El presidente ha subrayado la intención de limitar que «ningún colectivo alquile la explotación de las barras para evitar que el mundo de la noche se meta en Las cruces porque lo va a desvirtuar»
El presidente de la agrupación de cofradías de Córdoba, Manuel Murillo, se ha mostrado muy satisfecho con el desarrollo de la reunión mantenida en el día de ayer en la que el gobierno municipal presentó a la Comisión de Cruces el Plan de Seguridad y Movilidad para la próxima edición de las Cruces de Mayo. En este sentido, Murillo ha afirmado que “la reunión fue espectacularmente bien para las hermandades, porque todos los que estábamos sentados en la mesa, hermandades, peñas, movimiento ciudadano y ayuntamiento, con todas sus delegaciones, Sadeco, Policía Local, etc, estábamos por la labor de que el modelo de fiesta de las cruces no se quiere cambiar». » Ciertamente, hay que mejorarlo en aspectos como el volumen de la música. No hay inconveniente en que las cruces permanezcan abiertas hasta las 2, siempre y cuando la música no sea estridente y se baje a partir de las 12 y se pueda hablar», ha indicado, precisando que «es un modelo presentado por el propio Ayuntamiento», de quien Murillo a puesto en valor su actitud dialogante ante todas las propuestas formuladas por los integrantes de la comisión.
Murillo ha destacado que, con el paso de los días «el Ayuntamiento ha comprendido que los culpables de las masificaciones acaecidas en las últimas verbenas celebradas en las calles de Córdoba no son las entidades organizadoras, mayoritariamente las hermandades». El presidente ha valorado que el Ayuntamiento ha ofrecido una serie de mejoras en ámbitos como la seguridad y el plan de tráfico, sobre todo en el eje Santa Marina, Bailío y plaza del Cardenal Toledo, una zona en la que se habilitarán controles de acceso, cuando sea necesario y sentidos de entrada y de salida, explica Murillo que ha subrayado la intención de limitar que ningún colectivo alquile la explotación de las barras para evitar que el mundo de la noche se meta en Las cruces porque lo va a desvirtuar».
El presidente también ha puesto en valor la posibilidad de que las solicitudes para montar la cruz sirvan para más de un año, «se está hablando hasta de cuatro años, lo que implica que no haya que presentar cada año la misma documentación siempre y cuando no haya cambios sustanciales». Una opción que reduciría considerablemente a la carga burocrática por ambas partes, hermandades y Ayuntamiento.
Sea como fuere, el presidente ha valorado muy positivamente «la actitud de todos y, como no puede ser de otra manera, el interés por «ofrecer un ocio alternativo a los más jóvenes, de tal modo que no compren bebida en sitios donde no tienen cuidado de a quién le venden y que esas propuestas de ocio alternativo cubran esa necesidad de ocio más joven que también hay que satisfacer y se les busque un sitio para que no estén dentro del ámbito de las cruces». Murillo ha vuelto a subrayar que se quiere controlar el aforo de las cruces cuando sea necesario aunque ha destacado que si este grupo, que además no son consumidores de las cruces y en cierto modo deforman la fiesta, se reuniese fuera del ámbito en el que se celebran, es probable que no fuera preciso. Igualmente ha incidido en que se quiere hacer una labor pedagógica en los colegios contra el uso indiscriminado del alcohol en la fiesta de las cruces y en general.
En definitiva, una valoración positiva para perfeccionar una fiesta que Murillo ha catalogado como «una fiesta de todos», en la que se van a mejorar otros aspectos esenciales como la limpieza y se va a incrementar la presencia de aseos. «Al final se ha impuesto la filosofía de que son cuatro días al año en las que hay barrios que tienen una fiesta. Vamos a ceder entre todos lo que haya que ceder, que me parece razonable, y que haya una armonía y una buena relación entre todos. Que el barrio es de todos y hay que cuidarlo y utilizarlo, que no se nos olvide. Afortunadamente, el equilibrio está en el ánimo de todos», ha zanjado.





