Nuria Barrera entrega su corazón a Almería con un cartel plagado de simbología, Pasión y Resurrección

Almería está de enhorabuena. Su Semana Santa ya tiene cartel, un cartel de primer nivel nacido de la inagotable creatividad de una de las pintoras referentes de la cartelería cofrade contemporánea, Nuria Barrera Bellido, que ha concebido para la ciudad andaluza una espectacular obra cargada de simbología y sentimiento, como obedece a la impecable producción de la artista carmonense, que ha calificado la realización de este trabajo como un «privilegio… una hermosa experiencia en todos esos días de trabajo en la que todas las horas eran pocas, acercándome en plena Navidad más a Dios en cada pincelada».

Cartel Semana Santa Almería 2024

Tal y como ha explicado la propia artista, «el cartel nos introduce en un túnel en el que se hace un recorrido por esos días que viviremos con devoción e intimidad en nuestra estación de penitencia. Un túnel que nos lleva a esa luz que da sentido a todo y que está representada, con permiso de su autor, mi querido amigo y hermano del Cachorro, José María Leal, en el Señor de la Vida, resucitado de esta ciudad, y que no puede tener un nombre más hermoso».

La impecable obra muestra doce letras básicas, PASIÓN MUERTE, y doce letras esenciales RESURRECCIÓN. Doce letras, alfa y omega de la Semana Santa, que conforman tres palabras que nos cuentan la Semana Santa de Almería 2024. «La Pasión, -que en palabras de la genial artista- está representada en morado y la Muerte con la ausencia del color, en negro, colores con los que ha jugado para combinar los fondos y crear esa diagonal en la que el protagonista es Cristo. Colores que nos llevan al azul que envuelve la Resurrección». Forma y color, color y forma, todo es parte de la composición, creada por Barrera para embelesar a los cofrades almerienses.

La artista ha explicado que representando la Pasión aparece el paso de misterio de la Hermandad de los Ángeles que este año cumple su XXV Aniversario, situado de perfil para que de manera más clara aparezcan todos los personajes así como el momento del Evangelio que representa. En la Muerte la escena del descendimiento, porque Barrera quería que apareciesen todos aquellos personajes que acompañaron a la Virgen en su dolor, así como la teatralidad del hermoso conjunto de la Hermandad del Silencio.

Firma del cartel

Una obra cargada de simbolismo como atestigua la configuración de las letras que se integran en la composición. Y es que la pintora sevillana ha subrayado que estas imágenes estarían en su finalidad incompletas sin el mensaje que contienen las letras. «En la A, un antifaz, guiño al nazareno, importantísimo protagonista esa semana. En la primera O, el emblemático corazón de la Soledad, teniendo así presente la figura de María y señal de duelo en recuerdo de su hermano mayor recientemente fallecido. Una jarrita de azucenas de la Catedral que sigue celebrando su V Centenario en la U. Y en la T, representando a Cristo Crucificado el títulum del Cristo del Perdón, ¿cabe palabra más importante para nosotros cristianos? Además, en la magnífica cruz de orfebrería que remata el mástil de la bandera de Almería, aparece un cáliz, guiño al Señor de la Cena de José Antonio Navarro Arteaga, por el XXV Aniversario de su hechura.

En la parte inferior sobre el azul del mar de Almería, la Resurrección, núclro fundamental de nuestras creencias, palabra en la que Barrera también ha incluido un significado adicional; en la E, la rama de olivo que representa desde la entrada en Jerusalén, a la Oración en el Huerto o especialmente al Prendimiento, una hermandad a la que la artista se encuentra muy unida. Todo ello sin olvidar a Cristo Caído, representado en la flor de Pasión. Y el Cirio Pascual, representado en la I, que será encendido el próximo Domingo de Resurrección. «En resumen, un cartel lleno de mensaje, de cariño y que sea una catequesis para el que lo contemple», ha concluido Nuria Barrera no sin antes reconocer que con esta magnífica obra deja en Almería un trozo de su corazón para siempre. Un corazón materializado en una nueva maravilla por obra y gracia de su inagotable creatividad.