Montserrat concibe un cuidado calendario de actos extraordinarios para conmemorar el 400 aniversario de la hechura del Cristo de la Conversión

A punto de iniciar la celebración del cuarto centenario de la hechura de la Sagrada imagen del Santísimo Cristo de la Conversión del Buen ladrón, por el imaginero Juan de Mesa y Velasco, encargada el 5 de mayo de 1619 y entregada el 24 de febrero de 1620, de la que la exposición «400 años de conversión en Sevilla: Juan de Mesa y el crucificado de Montserrat«, celebrada en la sede del Círculo Mercantil e industrial de Sevilla, ha servido como preámbulo, la Junta de gobierno de la Corporación hispalense ha presentado al Arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo Pelegrina, el calendario de actos devocionales por la efemérides.

Tal y como ha explicado la Hermandad, la idea es que este Centenario sea fundamentalmente devocional. Es decir que, sin copiar los importantes aspectos históricos y artísticos de la talla en sí, se tenga como eje del mismo la advocación de la conversión esencial como cristianos para encontrar a Dios en Jesús y en el prójimo en nuestra vida diaria. El Centenario lleva como título genérico «Año de la Conversión» y tendrá como pórtico la celebración del piadoso Vía Crucis penitencial de las cofradías de Sevilla el 11 de marzo de 2019, primer lunes de Cuaresma, y se extenderá hasta el  10 de abril de 2020, Viernes Santo.

Dentro del carácter devocional comentado, el centenario se va a basar en la relación entre la advocación de la Conversión y la petición de venida del Reino de Dios en la tierra, tal y como enseñó el propio Jesús en el rezo del Padrenuestro y como manifestó San Dimas, el Buen Ladrón, el Viernes Santo en el Monte Calvario, de ahí que el lema elegido para el Vía Crucis sea «Venga a nosotros tu Reino». Esta relación entre Conversión y venida del Reino de Dios se manifiesta también en el enunciado del Tercer Misterio Luminoso del Santo Rosario, el anuncio del Reino de Dios invitando a la Conversión, que por la tradición rosariana de la Hermandad estará muy presente en la celebración.

Tras el Vía Crucis del lunes 11 de marzo, el viernes 29, dentro de la octava de su festividad, se celebra la misa solemne en honor a San Dimas, para destacar la importancia esencial de la espiritualidad en la Hermandad de la figura del Buen Ladrón, y de todos los fieles reflejados en él, como destinatarios de la promesa de Jesús y protagonistas de la Conversión, así como para recordar que el título originario de la Corporación era el de Cofradía y hermandad de la Conversión del Buen Ladrón.

Después de Semana Santa, los actos devocionales del Centenario continuarán con la celebración de una misa solemne, el 5 de mayo, fecha de encargo de la talla a Juan de Mesa. El viernes 31 de mayo tendrá lugar un acto devocional ante el Santísimo y el domingo 2 de junio festividad litúrgica de la Ascensión del Señor, día del envío para la misión de los cristianos en todo el mundo, «Id y predicad el evangelio», se celebrará una Solemne función eucarística. El sábado 14 de septiembre se celebrará especialmente la festividad de la Santa Cruz en torno a la antigua cruz de Cristo, significando la evolución de la propia talla tras su encargo y al día siguiente, 15 de septiembre, festividad de los Dolores de Nuestra Señora, se celebrará función solemne en honor a Nuestra Señora de Montserrat, como símbolo de su presencia en la Hermandad previa al encargo de la imagen de Cristo y como muestra de la espera y la acogida que la Santísima Virgen vivió desde la Encarnación hasta el nacimiento de Jesús.

Los cultos a Nuestra Señora del Rosario tendrán este año carácter extraordinario al considerar especialmente la Hermandad el Tercer Misterio Luminoso del rezo del Santo Rosario, el anuncio del Reino de Dios invitando a la Conversión. Así, los días 3, 4 y 5 de octubre se celebrará en la Capilla de Montserrat, en lugar de en la Real Parroquia de Santa María Magdalena, el Solemne triduo en su honor que concluirá el domingo 6 con la Solemne función de instituto. El día 7, festividad de la Virgen del Rosario, tendrá lugar el rezo del devoto ejercicio del Santo Rosario meditado. Coincidiendo con estos cultos, la imagen de Nuestra Señora del Rosario estará expuesta en devoto besamanos, desde el 3 hasta el 7 de octubre, ante la imagen del Santísimo Cristo de la Conversión.

La resurrección prometida a San Dimas, y a toda la humanidad, se celebrará con una función solemne en la festividad de Todos los Santos, el día 1 de noviembre, tras la cual tendrá lugar el besapiés extraordinario del Santísimo Cristo de la Conversión que se extenderá hasta el día 3. Por la esencial relación entre la advocación de la Conversión y la venida del Reino de Dios, la Solemne Función Extraordinaria del cuarto centenario del Señor de la Conversión del Buen ladrón tendrá lugar el domingo 24 de noviembre, festividad de Cristo Rey, con la curiosa coincidencia de que el paisaje del Evangelio que se proclamará en la festividad de Cristo Rey de 2019 es precisamente el texto en el que está fundamentada la advocación de la Conversión del Buen Ladrón en la que se menciona la frase «Jesús acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino».

Al final de noviembre y con motivo del aniversario de la muerte del imaginero Juan de Mesa y Velasco el día 26, se celebrará una Solemne Misa de requiem en su memoria; será concretamente el sábado 30 de noviembre. El lunes 24 de febrero, fecha de entrega la Hermandad de la imagen del Santísimo Cristo de la Conversión del Buen Ladrón, se celebrará una solemne misa para conmemorar tal hecho y antes de la clausura del Año de la Conversión, el Viernes Santo de 2020, la celebración del Solemne Quinario tendrá carácter Extraordinario ya que, de forma excepcional, se celebrará en la Real Parroquia de Santa María Magdalena, siendo el traslado previo de la imagen del Señor en piadoso Vía Crucis. 

El Santísimo Cristo de la Conversión del Buen Ladrón es una talla de Cristo crucificado tallada por el escultor Juan de Mesa entre los años 1619 y 1620. Está realizada en madera y policromada, de 1,92 metros de altura. Representa a Cristo crucificado vivo, en actitud dialogante, en el instante en el que habla con San Dimas, el Buen Ladrón, que en ese momento está a su lado.

Nuestra Señora de Montserrat es una Dolorosa de autor desconocido, que se ha atribuido a distintos autores, como Martínez Montañés, Juan de Mesa o Gaspar de la Cueva, discípulo del primero, sin que hasta ahora se tenga documentación cierta que acredite su autoría. De gran calidad y belleza, destacan sobremanera en su rostro de mujer madura sus grandes ojos morenos, interrogantes y angustiados, que miran de forma directa y con absoluta fijeza al espectador. Es notoria también la boca, ligeramente entreabierta, que parece expresar una mezcla entre sorpresa y desolación. Las manos se cree que son obra de Juan de Mesa; son finas y bien acabadas, destacando en ellas el alargado dibujo de los dedos.

Nuestra Señora del Rosario, que se encuentra en su capilla propia de la Real Parroquia de Santa María Magdalena, muy cercana a nuestra sede canónica, es una talla de Cristóbal Ramos fechada en 1787. Perteneció a la Hermandad del Rosario del Convento de San Pablo el Real, con sede en la Real Parroquia de la Magdalena, que se fusionó con esta corporación en el año 2006.