La Hermandad del Descendimiento de Córdoba capital celebrará el próximo 17 de julio un importante acontecimiento, la celebración del cabildo de elecciones. De tales comicios electorales resultará elegida la persona que comandará la junta de gobierno de la corporación cordobesa durante los próximo cuatro años. Manuel Aguilera Villanueva, quien ha ostentado el cargo de hermano mayor esta última legislatura, se presentará en solitario a las elecciones, para aspirar así a volver a obtener el beneplácito de la nómina de hermanos de la cofradía del Viernes Santo de cara a reeditar su mandato. Bajo su mandato se aprobó el diseño de reforma del paso de palio obra de Fray Ricardo de Córdoba.
El 22 de octubre de 2018, la sede social de la Hermandad del Descendimiento, situada en la calle Fernández de Córdoba, 2, fue el lugar elegido por la corporación del Campo de la Verdad para presentar el diseño del que ha de ser el palio definitivo del segundo de los pasos de la cofradía del Viernes Santo, el de Nuestra Señora del Buen Fin que obedece a la creatividad de Fray Ricardo de Córdoba y Antonio Villar. Proyecto que pasa por ser el gran objetivo de índole patrimonial de la junta de gobierno de la corporación, que preside Manuel Aguilera, que acababa de iniciar su primer mandato. El nuevo palio, bordado en oro fino, rematado en fleco de bellota y borlas en los varales, sustituirá al actual, una pieza realizada en aplicación diseñada por el propio Fray Ricardo de Córdoba, respetando la esencia del dibujo original, con significativas mejoras. Una esencia que incluye conservar la misma tonalidad, seña inequívoca de identidad del palio de la dolorosa.
Anterior prioste de la hermandad, Manuel Aguilera es Técnico Superior en Orfebrería y Platería Artísticas por la Escuela de Arte y Oficios Dionisio Ortiz de Córdoba, llevando a cabo gran parte del patrimonio artístico de la hermandad en este ámbito, como los candelabros de cola del paso de palio de Nuestra Señora del Buen Fin. Los primeros trabajos realizados por su taller fueron para la Hermandad del Descendimiento, realizando un sol y una media luna para un Simpecado, el arreglo de cálices y copones y los nimbos de las Santas Marías. También ha realizado para la cofradía los faroles de acompañamiento de la Cruz de Guía, el guion de juventud y el puñal de plata para María Santísima del Refugio. Igualmente ha realizado numerosas obras para otras hermandades, entre las que destacan una estrella para la Virgen del Rocío de Almonte, realizada en oro, adornada con 40 brillantes y una esmeralda fina; la peana de Nuestra Señora de los Dolores de Bujalance; la restauración de la corona procesional de la Hermandad del Gran Poder de Dos Hermanas; o la vara de estandarte de la Hermandad del Amor y del Senatus de Las Angustias, ambas de Córdoba. También ha realizado varios enseres para la cordobesa Hermandad de la Conversión, entre muchos trabajos de relevancia.





