A pulso aliviao, Sevilla, ⭐ Portada, 💙 Opinión

¡Palacio, ve más despacio!

Dice el refranero popular: «Las cosas de Palacio van despacio». Esta vez, sin embargo, corren de una forma vertiginosa. Ayer conocimos que le habían congelado la ilusión a la Hermandad de los Javieres respecto a su posible traslado a los Jesuitas. 


El Arzobispado tiene un plan pastoral. ¿Un plan pastoral? Llama la atención cuando hay otros conventos tanto en la capital como en la provincia que llevan años y hasta décadas abandonados. 


Es muy pero que muy curiosa la celeridad que se han dado, solo tres meses, en darle un uso adecuado a las dos iglesias (Sagrado Corazón y los Luises), y a las depencias de la comunidad de religiosos. Fíjense ustedes si es inédito que han tardado solamente ese tiempo en idear «un plan pastoral» para el templo, y sin embargo llevan lo mismo o más para elegir desde Roma (y también desde la Archidiócesis) a un nuevo Obispo, y no hay manera de dar con la tecla definitiva. 


Es verdaderamente sorprendente la eficacia y rapidez de Palacio para algunos temas; y la tranquilidad exasperante para otros. La cuestión pasa porque en ese supuesto «proyecto maravilloso» que sale del entorno eclesiástico no está incluido, al menos a corto – medio plazo, un cambio de sede para los Javieres. 


La pregunta es inevitable: ¿por qué? ¿en qué puede molestar la presencia de una hermandad en una iglesia tan descomunal como la del Sagrado Corazón? ¿puede existir un plan pastoral en Sevilla que excluya a las hermandades? 


Yo, sinceramente, no veo una iniciativa más consistente y duradera que una cofradía se haga cargo de la Iglesia en que se fundó, llenándola de vida y cuidándola con todo el esmero posible, siendo además el epicentro del espíritu de la Compañía de Jesús en la ciudad, a la cual aprecia tanto la corporación del Martes Santo. 


No sólo lo considera un servidor, sino los propios padres jesuitas y la corporación. Ambas partes han hecho público y notorio su deseo, tras la marcha de los sacerdotes y hermanos el próximo mes de julio, que fueran los Javieres quienes tomaran el relevo como huéspedes de tan espléndido lugar. 


Tal es el interés que la hermandad envió una carta a los superiores de la institución eclesiástica haciendo una petición formal. Fue a finales de octubre. Hace apenas tres meses.


Es el mismo tiempo, sin embargo, que el Arzobispado se ha tomado para reconsiderar esta oferta y fulminar la iniciativa de las dos partes. Quizás, Palacio haya contando con la ayuda de voces críticas en la propia Parroquia de Omnium Sanctorum que le hayan azuzado interesadamente y con cierta premura a desestimar la propuesta de la cofradía. 


Ciertamente es triste ver los tejemanejes que mueven siempre a las buenas acciones de las cofradías; y por el contrario, la falta de criterio y autoridad eclesiástica cuando se trata de leer la cartilla a miembros de juntas de gobierno o a las propias hermandades por sucesos totalmente condenables. La vara de medir es bastante incoherente. 


Ojalá recapacite Palacio, que a veces hasta ellos se equivocan, y vuelva al camino de la sensatez. La corporación de los Javieres quiere formar parte de ese proyecto pastoral en la Iglesia del Sagrado Corazón, y el Arzobispado puede y debe darle su sitio en la propuesta que ponen sobre la mesa. El diálogo en este caso es fundamental, más aún cuando se mete la mano en un tema que de entrada no concierne a la iglesia sevillana, pues el templo y la casa de la Compañía de Jesús en Sevilla es propiedad privada de estos religiosos desde 1887, y como tal deben ser ellos los que decidan unilateralmente el uso futuro que quieren dar a este enclave arquitectónico. 


La Hermandad de los Javieres se queda de momento, y esperemos que por tiempo limitado, en la Parroquia de Omnium Sanctorum con el amparo de sus benditos titulares y la esperanza de volver algún día a la que es su casa por derecho y por historia, la Iglesia del Sagrado Corazón en la céntrica calle Jesús del Gran Poder. 

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup