vuelta… y hasta de poner a la venta una hermandad su paso, es momento de hacer un repaso a lo más destacable y a lo mejorable en una Semana Santa que todo el mundo esperaba con sentimientos encontrados: deseo, miedo, expectación, nostalgia…

Los que formamos parte de la Redacción de Gente de Paz en Córdoba hemos querido hacer un repaso a, siempre según nuestra humilde opinión, para algunos acertada y para muchos errada, sobre lo que ha sido destacable desde un ángulo positivo y lo que podría ser mejorable (como dice un amigo mío, porque tienen margen de mejora y capacidad para hacerlo) que nunca lo negativo.

De corazón decir que es una crítica constructiva de unos cofrades que hemos estado presentes en el desarrollo de las procesiones en momentos concretos, por lo que habrá detalles que se hayan escapado. O habremos tenido la mala fortuna de presenciar un instante que no puede reflejar la totalidad de una Estación de Penitencia que, con total seguridad, son los propios hermanos de la Cofradía los primeros interesados en que sea lo más esplendorosa y satisfactoria para propios y extraños.

Al igual que habrá quien no esté de acuerdo con los momentos que destacaremos como los mejores en cada categoría o caso.

Sin darle más vueltas, vamos a ir haciendo una recopilación de los datos que hemos recogido de cada uno de los miembros de esta redacción:

Exornos florales

Uno de los aspectos en los que el cofrade de a pie se suele fijar.

En un año de predominio del tono morado, espectacular el exorno floral de Nuestro Padre Jesús Caído.

En cuanto a los pasos de palio, se han quedado en la retina el trabajo de Floristería Montecristo para la Virgen de la Salud, así como el de Floristería Los Patios para la Virgen de la Merced.

Mejorable el olivo de la Oración en el Huerto.

Capataces

Uno de los temas más controvertidos y sobre el que el libro de los gustos no está escrito… y nunca lo estará. Los clásicos en estos foros son capataces que han demostrado con el paso de los años no sólo su saber hacer delante de un paso, sino también al frente de una cuadrilla. Y este año han destacado en este aspecto David Arce, Luis Miguel Carrión “Curro” y Ángel Carrero. Mención especial merece también, el buen hacer de capataces como Juan Carlos Vidal, Carlos Lara, Juan Horacio de la Rosa y Jesús Ortigosa, sin desmerecer otros nombres.

Mención especial a Juan Berrocal en el año de su despedida después de taitantos años haciendo sonar el martillo, con un éxito incontestable, en la Semana Santa cordobesa.

En cuanto a los aspectos que no ha gustado ver o apreciar, no sólo en la Estación de Penitencia, sino también a lo largo de la Cuaresma, tiempo de preparación de lo que el día de la procesión se quiere mostrar, es mejorable la gestión de las cuadrillas por parte de José Luis González Redondo y de Lorenzo de Juan, un maestro en este mundo al que, quizás se le presenció en un momento a olvidar.

Caso distinto es el de un capataz de un cofradía del Miércoles Santo a quien, al parecer no se puede nombrar, en el que ha sido unánime el sentimiento de rechazo a la manera en la que hizo el paso que dirigía su entrada en la Carrera Oficial, así como permitir un relevo de costaleros dentro de la misma. Hay que saber que eso no se puede hacer. Y que a un Crucificado no se le puede hacer andar como si de Tres Caídas se tratase.

Música

Es la música una cuestión que es mejor dejar a entendidos en esta materia. No todo es el solo de la corneta o el cambio de paso cuando la correspondiente Agrupación Musical rompe. Hay que fijarse en el sonido y no en la imagen a la que adorna con la música.

Entre las bandas de música, nuevamente los clásicos: María Santísima de la Esperanza, que ha participado en incontables procesiones este año; y la Banda de Música Tubamirum, que luce como nunca un excepcional nivel musical rememorando el nivel del que hacia gala antaño y que hizo forjarse un nombre en la música procesional. Estas bandas están para tocar en cualquier capital andaluza. Incluida Sevilla.

