Córdoba, El Rocío

Manuel López propondrá a sus hermanos la restauración del antiguo Simpecado que pintase Julio Romero de Torres, si resulta reelegido como Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío de Córdoba

En noviembre de 2016 Bernabé Jiménez, por aquel entonces todavía Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío de Córdoba, anunció en el Cabildo Extraordinario de Cuentas celebrado en el seno de la corporación rociera que después de más de quince años de ausencia, el antiguo Simpecado de la Hermandad del Rocío de Córdoba volvería a estar custodiado por sus legítima propietaria, la filial cordobesa, probablemente en su último servicio que como máximo responsable prestó a la hermandad filial que al día siguiente celebraba Cabildo de Elecciones, en el que resultaba elegido su sucesor, Manuel López Guzmán.

Según anunció Jiménez, el Simpecado volvería a estar «donde ésta Junta de Gobierno cree que debe de estar, en la Capilla de la Real Iglesia de San Pablo, expuesto y custodiado por aquellos hermanos que crecieron con Él y por todos aquellos que en estos años están viendo crecer su devoción en ésta Hermandad». El espaldarazo final a aquella noticia lo propiciaba en mayo de 2017 la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba que acordaba la devolución de la pieza a sus legítimos propietarios.

Dos años después y en una carta dirigida a sus hermanos, Manuel López Guzmán, que opta a su reelección como máximo responsable de la hermandad, en el Cabildo de Elecciones que se celebrará el próximo 9 de noviembre en la sede social de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Córdoba, situada en la calle Rubí, ha confirmado su intención de afrontar la restauración de la pieza, «deteriorado en su pintura y sus telas», en el próximo mandato, que se prolongará los próximos tres años. Una propuesta que, en todo caso, deberá ser sometida a la valoración y aprobación por parte de la asamblea de hermanos de la filial.

El Simpecado primitivo es probablemente el mayor tesoro patrimonial que forma parte del acervo material de la hermandad rociera. Bordado por las Monjas Adoratrices, por encargo del rejoneador Antonio Cañero, fue la pieza con el cual se fundó la corporación en los años 30 del siglo pasado. Lleva más de tres lustros cedido para ser expuesto en el Museo de Julio Romero de Torres, pintor al cual se atribuye la pintura central de la Santísima Virgen del Rocío. El medallón central de dicho Simpecado, es un lienzo pintado por Julio Romero de Torres. Se trata de una obra en forma de óvalo y temple sobre lienzo en la que aparece Nuestra Señora del Rocío con el Niño tal y como se representa en la ermita almonteña. El Simpecado es una insignia que ostenta el lema “Sine Labe Concepta” (Sin pecado Concebida), representando la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Como curiosidad la Virgen no lleva flores en las ráfagas, pues Julio Romero no pintaba motivos vegetales.