Montesión impulsa un nuevo retablo para el Señor de la Oración en el Huerto inspirado en la tradición sevillana del siglo XVII

La Hermandad de Montesión ha dado a conocer a sus hermanos, en el transcurso del Cabildo General, el proyecto del retablo destinado a acoger a su titular cristífero, el Señor de la Oración en el Huerto, una intervención patrimonial concebida para realzar la presencia devocional de la imagen y restituir su emplazamiento histórico dentro de la capilla.

Un proyecto firmado por Gonzalo Navarro Ambrojo

El diseño del futuro retablo ha sido realizado por Gonzalo Navarro Ambrojo, quien plantea una obra que asume el lenguaje formal de los grandes retablos sevillanos del siglo XVII, reinterpretándolo con criterios de adaptación al espacio existente. La propuesta ha sido presentada de manera detallada a los hermanos, marcando el inicio formal de una nueva fase en este ilusionante proyecto patrimonial.

Ubicación y diálogo con el espacio arquitectónico

El retablo se ubicará en el muro de la epístola de la capilla, ajustándose a la hornacina actualmente existente y respetando íntegramente la vidriera, uno de los elementos arquitectónicos singulares del conjunto. Esta integración busca un equilibrio entre la nueva intervención artística y los valores históricos y constructivos del templo, evitando cualquier alteración que desvirtúe su configuración original.

Materiales y ejecución artística

La obra será ejecutada en madera tallada, con dorados y policromías, siguiendo los procedimientos tradicionales propios de la retablística sevillana. Esta elección técnica y material refuerza la voluntad de continuidad estética con la tradición barroca, dotando al conjunto de la dignidad y solemnidad acordes a la relevancia del titular.

Recuperación del lugar original del titular

Con la realización de este retablo, la hermandad inicia una nueva etapa destinada a recuperar la ubicación original del Señor de la Oración en el Huerto dentro de la capilla, dotándolo de un marco artístico acorde a su significación devocional. El proyecto persigue así no solo un objetivo ornamental, sino también la puesta en valor del patrimonio histórico y espiritual de la corporación, reafirmando el papel central del titular en la vida cultual de la hermandad.