Muy buen nivel el cosechado también por la Banda de Música de la Estrella que continúa conformando un más que interesante repertorio, particularmente destacable tras la Virgen de la Soledad en su histórico estreno con música por las calles cordobesas.

A destacar especialmente en cuanto a la música, el repertorio de marchas clásicas que la Banda de la Esperanza dedicó a Ntra. Sra. de las Lágrimas en su Desamparo. Un auténtico concierto por las calles del casco antiguo de Córdoba para una de las Imágenes más clásicas bajo palio.

Alto nivel de la Agrupación Musical de la Redención, afianzando paso a paso (de misterio) su posición entre las agrupaciones musicales de nuestra Semana Santa. Mención especial para Pasión de Linares cuyo nivel excepcional está fuera de toda duda, como atestiguan las magníficas críticas que acumula en Sevilla, en los últimos tiempos, que vienen a corroborar lo que algunos ya decíamos hace años.

En el otro punto, a mejorar, con el convencimiento de que no se trata de la realidad cotidiana de estas agrupaciones, las actuaciones de la Banda Fe y Consuelo de Martos y la Agrupación Cultural Cristo del Amor. Sin entrar en más detalle pues estamos seguros de que están capacitados, como han demostrado siempre, a un nivel superior al mostrado en esta ocasión.

Cortejo procesional

Alejadas las miradas de los pasos de Misterio, Crucificados o Palios, los cortejos procesionales, las filas de nazarenos, sus hábitos, los guiones, el saber andar, la compostura… son todas ellas cuestiones que pasan desapercibidas para el común de los que sólo ven dos instantes en cada procesión. Pobres ellos que se pierden infinidad de detalles.

Hermandad del Santo Sepulcro. Todo un ejemplo de clasicismo y saber realizar Estación de Penitencia.

La Merced. Destaca la compostura y el orden en un momento complicado como fue el regreso a San Antonio de Padua bajo la intensa lluvia.

Por otra parte se ha percibido una bajada tanto en el número de nazarenos (algo repetido en varias cofradías) como empeoramiento en la manera de realizar el tránsito por las calles de su itinerario de todo un referente siempre en este aspecto.

La Misericordia siempre ha sido El Cortejo. Pero este año ha debido haber cambios en los responsables de la organización del desfile procesional que han frustrado las expectativas de quienes siempre buscan el paso de la Cofradía el Miércoles Santo.

Estrenos

En un año de grandes estrenos, algunos postpuestos demasiado tiempo, hemos querido destacar el techo de palio de María Santísima Candelaria, obra de Jesús Rosado, la bambalina trasera del palio de la Alegría, también de Rosado, y todo el paso de palio de María Santísima de la Esperanza del Valle, sobre diseño de Julio Ferreira; uno de los estrenos más esperados. Cabe mencionar el estreno de toda una cofradía: La Conversión, que se estrenó con buena nota en la Carrera Oficial. Tiempo habrá de exigirle más a la joven cofradía en años venideros.

A destacar

El salto de calidad y cantidad que ha experimentado la Hermandad de La Soledad. Lo hemos venido contando en los últimos meses. El acierto en el cambio de parroquia, de barrio, de enfoque ha comenzado a dar sus frutos.

La valentía en la decisión de las Hermandades del Martes Santo. Sobre todo cuando el sol estaba asomando entre las nubes intentando engañar a todos con una falsa esperanza de poder salir a la calle. Tras dos años de pandemia no ha debido ser nada fácil tomar la decisión de prolongar otro más la tan esperada Estación de Penitencia.

En el mismo sentido, la Sentencia es una hermandad que lo tiene todo muy claro. Salir para no llegar a la vuelta… mejor no salir. La hermandad no es cosa de un día, sino de 364.

El caminar del paso de palio de la Paz y Esperanza. Si en las últimas décadas la expectación de la cofradía de Capuchinos se ha dirigido al paso de misterio, es de reconocer que el la puesta en escena de la Paloma de Capuchinos este 2022 ha sido brillante. Todo ello a las puertas de una esperada y dilatada coronación canónica que promete ser toda una fiesta para los sentidos, sobre todo si se eliminan ciertos detallitos que más adelante comentaremos.

