El presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Francisco Vélez, concedió una extensa entrevista al programa Sentir Cofrade, presentado por Manu Lamprea en PTV Sevilla, en la que abordó su balance tras ocho años al frente de la institución, los retos superados, los hitos más significativos, y los asuntos que aún quedan por resolver antes de su relevo.
Presentación y agradecimiento
La entrevista comenzó con la bienvenida del presentador, destacando que Paco Vélez era el primer gran invitado de la temporada 25/26. Vélez agradeció la invitación, señalando: “Muchísimas gracias por vuestra invitación. Estoy muy agradecido de estar aquí y contento de poder compartir un balance de estos ocho años al frente del Consejo”.
El presidente recordó que este es su último curso de mandato, destacando que “parece mentira cómo pasa el tiempo; parece que fue ayer cuando decidí presentarme por primera vez, y ya han pasado ocho años con muchas vicisitudes”. Aseguró sentirse “muy bien, con ganas y con ilusión por culminar este último mandato resolviendo aquellas cosas que están pendientes y dejando la institución en perfecto estado de revista para quien me sustituya”.
Medalla de la ciudad y reconocimiento
Vélez relató con emoción cómo recibió la medalla concedida por la ciudad de Sevilla: “Fue una gran ilusión, porque era algo impensable. Nunca había imaginado que me concedieran esta medalla. Todo lo que he hecho ha sido para el servicio de las hermandades y para el servicio de nuestra ciudad, sin pensar en homenajes ni agasajos. Esto ha venido por añadidura y me ha dado mucha satisfacción, incluso pensé en mi familia y en mis padres. Creo que es un hito importante en la vida de un sevillano y tengo que agradecerlo a los sevillanos y a los distintos grupos municipales, que han sido excesivamente generosos conmigo. Como todo en esta ciudad, hubo también críticas, pero eso es inevitable”.
Vélez bromeó con el carácter crítico de Sevilla: “Cuando ves un altar de culto y parece que hay tres milímetros que hay un chicle a la derecha o a la izquierda, somos polémicos. Aquí somos la ciudad del dualismo: Sevilla-Betis, pero también Macarena-Esperanza, y hemos nacido y llevado mucho tiempo andando por esta ciudad, sabiendo perfectamente dónde estamos”.
Defensa del arte sacro y patrimonio
El presidente subrayó la importancia de proteger el arte sacro sevillano, señalando que la globalización no puede desvirtuar su valor histórico: “Nuestro arte sacro es arte, no es un comercio ni una industria como ocurre en otros países. Viene heredado de generación en generación y debemos defenderlo. Es algo muy nuestro, una seña de identidad de nuestra ciudad y de nuestra región”.
Explicó que la defensa del patrimonio tiene relevancia no solo por los materiales o la estética, sino también por la propiedad intelectual de las obras, y que cada diseño es único: “Tenemos que defender lo nuestro, con independencia de que todo esté globalizado. Nuestro arte sacro no es de ayer ni de hoy; tiene historia, tradición y ha sido transmitido de familia en familia hasta lo que tenemos hoy”.
Balance de ocho años: vicisitudes y logros
Vélez resumió su mandato como un periodo con “grandes claros y grandes sombras”. Recordó los momentos críticos de la pandemia: “Hemos tenido una pandemia que estuvo dos años sin Semana Santa, sin cofradía, y sin ingresos. Los ingresos de las hermandades provienen en gran parte de sillas y palcos, y durante esos años nos las vimos y nos las deseamos para poder ayudar a las hermandades. Tuvimos que crear e inventar instrumentos financieros para subsistir, y se llegó a plantear un préstamo de 2,5 millones de euros. Inicialmente no iba a ser necesario, y gracias a la autorización del Arzobispado y del Vaticano, no se utilizó”.
En el plano fiscal, destacó la exención de IVA para abonados de Sevilla: “Antes de que los abonados se vieran perjudicados, planteamos una demanda, recurrimos ante el Tribunal Económico Administrativo Regional, que nos dio la razón; Hacienda recurrió ante el Tribunal Económico Administrativo Central con sede en Madrid y se nos volvió a dar la razón. Conseguimos que los abonados de Sevilla no tengan IVA, mientras que en otras ciudades de Andalucía y del resto de España sí permanecen gravados”.
Inflación y negociación con proveedores
Sobre los incrementos de precios, Vélez explicó que se han limitado al IPC anual: “Hemos intentado hacer las cosas lo mejor posible. Si ha habido algún error, pido disculpas. Todo lo que ha presidido nuestra actuación ha sido la buena fe y la intención de hacer lo mejor para todos. Negociamos con los proveedores para evitar incrementos desmedidos y documentar cualquier ajuste”.
