Una pieza de orfebrería concebida para realzar la dimensión divina del Señor de los Pasos
La Cofradía del Rocío de Málaga continúa ampliando el patrimonio artístico vinculado a Nuestro Padre Jesús Nazareno de los Pasos en el Monte Calvario con la incorporación de un nuevo juego de potencias, realizado con motivo del L aniversario nazareno de los Pasos. Esta iniciativa se enmarca dentro de la voluntad de la corporación de enriquecer el ajuar procesional de su titular cristífero, reforzando su presencia simbólica y devocional.
La obra ha sido ejecutada por el orfebre Manuel Valera, siguiendo un diseño de Curro Claros, configurándose como una pieza que responde a criterios de equilibrio estético, simbolismo teológico y depurada técnica artesanal.
Presentación y características de una obra de cuidada ejecución
Las potencias han sido presentadas y bendecidas en la Santa Sede, en un acto que subraya la relevancia de la pieza dentro del contexto devocional de la hermandad. Desde el punto de vista formal, se trata de una creación realizada en plata de ley sobredorada, concebida para subrayar la naturaleza de Cristo como verdadero Dios y verdadero hombre.
La estructura se articula mediante una combinación de rayos planos y flamígeros superpuestos, cuya disposición genera un efecto visual ascendente, semejante a un haz de luz vertical que aporta al conjunto una marcada esbeltez y fuerza compositiva. Este planteamiento refuerza la dimensión simbólica de la obra, asociada a la irradiación de la divinidad.
En la base de cada potencia destaca la presencia de una cabeza de querubín tallada en marfil, elemento que introduce un matiz de delicadeza y solemnidad, enriqueciendo el conjunto desde una perspectiva iconográfica.
Una donación colectiva que refuerza el vínculo entre devoción y tradición
El conjunto se completa con una minuciosa labor de joyería, en la que las amatistas, distribuidas en los broches, aportan una intensa nota cromática que contrasta con el brillo de un diamante central, configurando una pieza de lenguaje clásico y refinada ejecución técnica.
Estas potencias han sido donadas por los hermanos del submarino del Señor de los Pasos, es decir, los hombres de trono del Nazareno, en un gesto que evidencia el compromiso y la implicación directa de quienes portan la imagen en el enriquecimiento de su patrimonio.
Con esta incorporación, la cofradía no solo amplía su ajuar, sino que reafirma la estrecha relación entre arte, devoción y participación activa de sus hermanos, consolidando una tradición que se proyecta con renovada intensidad en el presente.