Igualmente destacable fue el devenir de la Esperanza por las calles de Córdoba, con un estilo cada vez más definido al que contribuye sobremanera el excelente desempeño de las dos bandas que acompañan a los pasos de la cofradía. Particularmente brillante fue la llegada a San Andrés que dejó un gratísimo sabor de boca a los muchos cordobeses que acudieron a la cita.

La puesta en la calle del cortejo procesional de las hermandades de la Salud de Puerta Nueva y de la Presentación al Pueblo de Cañero, dos corporaciones de vísperas que van dando avances importantes de cara al ansiado momento de realizar su Estación de Penitencia a la Catedral de Córdoba.

El caminar del Cristo de la Caridad sin los esperados legionarios, y sí con la Banda de Cornetas y Tambores de Coronación de Espinas. Para gustos, los colores y éste es el gusto (desde el respeto) de este equipo de redacción. El protagonismo a quien lo merece. Ya llegaría el Viernes Santo para asistir al Vía Crucis de la Hermandad.

El soplo de aire fresco que ofrece la Hermandad de la Cena al Jueves Santo en un día poblado de hermandades de rancia y prolongada historia en la Semana Santa.

También muy destacable la Hermandad de la Conversión realizando su itinerario de ida a la Catedral desde su templo y vuelta a su barrio, sin temer la distancia que les separa. Así se debe hacer una Estación de Penitencia. A la Catedral y vuelta por el camino más corto.

Mejorable

Algunos de los aspectos que son susceptibles de mejora son todo un clásico de los que, por mucho que pasen los años, no nos cansaremos de esperar que el avance se produzca en esta primera mitad del siglo XXI:

La gestión (inexistente) de las Redes Sociales por parte de la Agrupación de Cofradías. Observando el modo en que otras entidades similares de provincias andaluzas, o incluso algunas Cofradías (Merced o Prendimiento, por ejemplificar), gestionan este medio de aproximación inmediata a la Córdoba cofrade, no nos queda más que seguir viendo el paso de los años sin muchos cambios al respecto.

El lamentable episodio sufrido por los nazarenos de la Hermandad del Descendimiento ante los policías nacionales que no se apartaron de su paso a la salida del Puente Romano, teniendo que sortearlos uno a uno. En ese momento la calle es del nazareno, y no debe erigirse como protagonista no invitado nadie más.

La recogida de la Hermandad de la Paz a las 4:00 horas (innecesario) cuando la establecida para el segundo paso de la cofradía eran la 2:10 horas, retrasos sufridos aparte. La cofradía entró en Carrera Oficial 45 minutos tarde. El resto hasta casi dos horas no es imputable a ningún agente externo. No se puede hacer sufrir al cortejo a altas horas de la madrugada por el lucimiento de los pasos. En el término medio está la virtud, pero al nazareno hay que cuidarlo más.

El estancamiento que algunas Cofradías sufren desde hace algunos años. Estancamiento cuando no empeoramiento en cuestiones tales como número de nazarenos y/o costaleros (cuestión que deben mirarse con una profunda reflexión y autocrítica) o el modo de transitar en la Estación de Penitencia, el deterioro del guion procesional…

Señores Diputados de Tramo y Mayores de Gobierno: no es necesario ocupar la totalidad de la anchura de la avenida por la que se transita. Las filas de nazarenos deben ajustar su distancia a la anchura aproximada del paso al que acompañan y dan luz, ¿no les parece?

Señores Diputados de Bandas (si es que esto es un cargo). Si entran en Carrera Oficial con toque de granadera, ¿a qué momento estelar de la Estación de Penitencia están esperando para darlo todo?

¿Debería la Agrupación de Cofradías ir planteándose un Sábado Santo con las Cofradías que aspiran a hacer Estación de Penitencia a la Catedral?

El nivel de los comentaristas de las televisiones locales, manifiestamente mejorable. Ausencia significativa de artistas de cualquier disciplina, floristas, bordadores, imagineros, diseñadores, orfebres… No todo son bandas y costales. La dejadez en este campo es absoluta. Da la sensación de estar viendo el mismo programa en bucle desde hace 20 años.

