Francisco Giraldo Fernández, más conocido por el mundo cofrade como «Pachi«, se presenta como candidato, por el Partido Popular, a la alcaldía de la población cordobesa de San Sebastián de los Ballesteros. Un «reto ilusionante» tal y como el propio Giraldo ha subrayado que representa «una nueva experiencia llena de trabajo e ilusión, de compromiso y rigor, para intentar realizar nuevos proyectos llenos de ganas de seguir avanzando tanto en la vida particular como profesional de manera recíproca».
Sobradamente conocida su labor cofrade en la ciudad de Córdoba, Pachi Giraldo, miembro fundador de Gente de Paz, lugar en el que desgrana cada semana sus opiniones y sentimientos, a través de su columna «En mi Huerto de los olivos«, posee en este ámbito un currículum intachable. Empezó de nazareno, como niño hebreo, en la Entrada Triunfal, y ha vestido las túnicas de la Oración en el Huerto, el Buen Suceso, el Perdón, la Misericordia, el Señor de la Caridad y el Santo Sepulcro. Como costalero ha trabajado en los pasos de la Oración en el Huerto, Jesús de la Redención, el Buen Suceso, el Calvario, Humildad y Paciencia, el Perdón, Jesús Nazareno, las Tres Caídas de San Isidoro y Virgen de la Victoria de Gloria.
De terno negro ha realizado labores como contraguía en el palio de La Palma y en el misterio de la Oración en el Huerto de Córdoba, segundo capataz en el paso de palio de la Reina de los Ángeles del Císter y en el de la Esperanza de la Rambla y como capataz auxiliar en los pasos de Rocío y Lágrimas, la Reina de los Mártires, Jesús Nazareno, el Cristo de la Clemencia, el Cristo de la Buena Muerte y el Cristo del Amor, todos ellos en la ciudad de San Rafael. Además, ha sido capataz titular de la Oración en el Huerto, Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores de San Sebastián de los Ballesteros, teniendo además contrastada experiencia guiando pasos portados por mujeres como es el caso de la Virgen del Rosario de la cofradía de Puente Genil.
La elección de Pachi Giraldo augura un trabajo y un compromiso incondicionales que se fundamenta en un impecable sentido de la amistad y la honradez y la generosidad que siempre ha puesto en todas y cada una de la empresas en las que se ha embarcado, laboralmente, como costalero y como responsable del llamador. Una apuesta sobre seguro que el tiempo sabrá recompensar a todas las partes.





