La restauración del Sagrado Corazón de la Sagrada Familia de Sevilla confirma su autoría en Agustín Sánchez-Cid

La parroquia de la Sagrada Familia de Sevilla acogió el pasado 16 de septiembre la reposición al culto de la talla del Sagrado Corazón de Jesús, tras una rigurosa intervención acometida por el equipo de Musae Restauración de Arte. La actuación, desarrollada durante varios meses en el taller de la entidad, no solo permitió recuperar el esplendor cromático y la estabilidad estructural de la escultura, sino también fijar de manera definitiva su atribución al imaginero Agustín Sánchez-Cid y Agüeros, desmontando así la tradicional adscripción a Sebastián Santos Rojas.

Un proceso histórico-artístico esclarecedor

Los estudios realizados por el historiador del arte Ramsés Torres han determinado que la talla fue ejecutada hacia 1940 y donada a la parroquia el 1 de junio de 1961. La investigación, que acompañó a la intervención material, supuso una revisión crítica de la autoría, concluyendo en la plena adscripción a Sánchez-Cid, figura relevante en la escultura devocional sevillana de la primera mitad del siglo XX.

Diagnóstico previo a la intervención

La fase inicial de los trabajos incluyó diversas pruebas científicas que permitieron un conocimiento profundo del estado de conservación. Los rayos X revelaron no solo los daños internos, sino también la presencia de elementos metálicos en el interior de la talla. El análisis de fluorescencia visible mediante radiación ultravioleta identificó áreas repintadas y el grado de oxidación de los barnices, mientras que un estudio fotográfico exhaustivo, con especial énfasis en la luz rasante, puso de manifiesto la compleja red de grietas y levantamientos que comprometían la superficie polícroma.

Consolidación y estabilización estructural

Tras la eliminación del polvo superficial, se procedió a consolidar los estratos pictóricos para evitar nuevos desprendimientos. La imagen presentaba numerosas fendas y grietas, localizadas en zonas como la túnica, la cabeza, el tronco, la unión de la mano izquierda con el antebrazo y la base. La inestabilidad de la mano izquierda obligó a retirarla para su posterior recolocación, mientras que los elementos metálicos visibles en la superficie fueron eliminados.

Se aplicaron microperforaciones a lo largo de las fisuras para inyectar consolidantes mediante jeringuillas, empleando Paraloid B-72® y acetato de polivinilo. Igualmente, se realizaron engatillados con cuñas de madera en la base de la escultura, reforzando así su solidez estructural.

Limpieza y reintegración cromática

El proceso de limpieza se centró en la eliminación del barniz oxidado, cuya tonalidad parduzca oscurecía las carnaciones y distorsionaba la armonía cromática de los ropajes. La metodología aplicada preservó la pátina original de la obra, manteniendo intacta la impronta del escultor.

Posteriormente se acometió el estucado y enrasado de las lagunas, nivelando las pérdidas con respecto a la policromía original. La reintegración cromática se realizó con técnicas al agua reversibles, igualando las zonas dañadas con la paleta del autor. Finalmente, se aplicaron dos capas de barniz: un barniz de retoques para homogeneizar irregularidades tonales y un barniz satinado final que respetó el brillo natural de la superficie polícroma.

Resultado y difusión académica

El resultado de la intervención ha sido calificado como “muy satisfactorio” por parte del equipo de Musae, pues ha permitido recuperar la lectura cromática y garantizar la conservación material de la imagen. Con el fin de compartir los resultados de la investigación y el proceso técnico, se ha anunciado una conferencia pública el 10 de octubre a las 20:30 horas, que será impartida por las conservadoras-restauradoras Esther Soler y Ana Cordero, responsables directas de los trabajos, junto al historiador Ramsés Torres.

La restauración del Sagrado Corazón de Jesús de la Sagrada Familia no solo devuelve al culto una talla renovada y estable, sino que además aclara definitivamente su autoría, consolidando el lugar de Agustín Sánchez-Cid en la historia del arte sacro sevillano.