Otra forma de solidaridad

El Universo Cofrade es testigo con una frecuencia inusitada de múltiples ejemplo que evidencian el compromiso social de quienes lo protagonizan, hermandades y actores, que ejemplifican con sus hechos en multitud de ocasiones que ser cofrade trasciende de la parafernalia externa y superflua para ahondar en la construcción de pilares muchos más sólidos. No en vano, las hermandades se han convertido con el paso de los siglos en auténticos agentes esenciales de la sociedad en la que se desenvuelven siendo eje nuclear de infinidad de iniciativas que tienen como objetivo la ayuda a los demás-

Así lo entienden en la Hermandad de Las Penas, de la Parroquia de San Vicente, que en este mes de agosto ha concluido los trabajos de mantenimiento y conservación en su Casa Hermandad. Un intervención que ha consistido básicamente en la pintura y limpieza de la misma, principalmente en la fachada y el interior. Se concluye de esta manera una tarea en la que se ha contado con la participación de personas atendidas durante todo el año por la Bolsa de Caridad “Jesús de las Penas”, lo que añade un importantísimo elemento solidario despojado del cual, la noticia tal vez pudiese tener una trascendencia relativa.

Tal y como ha subrayado la propia corporación del Lunes Santo, estos trabajos cumplen una doble función: por un lado se da cumplimiento al necesario capítulo de conservación y mantenimiento de la Casa Hermandad, según la partida presupuestaria aprobada en el pasado Cabildo de Cuentas destinada para dicho sustento; y por otro lado, no menos importante, forman parte de la labor asistencial de la Diputación de Caridad, mediante la implicación en las tareas de pintura y limpieza a personas necesitadas con cuyo trabajo obtienen un salario con el que aliviar su maltrecha economía. Un ejemplo con mayúsculas de cómo ayudar a cargar la cruz de las vicisitudes cotidianas; de otra forma de solidaridad.