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Córdoba

Miércoles Santo de recortes, desinformación y autocrítica

Jornada de Miércoles Santo que quedará en el recuerdo por el trepidante intercambio de información entre Hermandades y Agrupación de Cofradías, y entre Agrupación de Cofradías y público en general. La Jornada se esperaba desde hace unos días con una incertidumbre meteorológica que hacía temer por la aparición de los pasos en la calle, y así parecía que sucedería hasta que de manera no poco sorpresiva se ponía en la calle la Cruz de Guía de la Hermandad de Palmeras. La puesta en escena de cualquier cofradía se sobreentiende se hace con todas las garantías que en esta época la tecnología nos brinda, y de no ser así, no se entendería ni una salida temeraria ni una suspensión cobarde.

Sea como sea, la Hermandad de las Palmeras ponía su paso en la calle con la novedad de Gema Fernández como capataz, junto a Luis Maya, y a los sones de la banda Cristo de la Bondad de Alcalá de Guadaira, se disponía a transitar por las calles de su barrio en dirección al centro de Córdoba para buscar la Carrera Oficial como antesala de su recogida en la Santa Iglesia Catedral.

Poco después, la Cofradía del Perdón confirmaba su salida y de este modo las esperanzas en un Miércoles Santo pleno despertaban en el corazón de los cordobeses que se mostraban dubitativos. Las puertas de San Roque se abrían y se contemplaba en la penumbra los dos pasos de la Cofradía con la candelería encendida y ese exorno floral tan cuidado como sorprendente tanto en el misterio de Jesús del Perdón como en el palio de Rocío y Lágrimas. La difícil salida del misterio que porta a Jesús abofeteado se repetía un año más a la voz de Curro. Un pequeño golpe en la puerta del templo debido al complejo control que supone el comandar el paso con los zancos en el suelo, quebró por unos segundos la atención de los devotos que se agolpaban a las puertas del Buen Pastor, pero la maniobra se completó dejando ver la obra de Romero Zafra bajo el cielo encapotado que difuminaba de manera uniforme la luz del día.

Casi a la misma hora, cuando la Hermandad del Calvario debía poner la Cruz de Guía, la sorpresa se adelantaba casi una hora cuando Gente de Paz anunciaba que la Hermandad de la Paz anunciaba la suspendía su Estación de Penitencia. La premura con la que la decisión se hacía presente, daba buena muestra de la clarividencia en cuanto a la ventana que se mostraba durante la Estación de Penitencia que no garantizaba la consecución sin sobresaltos a pesar de que en los planes de la Cofradía, estaba la de recortar su recorrido obviando una de las partes estrella del recorrido como los Jardines de Colón.

Las puertas de San Lorenzo se abrían entre ráfagas de viento, y la Cruz de Guía aparecía en el dintel que atravesasen sendas cofradías el Domingo de Ramos y Lunes Santo. Las túnicas moradas, inconfundibles, ya plagaban la magnífica plaza con acento cofrade. El dorado que porta a Jesús del Calvario aparecía y a las órdenes de Carlos Lara, sorteaba la puerta de la Iglesia Fernandina. Los primeros acordes de la Banda de Cornetas del Nazareno de Arahal, retumbaban en el barrio, y la sensación de felicidad repuntaba tras frustración por la negativa de la Paz de poner su cortejo en la calle.

Era el turno del palio de Rocío y Lágrimas, que no sin complicaciones, bañaba con su sobria mecida la plaza que año tras año espera su presencia. La salida vivió algún momento de temor por parte del público cuando tras la salida, el palio tuvo que alzarse para que la cuadrilla al completo pudiese entrar debajo del paso. La maniobra, hizo que el costero derecho alzase con una pronunciada diferencia con respecto al izquierdo, lo que causó la sensación de que el palio sufriese algún accidente, pero nada más lejos de la realidad, ya que el palio se recompuso enfilando Buen Pastor camino de Leiva Aguilar.

En ese justo momento, las noticias se centrarían en la Hermandad de Palmeras. La Corporación decidía regresar a su templo, a la altura de Nuestra Señora de Begoña, poniendo fin a su Estación de Penitencia ante el riesgo de lluvia que podía producirse camino del centro de Córdoba. Era la Agrupación de Cofradías la que a través de su red de información de prensa, hacía eco de la decisión siendo precisamente algunos medios como Gente de Paz, los que informaban al público de la sorprendente decisión que tomaba la Hermandad de la Piedad, habida cuenta de que la cuenta de twitter de la Agrupación permanece en metafórico silencio desde el pasado 15 de abril, por increíble que parezca.

