Montserrat convoca un cabildo extraordinario con una salida extraordinaria en Vía Crucis del Cristo de la Conversión, en el orden del día, con motivo de su 425 aniversario

La Hermandad prepara una serie de actos conmemorativos, incluyendo la restauración de elementos históricos y nuevas incorporaciones escultóricas en el paso del Santísimo Cristo.

La Hermandad de Montserrat de Sevilla ha citado a sus hermanos a un cabildo general extraordinario, que se celebrará el próximo 9 de octubre en la capilla de Montserrat, con el propósito de presentar los actos conmemorativos del 425 aniversario fundacional de la cofradía, fundada en 1601. Esta asamblea permitirá a los hermanos conocer, debatir y, en su caso, aprobar el programa completo de actividades, que combinará iniciativas espirituales, formativas, culturales y didácticas.

Entre los eventos centrales se contempla la realización de una “salida extraordinaria en solemne Vía Crucis del Santísimo Cristo de la Conversión por las calles de la feligresía”, una iniciativa que rememora la participación de esta imagen de Juan de Mesa en el Vía Crucis General de las Hermandades y Cofradías de Sevilla de 2019, donde se crearon andas específicas que permitieron su procesión en vertical.

La asamblea también abordará la propuesta de ejecución de cuatro ángeles pasionistas para el paso del Cristo, un proyecto que busca recuperar un detalle histórico desaparecido desde 1944, cuando las esculturas originales de Pedro Roldán (1674-1677) fueron cedidas a la Hermandad de las Necesidades de Cabra. Estas figuras pudieron contemplarse recientemente en el Santo Entierro Grande de 2023, y su reinstalación en el paso pretende restituir la imagen añeja que acompañaba la canastilla de las antiguas andas.

Historia y tradición de Montserrat

La devoción a Nuestra Señora de Montserrat llegó a Sevilla de la mano de catalanes dedicados al comercio con América y dio origen a la hermandad, inicialmente considerada de gloria o de luz, según estudios de historiadores como Santiago Montoto y González de León, situando sus orígenes entre los siglos XV y XVI.

En 1601, se aprobaron las primeras Reglas como Hermandad de Penitencia, con estipulaciones precisas sobre el cortejo y vestimenta de los hermanos, incluyendo túnicas y capirotes blancos, escapularios azules y escudos con representaciones del Calvario. La Junta de Gobierno estaba compuesta por Alcaldes, Mayordomo, Diputados, Veedor, Prioste y Escribano, contando con un Muñidor como servidor.

El traslado a la Iglesia de San Pablo en 1650 marcó un momento decisivo en su historia, tras la disputa con los beneficiados de San Ildefonso, solucionada mediante un mandamiento del Provisor del Arzobispado que amenazaba con excomunión. Desde entonces, la hermandad comenzó a recibir el apoyo de los mercaderes de lienzos y consolidó su arraigo en el compás del convento de San Pablo, donde se concluyó la nueva capilla en 1656.

Durante el siglo XIX, la Hermandad experimentó un renacimiento gracias a la intervención de jóvenes devotos, superando disputas con el gremio de mercaderes de lienzos y obteniendo la protección de los Duques de Montpensier y la Reina María Amelia. La reorganización permitió recuperar la Estación de Penitencia a la Catedral, incrementar el número de hermanos y estrenar nuevos pasos y representaciones alegóricas, como la Santa Mujer Verónica y la Virtud Teologal de la Fe, incorporadas desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días.

En el siglo XX, Montserrat mantuvo su identidad, trasladándose en 1939 a la actual capilla junto al Convento de San Pablo y celebrando en 2001 el IV Centenario de sus primeras Reglas, con un programa extraordinario de cultos y actos culturales que reafirmaron su relevancia histórica y artística en la Semana Santa sevillana.

Con esta convocatoria, la Hermandad de Montserrat marca el inicio de un periodo conmemorativo de gran importancia, en el que tradición, historia y devoción se entrelazan con proyectos de recuperación patrimonial y nuevas expresiones de fe.