Paradas conmemora los 50 años del Santo Entierro con una misa multitudinaria presidida por el arzobispo de Sevilla

La localidad sevillana de Paradas ha vivido una jornada histórica con motivo del 50.º aniversario de la primera salida procesional de la Hermandad del Santo Entierro, una efeméride que ha reunido a numerosos fieles y representantes institucionales en una celebración que ha tenido como acto central la solemne Eucaristía presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, en la Plaza de España.

La corporación viene conmemorando este aniversario con un amplio programa de actividades que ha incluido un ciclo de conferencias, un certamen benéfico de bandas, diversas exposiciones y un triduo solemne, durante el cual le fue concedida la Medalla de Oro de la Villa de Paradas. La celebración de este sábado ha constituido el momento culminante de una efeméride que recuerda cinco décadas de historia y de presencia de la hermandad en la vida religiosa y cofrade de la localidad.

La Eucaristía ha contado con una destacada asistencia y ha sido concelebrada por el párroco, Juan Dorado. Entre los presentes se encontraban el alcalde de Paradas, Rafael Cobano, junto a otros miembros de la corporación municipal y representantes de las autoridades civiles y militares. También han participado la junta de gobierno del Santo Entierro, miembros de otras hermandades paradeñas y representantes de corporaciones de localidades cercanas, como Arahal y Marchena, en una muestra de acompañamiento a la institución en una fecha especialmente significativa.

Saiz Meneses llama a vivir el aniversario con fe, compromiso y esperanza

Durante su homilía, el arzobispo de Sevilla ha invitado a los hermanos a aprovechar estos cincuenta años como una oportunidad para agradecer el camino recorrido, asumir con responsabilidad el presente y afrontar el futuro con esperanza. Monseñor Saiz Meneses ha recordado que la razón de ser de una hermandad es ayudar a sus miembros a amar más a Dios y, desde ese amor, a los demás, y ha tenido palabras de gratitud para quienes impulsaron la corporación hace medio siglo y han mantenido viva su trayectoria a lo largo de estas décadas.

El prelado ha centrado buena parte de su reflexión en el lema elegido para la efeméride, «50 años repartiendo Misericordia», que ha definido como una llamada a la reflexión personal y al compromiso cristiano. En este sentido, ha exhortado a los presentes a situar al prójimo, especialmente a quienes atraviesan situaciones de necesidad, en el centro de la vida de la hermandad.

Saiz Meneses ha insistido en que el culto y la caridad, la oración y el servicio, así como la procesión y la vida cotidiana, deben caminar unidos. Para ilustrar esta idea, ha advertido de la contradicción que supondría acompañar al Señor por las calles y permanecer después indiferente ante las dificultades de quienes necesitan ayuda. También ha aludido a realidades como la soledad de las personas mayores, los problemas económicos de las familias, la enfermedad, el desempleo, el sufrimiento de los jóvenes y las heridas personales que muchas personas llevan en silencio.

El arzobispo ha concluido su intervención encomendando a los hermanos del Santo Entierro una serie de compromisos para el futuro: transmitir la fe a las nuevas generaciones, permanecer unidos a la parroquia y a la Iglesia diocesana, atender a los pobres y necesitados, evangelizar, fomentar la fraternidad y practicar verdaderamente la misericordia. Un mensaje con el que ha vinculado la conmemoración de la primera salida procesional con la responsabilidad de seguir construyendo una hermandad comprometida con su entorno.

Salida extraordinaria para cerrar la jornada

La celebración eucarística ha contado con el acompañamiento musical de la coral de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alcalá de Guadaíra, que ha contribuido a la solemnidad del acto. Una vez concluida la misa, la imagen titular ha protagonizado una salida procesional extraordinaria por las calles de Paradas, uno de los momentos más esperados de la conmemoración.

El acompañamiento musical de la procesión ha corrido a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús de la Presentación al Pueblo de Dos Hermanas. La entrada del cortejo está prevista para las tres de la madrugada, poniendo así el broche a una jornada que ha unido memoria, fe y celebración en torno a los cincuenta años de historia de la Hermandad del Santo Entierro.