Nuestra Señora de la Soledad en su Esperanza, de hebrea

Una de las grandes dolorosas de la ciudad que actualmente no procesiona habita en la parroquia de San Ildefonso. En un retablo de la nave de la Epístola se presenta Nuestra Señora de la Soledad en su Esperanza, ejecutada por Juan de Astorga entre 1840 y 1843. La última salida que se recuerda tuvo lugar en las Misiones de 1965, saliendo sobre unas sencillas andas. Durante Cuaresma puede contemplarse ataviada de hebrea, tiempo en el que la parroquia recibe cada viernes cientos de devotos que se acercan a dar gracias a Jesús Cautivo por los favores recibidos.