Para muchas personas que no pueden salir a la calle a ver procesiones, la Semana Santa se reduce a una pantalla de televisión y a los comentarios de tertulianos cofrades que intentan llevar a los hogares lo que se siente ante una procesión. Y deben ser conscientes de la responsabilidad que se les pide y que ellos se autoimponen aceptando la invitación (qué difícil desoír a ese ego que te dice que no desaproveches la oportunidad de salir en la tele). Por ello es conveniente tener en cuenta que no por ser Hermano Mayor se es buen comunicador; que por tener un apellido no se tiene por qué entender de esto por el simple hecho de llevar el nombre de esa familia; y que mucha gente solo puede acceder a la Carrera Oficial por sus comentarios. Mejorable el nivel de lo comentaristas, lo que redundará en las audiencias y en el nivel de calidad de estos programas. Aplíquense el consejo quienes conducen esos espacios televisivos.

Queridos cofrades: el Jueves Santo y el Viernes Santo son días de traje oscuro y acompañar del brazo a su pareja de mantilla para visitar los Sagrarios y ver las procesiones del día. Se trata de ese traje que visten en los actos de sus hermandades, o en bodas y otros actos sociales. Démosle entre todos imagen, prestancia e importancia a nuestra Semana Santa. En especial si estás en un palco de la Carrera Oficial. ¿Para cuándo vas a dejar el terno oscuro si no?

Quizás sobra

Finalmente hay una serie de aspectos que no se trata de mejorar, sino de tratar de eliminar si no queremos perder la verdad y la esencia de lo que una Cofradía, la Semana Santa y el sentimiento católico ha sido, es y debe ser por mucho tiempo:

Pese al momento de euforia generalizada por el éxito de la primera salida procesional no es de recibo el video que ha podido observarse en redes sociales (felizmente «desaparecido»), con el paso de Misterio de la Conversión de fondo, como si se tratase del Frente Penitente del Córdoba C.F. haciendo palmas a los sones de una canción de Los Chunguitos. Mal ese momento, mal grabarlo, mal difundirlo, y mal permitir todo lo anterior. Muy bien quien ha instado a retirarlo. La Estación de Penitencia termina cuando se llega a casa, pero hay que saber elegir el lugar idóneo para comenzar la celebración. Y saber seleccionar qué es lo que se debe o no difundir.

Una nueva tendencia cada vez más repetida: el público que presencia el paso del cortejo cubata en mano. No es más que una actualización del problema ya existente de la falta de compostura de muchos de quienes asisten como público al paso de las cofradías con altos tonos de voz y el más mínimo grado de respeto a quienes hacen su Estación de Penitencia.

Relacionado con el párrafo anterior, el bochornoso espectáculo discotequero perpetrado por algunos en los Jardines de Colón al paso de la Hermandad de la Paz y Esperanza. Urge tomar medidas porque este asunto se ha ido de las manos.

Los gritos dedicados a la Paz a la entrada en Capuchinos, que lamentablemente comienzan a convertirse en una insoportable costumbre recurrente. Como dijo una compañera antes de la pandemia: «bulla sí, ordinariez no». A la Paz jamás se le ha mostrado el fervor de esa manera. 

La mujer cordobesa es referente mundial de belleza. Cuánto más vistiendo la mantilla negra, por las calles de Córdoba, al aire libre, bajo el sol que hace más morena su piel. Por favor, cordobesa de mantilla, quítate la mascarilla y que todo el mundo se asombre de tu belleza. Tanto que ni el virus se atreva a tocarte.

Esto han sido sólo opiniones de quienes entendemos todo esto a nuestra manera particular. Ni tenemos la verdad absoluta -aunque el cofrade siempre piense que sí la tiene-, ni queremos con esto faltar el respeto a nadie. Sólo son cosas que nos han gustado y cosas que no nos gustaría volver a ver, porque sabemos que los cordobeses somos capaces de mejorar siempre en nuestro pequeño ámbito de actuación. Y siempre con un mismo objetivo: engrandecer nuestra Semana Santa.