A finales de junio de 2017 se convierte en Hermano Mayor de la Soledad de San Buenaventura. Hasta entonces, el que había sido teniente en la junta que presidía Miguel Ángel Oteros había visto cómo la corporación lograba de nuevo recuperar una estética que se ha convertido en seña de identidad.
Continuando en esta línea, el próximo año Nuestra Señora de la Soledad estrenará un nuevo manto de salida, obra del hermano José Antonio Grande de León, que ha sabido potenciar aun más la «belleza divina» de la dolorosa, como refiere Miguel Ángel. Destaca que «debido a su inmensa profesionalidad y a su arte, ha sabido resaltar la Belleza innata de Nuestra Madre, siempre mirando a nuestras raíces con estilo romántico». Una característica que además comparten otras cofradías de la jornada, uno de los días centrales de la Semana Santa. Conforme con el puesto que ocupan, piensa que «el Viernes Santo está engranado perfectamente».
Durante su mandato más que afrontar nuevas acciones es partidario de profundizar en las que ya llevan a cabo en el seno de la corporación, remarcando que gracias a la junta de gobierno que tiene el privilegio de presidir esta se sostiene en varios pilares fundamentales, como la caridad y acción social, formación, cultos, asistencia a misa semanal y, sobre todo, «hacer hermandad todos los hermanos».
Aunque las puertas de San Buenaventura abrieron este pasado 11 de mayo, Manuel Javier Luque todavía no tiene certeza de los próximos actos que celebrará la corporación. En el templo comparten espacio con otra conocida hermandad, la de Nuestra Señora de Guadalupe, que pudo contemplarse el pasado besamanos de diciembre en el retablo de la Soledad, una estampa que no pasó desapercibida para los fieles. «Ambas Corporaciones tenemos la suerte de compartir como sede canónica la Iglesia Conventual de San Buenaventura de nuestra querida Fraternidad Franciscana, siempre fieles al estilo franciscano, y mostrando sendas hermandades una relación entrañable y ejemplar. Es un honor para nosotros compartir vida Conventual con nuestra Hermandad de Guadalupe».
Desde su reapertura, los fieles han podido acercarse a orar ante ambas imágenes, donde también tiene destaca la devoción a Santa Gema. Y, como no, el Santísimo Cristo de la Salvación, que recibe a los devotos si estos acceden al interior por la puerta situada a la derecha. A día de hoy, ¿es nula la posibilidad de poder ver salir en procesión al Cristo de la Salvación? Luque manifiesta al respecto: «Nosotros tenemos el deseo de ver procesionar a Nuestro Amantísimo Titular el Santísimo Cristo de la Salvación, que a día de hoy no ha sido posible, pero no por ello tenemos que dejar de confiar en que algún día se verá hecho realidad nuestro anhelo y para ello debemos potenciar aún más la asistencia a los Cultos en honor del Santísimo Cristo de la Salvación».






