Palacio aprueba la salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Nazareno de El Viso del Alcor para el próximo 6 de febrero

En la noche de ayer el hermano mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de de El Viso del Alcor anunció la salida extraordinaria del Señor con motivo de la Entrega de la Llave de El Viso al Señor entre el aplauso espontáneo del público asistente. Lo hacía tras la presentación del cartel conmemorativo de tal efemérides, haciendo pública la noticia que había recibido de manos de la autoridad eclesiástica la misma mañana.

Tras esto, el párroco tomó la palabra para dar lectura al decreto por el que se autoriza que el Señor salga a recibir la llave de su pueblo, con procesión extraordinaria y gloriosa una vez se haya celebrado la entrega. La hermandad, unida al gozo de sus hermanos por tan importante noticia, exhorta a todo su pueblo a preparar el paso del señor por sus calles el próximo 6 de febrero animando a todos sus vecinos a ser partícipes de este acontecimiento histórico

Adicionalmente fue presentado el cartel conmemorativo de este acontecimiento histórico, obra del artista carmonense don Manuel Jiménez García. Una obra realizada en tabla con papel de algodón encolado, sobre el que se han colocado documentos antiguos. Tanto las piezas que conforman la imagen de El Señor como las cartelas con el rótulo se elevan del fondo usando también tabla y papel; la técnica de estos elementos en relieve, es sanguina, pan-pastel, óleo y lacas. Mientras que para el dibujo de fondo se ha utilizado grafito, óleo y pluma.

Si pasamos a la composición de la obra, la podemos dividir en tres partes: la central, el icono como protagonista del cartel; la inferior, la parte anunciadora de la efeméride y el fondo, donde hay una fragmento documental y otra evangélica. En la zona central podemos observar a El Señor, con su apariencia original, aquella que acertadamente se ha recuperado tras la restauración a la que ha sido sometido.

Se representa a modo de estampa antigua, basada la imagen en pinturas del XIX, donde la forma de tratar la pintura nos recuerda a algo añejo y el paso del tiempo por la exquisita imagen del nazareno, que abraza la cuz, que forma una línea ascendente y simboliza el triunfo sobre la muerte y el pecado. Al fondo podemos observar paisajes de los campos de El Viso y la plaza del Ayuntamiento.

Si tratamos el fondo, a la siniestra del Padre, localizamos un búho, símbolo del demonio, pues espera estático a su presa y cuándo las tiene cerca las ataca. Bajo él la muerte, coronada, envuelta en una filacteria donde se lee POST FUNERA VITA (vida después de la muerte) que porta una lanza y un reloj de arena, que nos recuerda que el tiempo pasa y a todos nos llega nuestra hora, finalmente la muerte se enreda en los pies con una serpiente que encarna el pecado.

En la parte superior, encontramos el ciclo lunar, que se contrapone con el sol de la parte inferior, que manifiesta que Jesucristo es Rey de la creación, principio y fin del universo. También podemos observar una mariposa, representación de las almas salvadas, así como elementos vegetales como una rama de olivo o espigas de trigo, Nuestro Padre Jesús Nazareno, ha sido y es uno de los principales protectores de la Villa, siempre vigilante de nuestros campos.

Así como el escudo de la orden mercedaria, íntimamente ligada a la hermandad y a nuestro Señor. A su lado encontramos la jaculatoria y sobre ella la salamandra, símbolo de protección.

A la derecha del Señor, en la parte central, observamos tres caballos, símbolos de la fe, el amor y la esperanza, sacados de Corintios 13, versículos del 8 al 13 “El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”

Así mismo, en la parte inferior de la composición podemos leer “entonces Jesús dijo a sus discípulos: si alguno quiere venir en pos de mi niéguese a si mismo y tome su cruz y sígame” extracto de Mateo 14.

Finalmente en la zona central la calavera de Adán, pues Cristo es el nuevo Adán que en contraposición al antiguo que murió, éste vive y que través del tronco de un árbol redimió los pecados del mundo. A su lado un león alado símbolo de poder y elevación espiritual.