Reestructuración de la Semana Santa
El presidente abordó la reestructuración de la Semana Santa, destacando la prudencia y el respeto a las competencias de las hermandades: “No se han tomado resoluciones revolucionarias; se ha hecho lo más posible y lo menos traumático. Hemos tenido la inmensa suerte de que se nos cedieron competencias nunca antes concedidas en la historia del Consejo, lo que ha permitido actuar de manera coordinada con la autoridad eclesiástica y los hermanos mayores”.
Sobre la Madrugada del Viernes Santo, admitió que el exceso de nazarenos sigue siendo un problema: “El espacio es limitado y cada vez somos más. La solución tiene que venir de las propias hermandades, de la autoridad eclesiástica y del Consejo. Es un tema complejo, porque no podemos decidir cuántos nazarenos pueden salir cada hermandad, pero estamos haciendo un conteo completo que se hará público para valorar alternativas”.
Globalización y turismo
Vélez valoró positivamente la difusión internacional de la Semana Santa, pero destacó la necesidad de regular su impacto: “La globalización es buena porque permite que más personas conozcan nuestras imágenes y nuestra Semana Santa. Evangeliza, atrae devoción y es positiva. Pero habría que regularlo, usando medios, prensa, televisión, radio, y hasta hostelería, para que quienes vienen de fuera comprendan lo que es y se comporten adecuadamente”.
Seguridad y autonomía
Sobre la seguridad, Vélez consideró que es esencial, pero criticó medidas excesivas: “Hay que mantener la seguridad, pero de forma más discreta y consensuada. No se trata de llenar de vallas o poner aforamientos desmedidos, sino de coordinar la protección sin desnaturalizar la experiencia de la Semana Santa. Vivimos en un mundo globalizado y cualquier incidente puede ocurrir, por lo que la seguridad debe ser efectiva pero también respetuosa”.
Cambios en la Semana Santa y público
El presidente explicó que la Semana Santa ha cambiado mucho en ocho años, destacando la influencia de redes sociales y turismo: “El público ha cambiado, incluso la forma de vestir. No quiero ser clasista, pero antes había normas de respeto no escritas que ahora se relajan. Esto afecta a la percepción y la vivencia de la Semana Santa, y debemos intentar mantener un equilibrio entre apertura y respeto”.
Dos hitos del mandato que no le corresponden: Congreso de Hermandades y ‘El Cachorro’ en Roma
Entre los momentos más gratificantes, Vélez destacó el Congreso de Hermandades, que calificó como una “auténtica joya” de valor espiritual inmenso: “El primer congreso fue hace 25 años; este ha superado todas las expectativas y no se va a quedar aquí. Se ha creado un observatorio para continuar trabajando sobre los beneficios del congreso”.
Asimismo, mencionó la participación de ‘El Cachorro’ en Roma, describiéndola como un acto ilusionante: “Fue muy satisfactorio, y ha tenido gran repercusión para nuestra ciudad”. Sobre la procesión de clausura, precisó: “Tuvo su justa medida, estuvo bien organizada y no la hemos llamado magna. Salió magníficamente desde el principio hasta el final, tras casi cuatro años de trabajo”. Dos hitos que anota en su mandato pero que en absoluto le corresponden, toda vez que ninguno de ellos han sido iniciativa suya ni de su equipo.
Asuntos pendientes y expectativas para el sucesor
Vélez reconoció que quedan flecos por cerrar, como salidas, horarios e itinerarios: “Intentaremos dejar estos asuntos resueltos antes de que termine el mandato. Algunos problemas, como la masificación de nazarenos, tendrán que ser abordados por las hermandades y la autoridad eclesiástica, porque el Consejo no puede imponer decisiones internas”.
Sobre el legado y el futuro, afirmó: “Espero que mi sucesor continúe las líneas del Congreso, mantenga lo que se ha hecho bien y corrija lo que no se haya resuelto. Estoy convencido de que cualquiera que llegue a la presidencia del Consejo hará bien su trabajo. Le deseo que no tenga manchas negras como la pandemia y pueda disfrutar y trabajar plenamente”.
Agradecimiento mutuo
La conversación concluyó con un mensaje de agradecimiento mutuo: Vélez reconoció el rigor y compromiso del programa Sentir Cofrade y deseó un último curso fructífero, con Semana Santa, Cuaresma y el final del tiempo de gloria, dejando abierta la expectativa de lo que acontecerá tras su relevo en junio del próximo año.





