Antiguos integrantes, entre ellos fundadores de la primera cuadrilla, expresan su desacuerdo con las decisiones adoptadas
Un total de 94 antiguos costaleros veteranos de la Hermandad de la Macarena han presentado este martes un escrito dirigido a la junta de gobierno y al hermano mayor de la corporación sevillana con el propósito de manifestar su respaldo a los costaleros que recientemente han sido apartados de la cuadrilla. Entre los firmantes figuran hermanos que participaron en la creación de la primera cuadrilla de hermanos costaleros, lo que confiere al documento un especial significado dentro de la trayectoria histórica de este colectivo.
En el escrito registrado, los firmantes trasladan “nuestro apoyo y total solidaridad por los integrantes de la Cuadrilla que han sido expulsados”, al tiempo que expresan “nuestro rechazo por el fondo y las formas empleadas por el Capataz General y sus auxiliares”, solicitando igualmente a la junta de gobierno “que vele y proteja a la Cuadrilla de Hermanos Costaleros” de la Hermandad de la Macarena.
Reacción tras las decisiones adoptadas por el nuevo equipo de capataces
El documento se produce tras el reciente nombramiento de Antonio Santiago como capataz general de la Hermandad de la Macarena. Tras esta designación, él mismo y su equipo de auxiliares contactaron telefónicamente con un número considerable de costaleros, a quienes comunicaron que no continuarían formando parte de la cuadrilla, argumentando “falta de confianza”.
Esta circunstancia ha motivado la reacción de los antiguos costaleros firmantes del escrito, quienes manifiestan sentirse “con profundo dolor emocional y espiritual, e invadidos por la desilusión”, al considerar que las decisiones adoptadas durante la última semana del pasado mes de enero han supuesto la exclusión de “un número significativo de hermanos costaleros pertenecientes a la Cuadrilla de la Hermandad”.
Recuerdo al origen histórico de la cuadrilla de hermanos costaleros
En el documento presentado, los firmantes recuerdan los orígenes de la cuadrilla de hermanos costaleros de la Macarena, subrayando que su nacimiento se remonta a una carta remitida el 30 de mayo de 1975 a la junta de gobierno, entonces presidida por el hermano mayor Eduardo Miura Fernández.
Aquella iniciativa partió de “un hermano perteneciente al grupo joven, con el apoyo de un buen número de jóvenes hermanos, la mayoría pertenecientes también a dicho grupo joven de la Hermandad”, quienes impulsaron la creación de una cuadrilla integrada exclusivamente por hermanos de la corporación.
Según se recoge en el escrito, “el espíritu que impulsó a esos primeros jóvenes y su razón de ser, después de 50 años, se mantienen inalterados”, considerándose estos valores “un auténtico patrimonio inmaterial que se integra en nuestra Hermandad” y que ha sido transmitido “de una generación a otra hasta nuestros días”.
Una cuadrilla nacida desde la propia hermandad
Los firmantes subrayan que la cuadrilla nació de la voluntad de los propios hermanos, integrados activamente en la vida de la corporación, y que su creación no fue impulsada por un capataz previamente designado.
Por el contrario, señalan que “los capataces fueron elegidos por la Junta de Gobierno precisamente como consecuencia de esa llamada de la Hermandad a los hermanos que deseaban formar parte de la cuadrilla que se pretendía crear”.
En este sentido, recuerdan que la integración de los costaleros en la estructura de la hermandad ha sido constante durante décadas, destacando “el gran número de hermanos costaleros que han sido miembros de las distintas Juntas de Gobierno”. Según expresan en el documento, “durante estos 50 años ningún hecho o circunstancia ha quebrado la confianza de las sucesivas Juntas de Gobierno en sus hermanos costaleros”.
Un estilo propio bajo los pasos de la Sentencia y la Esperanza
Los firmantes también ponen de relieve que desde sus comienzos los hermanos costaleros se identificaron plenamente con la identidad de la hermandad, tanto en el comportamiento personal como en el modo de trabajar debajo de los pasos procesionales.
De este modo, señalan que con el paso del tiempo se ha desarrollado “un estilo característico” bajo las andas del Señor de la Sentencia y de la Virgen de la Esperanza, consolidando una forma de trabajar y de entender el oficio del costal que ha quedado asociada a la propia personalidad de la corporación macarena.
Críticas a la forma en que se comunicaron las exclusiones
El escrito expresa igualmente su incomprensión ante la decisión de no admitir a un grupo relevante de costaleros tras la presentación de la solicitud como aspirantes.
Los firmantes consideran “no comprensible que no se haya admitido a un importante grupo de hermanos costaleros argumentando ‘falta de confianza’”, señalando además que dicha comunicación se realizó “mediante una llamada telefónica realizada por el capataz y, en diversos casos, por los auxiliares y listero”.
A su juicio, este procedimiento ha provocado “la ruptura de la cuadrilla y de los valores transmitidos durante 50 años”, circunstancia que ha motivado la presentación del escrito.
Petición formal a la junta de gobierno
En la parte final del documento, los firmantes reiteran su respaldo a los costaleros afectados, subrayando que “los hermanos costaleros somos, ante todo, hermanos de la corporación y como tal se nos debe atender”.
Por este motivo, solicitan formalmente a la junta de gobierno “que vele y proteja a la Cuadrilla de Hermanos Costaleros, solicitando se tenga en cuenta todo lo expuesto”, petición que presentan en representación de noventa y cuatro hermanos veteranos de la cuadrilla de costaleros de la Hermandad de la Macarena.