El palio de cajón de la Virgen del Mayor Dolor de la Hermandad del Calvario continuaba la tarde encapotada y ventosa. El palio de Ortigosa con la exquisita distribución de la cera que lamentablemente sería imposible ver encendida, se posaba sobre el empedrado que los faroles del cortejo de Ánimas iluminase por última vez a la espera de este día. Con los sones de la sevillana Agrupación Musical Ecijana, el solemne palio de cajón morado ganaba metros en busca del Arroyo de San Lorenzo.

La siguiente cita sería la salida de la Cofradía de Misericordia que coincidiría con la entrada en Carrera Oficial de la Hermandad del Perdón, pero un sobresalto a través de un comunicado de la Agrupación de Cofradías, informaba de que la Hermandad del Calvario que había salido apenas una hora antes, regresaba a su templo. La información pocos minutos después, vendría a ser desmentida por la propia Agrupación cuando las puertas de la Iglesia de San Pedro se abrían para que la Cruz de Guía de Misericordia apareciese en la calle que les conduciría de camino a la Plaza de la Corredera. El Crucificado flanqueado por unos exquisitos faroles dorados, se ponía en marcha a los sones de la Banda Caído y Fuensanta andando de frente en su salida de la plaza pero con sumo cuidado al entrar en la estrechez de la calle que desemboca en la Plaza de la Almagra.

Casi sin solución de continuidad, el palio de corte cordobés de la Virgen de las Lágrimas, en el que destaca su candelería y sus varales dorados, sorteaba el escollo de la pequeña puerta del templo de la mano de Enrique Garrido, un capataz que año tras año demuestra su buen hacer y que en este Miércoles Santo dejó patente otra vez con las órdenes lanzadas a su cuadrilla que ponían en la calle el maravilloso palio a los sones de la Banda de la Esperanza de Córdoba.

La información que poco antes desmentía la Agrupación se tornó cierta, y el regreso a su templo por parte del Calvario se publicitaba por los medios de comunicación, lo que dotaba de un absoluto desconcierto a los que esperaban el paso normal del cortejo de la Hermandad de San Lorenzo según el itinerario dispuesto en los programas oficiales. El cortejo, una vez llegado a Cruz del Rastro, enfilaba San Fernando para desde ahí, regresar directamente a su templo. La decisión no estuvo exenta de quejas y críticas por parte de muchos cordobeses que criticaban la puesta en la calle de la Cofradía para no completar su Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral recortando drásticamente su recorrido.

La Hermandad de Pasión pese a tener uno de los recorridos más cortos de la jornada, procedía a informar de la suspensión de su Estación de Penitencia haciendo caso de ciertas informaciones meteorológicas que centraban las precipitaciones en torno a las 00.00 horas, lo que haría que la Cofradía siguiendo su paso normal, se encontrase aún fuera de su templo.

El misterio del Perdón y el palio de Rocío y Lágrimas entraban por la Puerta que da acceso a la Carrera Oficial, completando la visita ante el Santísimo sin sobresaltos. Coincidiendo con la subida del palio de Rocío y Lágrimas camino de la Santa Iglesia Catedral, se producía otra de las sorpresas de la tarde. La Hermandad de Misericordia decidía al igual que las Palmeras y Calvario, recortar su recorrido obviando la Carrera Oficial volviendo a su templo por Lucano, creando la misma circunstancia de desconcierto por la desinformación que crea el silencio como nota informativa.

El último tramo de la noche concluyó con celeridad, con el Calvario regresando a una abarrotada plaza de San Lorenzo, llena de cordobeses ávidos de presenciar lo que la amenaza de lluvia les había robado, la Misericordia haciendo lo propio en San Pedro, a consecuencia de los rumores de lluvia inminente que resultaron desacertados y el Perdón que hubo de acelerar por un chispeo algo más persistente cuando abandonaba la Calle de la Feria para regresar a San Roque como la única triunfadora de la noche.

Una jornada para recordar en la que sacar muchas conclusiones. Por un lado, tenemos las salidas que acaban con un recorte drástico de sus recorridos a pesar de no haberse cumplido las predicciones meteorológicas más pesimistas. También se debe proceder a una autocrítica por parte de la desinformación de las Cofradías y sobre todo de la Agrupación de Cofradías para a través de las redes sociales dar a conocer con suficiente antelación los movimientos de las cofradías para que el público pueda prever los cambios y obrar en consecuencia – no conviene olvidar que estamos en el siglo XXI -, y finalmente, debemos examinar quizás la excesiva reserva por parte de algunas de las corporaciones que decidieron no salir pese a que durante las horas de su recorrido, no se hayan percibido precipitaciones.

En resumen, cuando las cosas pintan bien no hace falta disponer de buenos gestores, es cuando pintan bastos cuando estos se hacen imprescindibles. Juzguen por sí mismos y extraigan sus propias conclusiones, pero antes les recomiendo que echen un vistazo a la cuenta de twitter del Consejo de Sevilla… sin acritud.

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