Níjar recibe una sobrecogedora talla del Santísimo Cristo de los Desamparados, obra de Ramón Cuenca Santo

Níjar vivió en la jornada de hoy un acontecimiento artístico y religioso de especial relevancia con la presentación y bendición del Santísimo Cristo de los Desamparados, una nueva creación del imaginero alicantino Ramón Cuenca Santo, que se incorpora al patrimonio sacro de la parroquia de Santa María de la Anunciación.

Una corporación joven con hondas raíces

La imagen se erige como titular de la Mayordomía del Santísimo Cristo de los Desamparados, germen de una futura hermandad de penitencia nacida en 2023 por impulso del sacerdote José Rodríguez Bonilla. Esta corporación parroquial, conocida popularmente como la de los “Cristo de los Gitanos”, integra en sus filas a fieles de etnia gitana y a miembros de la Guardia Civil tanto de Níjar como de la Comarca Metropolitana de Almería, reforzando así el carácter comunitario y devocional de la iniciativa.

Una obra de realismo desgarrador

El Cristo, de 165 centímetros de altura, ha sido ejecutado en madera de cedro policromada, con ojos vítreos y pestañas de pelo natural, recursos que intensifican la sensación de veracidad. La policromía al óleo y el delicado marmoleado han sido confiados al artista murciano Santiago Rodríguez López, mientras que las potencias de orfebrería proceden del taller de Jesús María Cosano, en Puente Genil (Córdoba).

En esta talla, Cuenca Santo se aparta de su línea habitual para explorar un realismo dramático y crudo, inédito en su producción, ofreciendo una representación cargada de fuerza expresiva. La figura de Cristo aparece atada a una columna baja y cónica, evocación de la reliquia conservada en Santa Práxedes de Roma, configurando una composición quebrada que transmite fragilidad y desamparo.

Ecos del barroco italiano

La silueta del Redentor se aproxima a las estéticas de maestros del seiscientos italiano, como Caravaggio o Langetti, en la búsqueda de un dramatismo lumínico y gestual que atrapa la mirada del espectador. Se trata de un Cristo lánguido, exhausto y estremecedor, cuyo cuerpo transmite tanto el deseo de escapar del tormento como la inminencia del desfallecimiento ante el suplicio.

Un hito para Níjar

Con esta incorporación, la comunidad parroquial nijareña no solo enriquece su acervo devocional, sino que abre un camino de futuro en torno a una hermandad en ciernes, que pretende unir tradición, espiritualidad y compromiso colectivo. La bendición de esta obra de Ramón Cuenca Santo supone, en definitiva, un acontecimiento cultural y religioso llamado a marcar un antes y un después en la vida de la localidad almeriense.