Martín Nieto presenta su última obra para la Cuaresma: un soldado romano de tamaño natural

Primer encargo para el grupo escultórico de la Coronación de Espinas

El reconocido escultor Martín Nieto ha culminado su último encargo de este año para la Cuaresma, una obra que marca el inicio de un proyecto ambicioso y de gran valor devocional. Se trata de un soldado romano de tamaño natural, destinado al grupo escultórico de Nuestro Señor de la Coronación de Espinas, perteneciente a la Asociación de Fieles de Nuestro Padre Jesús de la Pasión en la Coronación de Espinas y Nuestra Señora de la Candelaria de San Fernando. Esta figura constituye la primera de las siete esculturas que darán forma a este conjunto, que promete enriquecer el patrimonio cofrade con su detallismo y fuerza expresiva.

La pieza ha sido tallada en madera de cedro real, estucada, policromada al óleo y completamente anatomizada, siguiendo la línea naturalista característica de Nieto. El soldado aparece con los brazos en alto, sosteniendo con ambas manos una caña con la que ajusta la corona de espinas a Nuestro Señor Jesucristo, integrando así un gesto de acción y tensión que dota de dramatismo a la escena.

La obra refleja un estilo clásico y naturalista, con atención meticulosa a la ejecución, la terminación y la policromía, incorporando todos los elementos propios de la escultura tradicional de Semana Santa. La expresión del romano, que dirige una mirada de reojo hacia Jesucristo mientras cumple su acción, intensifica la narrativa visual y ofrece un punto de conexión emocional entre la imagen y los fieles que contemplarán el conjunto.

Con este primer encargo, Martín Nieto inaugura un proyecto que promete siete nuevas esculturas, cada una concebida con el mismo rigor técnico y sensibilidad artística, reafirmando su compromiso con la tradición cofrade y el enriquecimiento patrimonial colectivo.