El regusto clásico fusionado con el sagaz uso del color en la túnica del Señor marcan una composición exquisita
La Semana Santa se va acercando con paso firme, y la cartelería cofrade lo continúa anunciado en todas y cada una de las localidades sevillanas.
Hoy le ha tocado el turno a Marchena, que ha anunciado los días de la pasión con un colosal cartel elaborado por el extraordinario dibujante Pepillo Gutiérrez Aragón.

El esperado cuadro muestra un sencillo grabado al modo del que se realizaban en el período renacentista. De este marco sobresale la figura imponente de nuestro Padre Jesús Nazareno con un paisaje del municipio marchenero en la zona inferior.
Destaca la simbología que contiene y el inteligentísimo dominio de los contrates, pues el autor combina la tonalidad sepia con el exquisito tono burdeos de la túnica del Señor.
El Dibujo, explica el propio artista, se ha realizado en Tecnica Mixta con Grafito, lápiz polícromo y tinta sepia: «El cartel en su mayoría está realizado con lápices de grafito a excepción de la túnica que está realizada con lápices policromos dark red 225 de Faber Castell».
Gutiérrez Aragón precisa además que «el soporte usado es un papel Fabriano artístico de acuarela satinado de 300 gramos, que previamente se ha mojado con agua para domar la dureza del papel y posteriormente se ha entonado (teñido) con tinta color sepia (como hacían en la época del Renacimiento Italiano los artistas para hacer sus bocetos y posteriormente realizar la obra)».
El cartelista se ha Inspiración para ejecutar su obra en los grabados que se hacían en el Renacimiento italiano o Aleman (y en su máximo exponente, Alberto Durero).
La composición de la estructura que rodea al Nstro Padre Jesús Nazareno, indica Gutiérrez Aragón, está basada en las estructuras que se usaban en los grabados del Siglo XVI y XVII, en los que hay una estructura principal que es basamento sobre el que está apoyado Nstro Padre Jesús Nazareno.
A ambos lados hay unas columnas clásicas que soportan un dintel de medio arco, dándole un aspecto más ligero a la estructura superior ya que la inferior tiene bastante peso.
Asimismo, destaca el dibujante que se pueden ver dos clases de dibujos en el cartel: Uno artístico que es el del Señor; y otro técnico y lineal que es la estructura de alrededor de la imagen. «Ese es, dice Gutiérrez Aragón, el contrapunto que le da equilibrio a la obra. Simetría en sus elementos para dorarlos de armonía.(Nada queda al azar, pues todo está definido para conseguir un resultado).
Y sobre la descripción de la obra, el autor resalta que en un primer plano se encuentra la imagen de Nosotros Padre Jesús Nazareno con la túnica bordada de Ariza. «He usado dicha túnica para que se centre la atención en la imagen del señor».
El artista continúa exponiendo que «la ejecución de la túnica está realizada con lápices de policromo y grafito para darle ese toque antiguo y envejecido y sea el epicentro del cartel. Los pliegues y textura de la túnica de terciopelo se pueden apreciar en un gran realismo; y dichos bordados están boceteados solamente».
Gutiérrez Aragón habla en esa misma línea del color de esos bordados, «que son del mismo fondo del papel teñido en sepia que así lo dota de más realismo al igual que el vínculo que hecho de la misma manera. La corona está ejecutada con la goma y perfilada con lápiz y las potencias igualmente».
En cuanto a la cruz, también se puede apreciar su gran protagonismo y dónde se puede observar las placas de carey que conforman el estilo tan característico de la imagen.
En un segundo plano, como indicael cartelista, se encuentra el pueblo de Marchena realizado a grafito y bocetado dando la impresión de los grabados antiguos como dicho anteriormente.
Las letras de MARCHENA y Semana Santa están basadas en las letras del friso del Panteón de Agripa de Roma.He usado dicha tipografía para darla aún más clasicismo a la imagen y al cartel.En la parte superior se pueden ver 3 símbolos Crismón PX, Alpha y Omega.
El Crismón, es uno de los primeros cristogramas formado por las dos primeras letras de la palabra griega Cristo (ΧΡΙΣΤΟΣ), es decir, la letra X y la letra P. Este símbolo fue utilizado en el siglo IV d. C. por el emperador romano, Constantino I como estandarte.
El dibujante explica que «es habitual ver este símbolo acompañado por otro de los símbolos cristianos más importantes, el Alfa y Omega.Alfa (α o Α) y Omega (ω o Ω) son la primera y última letra del alfabeto griego, respectivamente. Esto se asocia con el principio y el fin, en consecuencia representa la naturaleza eterna de Dios. Existen distintos versículos en el libro de las Revelaciones (Apocalipsis de San Juan) donde se hace referencia al símbolo del Alfa y la Omega. Entre ellos destaca: ‘Yo soy el Alfa y la Omega, principio y finEsos 3 símbolos formar un triángulo en el que se encuentra la cabeza del Señor’.
A su vez, destaca la ley de los 3 tercios: 3 líneas horizontales en las que aparece cabeza señor, pueblo y letras. Esto le da armonía al dibujo Y; y tirando un eje vertical está la cabeza del señor. Colocando esos elementos en esos ejes la atención del espectador se centra ahí.
El Tamaño de la obra es de 1 metro y 40 centímetros por 80 centímetros de ancho, siendo el cartel más grande que ha realizado Gutiérrez Aragón junto al de Tocina, presentado recientemente.
«Es, señala el artista, un cartel de corte clásico, de trazos elegantes (eso he intentado) de simbología y de mucho realismo en la realización».
Y culmina indicando que «No sólo hay que ver la belleza de la obra como tal sino que la obra preste a la reflexión, a la oracion y al recogimiento.Y dotarlo de unción».
Pepillo Gutiérrez Aragón vuelve a dejar sin palabras a todos sus seguidores y amantes del arte con un cartel excepcional que conjuga aires clásicos con una modernidad fantástica en los detalles.





