La candidatura encabezada por María Dolores Jiménez a la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Quinta Angustia ha dado a conocer el programa de acción que regirá su legislatura 2025–2029 en caso de resultar elegida. Bajo el lema “Camino de Esperanza y Humildad”, el proyecto se articula en torno a pilares como la espiritualidad, el culto, la caridad, la formación y la gestión responsable, con un objetivo simbólico de especial relevancia: la primera salida de la corporación en vísperas durante el año 2026, como testimonio público de fe en la ciudad de Córdoba.
Inspirado en las enseñanzas evangélicas y en la protección maternal de María Santísima de la Quinta Angustia, el programa pone especial énfasis en reforzar la vida interna de la hermandad desde la espiritualidad. En este ámbito, se contempla la “celebración anual de ejercicios espirituales en Adviento o Cuaresma”, junto a “ciclos formativos sobre doctrina católica y moral cristiana” y el “fomento del rezo comunitario del Santo Rosario”.
En el campo del culto, se propugna una liturgia digna y fervorosa que ahonde en el recogimiento, con medidas como la “celebración mensual de la Misa de Hermandad”, el “Triduo Eucarístico al Santísimo Sacramento”, y los cultos principales a los Titulares, incluyendo el Triduo en honor de la Virgen de la Quinta Angustia y el Quinario de Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder, todo ello culminado con la Función Principal de Instituto. También se promoverán actos significativos como el Vía Crucis penitencial a la Catedral, el Pregón de las Siete Palabras, y la Adoración Eucarística, junto a una revisión protocolaria para garantizar el clima de devoción que se requiere.
El compromiso con la caridad se concreta en líneas de acción tanto locales como internacionales, tales como el sostenimiento de los proyectos de Bangassou, la colaboración con la Brigada Guzmán el Bueno X, el fondo solidario “Hermano Ayuda a Hermano” y la formalización de convenios con entidades asistenciales, comedores sociales y parroquias con necesidades. A ello se suman campañas periódicas de recogida de alimentos, medicamentos y juguetes, así como talleres ocupacionales con otras entidades.
Uno de los ejes innovadores del programa es el refuerzo de la identidad cofrade desde la formación cultural. Se incluyen “seminarios anuales sobre historia de la Semana Santa, arte sacro y patrimonio”, así como talleres de bordado, cera y flores destinados a enriquecer el voluntariado litúrgico. Asimismo, se procederá a la digitalización del archivo histórico de la corporación, preservando la memoria documental de la hermandad.
La atención a la juventud y a las familias ocupa otro capítulo esencial. El equipo de Jiménez se propone fundar el “Grupo Joven Quinta Angustia”, dotado de coordinador y programación específica, al tiempo que se organizarán encuentros familiares con Eucaristía y convivencia. Se buscará integrar a niños y jóvenes en cultos, viacrucis y actividades solidarias, así como promover iniciativas para los hermanos más mayores, integrando también a los feligreses de edad avanzada aunque no pertenezcan formalmente a la hermandad.
En materia comunicativa, se contempla una renovación constante de los canales oficiales, incluyendo una actualización periódica de redes sociales y de la página web, la publicación de un boletín digital trimestral y una política de coordinación activa con la Agrupación de Cofradías, el Obispado, la Diputación y otras hermandades.
La gestión interna será otro ámbito clave. La candidatura apuesta por la continuidad del programa de gestión implantado para garantizar la transparencia económica, junto con la elaboración anual de presupuestos, la rendición de cuentas al Cabildo General, y campañas de captación de fondos mediante cuotas, eventos y donaciones. Todo ello acompañado de un mantenimiento preventivo del patrimonio material y de las instalaciones.
En cuanto a los proyectos a medio y largo plazo, se reafirma la voluntad de “consolidar los pilares que sustentan la Hermandad”. Entre ellos, destaca la voluntad de “dar visibilidad a María Santísima de la Quinta Angustia mediante un Rosario público por la feligresía en el mes de octubre”. También se asegura el mantenimiento del actual equipo de capataces, costaleros, vestidor y diseñador del guion procesional, y la continuación de los trabajos de orfebrería y bordado del Guion del Señor ya iniciados por la Junta anterior.
Con la mirada puesta en el futuro, se plantea el “encargo y ejecución de nuevos elementos del Guion del Señor ya diseñados”, y el “diseño y ejecución parcial del Guion Procesional de María Santísima de la Quinta Angustia”, si las circunstancias lo permiten. Igualmente, se ambiciona una utilización efectiva de la Casa de Hermandad como centro operativo, de encuentro y de convivencia para todos los hermanos.
Pero sin duda, el anuncio más trascendente es la firme voluntad de la candidatura de preparar la primera salida procesional de la hermandad en vísperas en 2026, lo que constituiría un hito histórico para la corporación. Tal como se indica en el programa, este proyecto se concibe como “un testimonio público de fe”, símbolo de madurez y compromiso eclesial.
Con una visión integradora y sólida, María Dolores Jiménez se presenta así como una alternativa dispuesta a consolidar el camino de la Quinta Angustia, con una propuesta que conjuga profundidad espiritual, rigor litúrgico, atención social y proyección pública.





