Este lunes 20 de noviembre se cumplen 81 años de la muerte del compositor sevillano Manuel Font de Anta. Como buen hijo de músico – su padre era el compositor y fundador de la Banda Municipal de Sevilla – estudió música de la mano de su padre Manuel Font Hernández con los Maestros de Capilla de la Catedral Hispalense.
Su vida profesional la dedicó a componer por encargo canciones para las mejores canzonetistas de su época como La Argentinita, Pastora Imperio o Raquel Meyer. Entre sus obras destacamos ‘Suite Andalucía’ para piano, ‘Rapsodia Americana’ para la Exposición Iberoamericana de 1929, la rapsodia ‘Segovia’, y ‘Jesús del Gran Poder’, una obra con texto de los hermanos Álvarez Quintero.
Aunque vivía en Madrid su sangre sevillana le propulsó a componer cuatro marchas de Semana Santa, cuatro joyas que llevan por título ‘Camino del Calvario’ (1905), ‘La Caridad’ (1915) y las célebres marchas ‘Amarguras’ (1918) y ‘Soleá dame la mano’ (1924).
‘Camino del Calvario’
La introducción de esta obra simula los gritos de las turbas lanzados contra Jesús camino del Calvario. El primer tema de la marcha es un canto lleno de tristeza por el sufrimiento de Jesús. La segunda parte comprende la calle de la Amargura, en la que Jesús cae por el peso de la cruz. Así se oyen las trompetas romanas y el llanto de las mujeres de Jerusalén. El tercero cuenta con las últimas palabras de Jesús en el Gólgota. Por último, en el cuarto tema se vislumbran los temas anteriores y se percibe el terremoto que sobrevino a la muerte de nuestro Señor. Esta marcha cuenta con un guión literario escrito por el compositor.
‘La Caridad’
Como la anterior marcha apenas se interpreta en nuestros días. Destaca la inclusión de la lira en la composición, dándole solemnidad a la pieza. Podemos considerar esta obra como la más desconocida y alegre del trabajo de Manuel Font de Anta.
‘Amarguras’
Denominada ‘El Himno de la Semana Santa’. Es un clásico de todo repertorio. Hubo dudas acerca de la autoría por una nota del Registro de 1924 que citaba a José Font de Anta como autor de la marcha. Sin embargo, hay una reseña registral fechada en 1919 que atribuye la autoría a Manuel Font de Anta. Su padre estaba muy ligada a la Hermandad de la Amargura y estaba seguro que el talento de su hijo sería la mejor ofrenda para su Virgen. Manuel Font había regresado de América tras varios años y estaba instalado en la Plaza de la Villa de Madrid. Era el año 1918 y le llovían las dudas por componer la marcha. Sin embargo, el padre disipo las dudas de su hijo enviándole una fotografía del paso de palio. “A Ella no podrás negarle”.
‘Soleá dame la mano’
La marcha está inspirada en una saeta que cantó un preso a la Esperanza de Triana desde la desaparecida cárcel del Pópulo, en el barrio del Arenal. La letra de la saeta decía así: “Soleá dame la mano por la reja de la carse, que tengo muchos hermanos huérfanos de pare y mare”. Para recordar este momento, cada año tocan esta marcha a la Esperanza de Triana cuando pasa por el edificio donde estuvo la antigua cárcel. Era una marcha que la tocaban con cornetas al ser considerada descriptiva. Las cornetas reflejaban la banda de cornetas y tambores anunciando la llegada, repitiéndose el mismo motivo al final para señalar la despedida.





